El incremento se da, además, en un momento donde crece la morosidad en el pago de las cuotas. Una variable muy sensible para el costo que cobran los bancos: a mayor irregularidad, las tasas de interés cobradas también suben dado el mayor riesgo crediticio.
La suba explosiva de las tasas de interés de las últimas semanas, que recién ahora empezó a aflojar para las de cortísimo plazo, tuvo un rápido impacto en el segmento de los créditos al consumo y en las líneas hipotecarias.
“La disparidad entre entidades financieras tiene que ver con la volatilidad de las tasas de interés en las últimas semanas”, explicó el director de un banco privado a iProfesional.
Con tasas más altas, se encarecen los créditos
Así, los costos de las líneas para el consumo aceleraron la suba y en bancos privados ya se paga un costo financiero total (CFT) de hasta 285% anual, como es el caso del Galicia. En el Banco Macro, el CFT trepa al 219% anual. Mientras que en el Santander asciende al 199% anual.
El Banco Provincia tiene un CFT en sus líneas para el consumo del 147% anual. Mientras, en el Banco Nación, ese costo trepa al 142% anual.
En los bancos públicos, los costos son inferiores aunque, de todas formas, muy onerosos en relación con la evolución de los ingresos de los ciudadanos y la inflación proyectada para los próximos meses.
Será más caro pedir un crédito hipotecario o para consumo en bancos
Lo dicho: las subas en las tasas ya llegaron a las líneas de corto alcance.
La suba de los costos también incluye a otras líneas de corto plazo, como el descubierto de la cuenta corriente y los adelantos de sueldo.
Para los descubiertos sin acuerdo, ese CFT vuela por encima del 300% anual.
En el descubierto de cuenta corriente, el costo financiero total (CFT) asciende al 273% anual en bancos privados. Una tasa nominal anual del 155% anual. Aun cuando se trate de descubiertos con acuerdos previos.
Para tener una idea, por cada $100.000 que un banco le adelante al cliente en su cuenta, se cobrará $8.850 por mes.
En tanto, los adelantos de sueldos tienen, en bancos privados, una tasa nominal anual del 73%, con un costo financiero total del 134% anual.
En el caso de los hipotecarios, las cuotas también se encarecieron. Para los préstamos UVA, la tasa promedio ascendió a 8,5%, prácticamente el doble de lo que se pagaba cuando estas líneas fueron relanzadas hace más de un año.
Después del traspié monetario del Gobierno, en medio de la eliminación de las LEFIs, y el salto de los costos, los banqueros quedaron atentos a si el nuevo escalón de las tasas de interés llegó para quedarse. O si el Gobierno intentará una rebaja de estos costos a medida que se regenere la confianza en el mercado y un reposicionamiento de las tasas no redunde en una mayor presión sobre el dólar.
Y ahora fue el turno de las tasas que se abonan con las tarjetas de crédito. El costo financiero total (CFT) del financiamiento con los plásticos trepó hasta el 150,7% anual al 184,3% anual en promedio, en los últimos días.
La volatilidad de las tasas impacta en las deudas con tarjetas de crédito
En medio del apretón monetario impulsado por el Gobierno, los bancos están ajustando las tasas de interés. Ya habían subido los costos de los créditos para las familias y, en menor medida, los destinados para las empresas.
Un informe de la consultora financiera First Capital Group indicó, con base en datos oficiales, que la utilización de las tarjetas de crédito cayó 0,9% en junio, en términos reales, respecto del mes anterior.
A comienzos de año, ese CFT rozaba el 114% anual.
Así lo confirmó el propio Banco Central, a través del informe sobre Bancos.
Crece la morosidad
La suba de las tasas no puede disociarse de una realidad más compleja: una situación de estrés financiero, que llega en un momento donde el nivel de morosidad en el sistema financiero va en aumento.
Esta perfomance, que preocupa en el sistema financiero por la dinámica que viene mostrando desde comienzos de año, se da en un contexto donde el nivel crediticio continúa en aumento, aunque ese crecimiento se da a un ritmo más bajo.
“En el mes de mayo, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado ascendió a 2,6%, 0,4 p.p. más que en abril. En mayo, el coeficiente de mora del crédito destinado a los hogares totalizó 4,5%, en tanto que el indicador para el financiamiento a las empresas se ubicó en 1%”, sintetizó el reporte del BCRA.
“El crédito al sector privado en pesos aumentó 3,5% real entre puntas del mes de mayo, acumulando una expansión interanual de 88,3% real”, informó el informe del BCRA.


