Caputo promueve la ley de “Inocencia Fiscal” en cada aparición pública.
Luis Caputo va por un objetivo que hasta ahora no logró ningún ministro de Economía: que los argentinos que tienen ahorrado un canuto de dólares en sus casas o en las cajas de seguridad lo lleven al banco.
“Ustedes están perdiendo plata con los dólares en su casa, pero el que más pierde es el país”, aseguró. “El que lleva su plata a un banco o a una ALyC está absolutamente blindado, lo único que tiene que hacer es adherirse al régimen de ganancias simplificado”, concluyó.
Intenta persuadir a los ahorristas diciéndoles que, de esa forma, evitarían una inevitable desvalorización de sus dólares que, por fuera del sistema, sufren la erosión inflacionaria de los Estados Unidos.
El ministro está jugado: necesita convencer a los inversores, de la misma manera que pudo hacerlo con el blanqueo del año 2024, que fue un exitazo.
Dólares en el banco y menos riesgo país, el objetivo de Luis Caputo
Caputo necesita que la ley de Inoicencia Fiscal sea exitosa. Que los argentinos que durante años compraron billetes verdes en el mercado “blue” -porque no tenían otra manera de hacerlo- blanqueen esos fondos.
Los bancos de Wall Street confían en el compromiso de Javier MIlei de seguir enfocado en el equilibrio de las cuentas públicas. Pero temen que el pozo de la economía real termine socavando el apoyo social que hoy mantiene el jefe de Estado.
Ahora, como entonces, el Gobierno precisa construir un puente de dólares para revitalizar la actividad económica.
Como quedó claro esta última semana, esa debilidad de la dinámica económica ya es destacada en los reportes de los principales bancos de Wall Street.
Y que, en definitiva, la caída en la recaudación impositiva -que se agravó durante febrero- erosione el superávit fiscal.
Lo plantean desde Domingo Cavallo a Carlos Melconian y diversos economistas referentes del mercado.
Para inversores, el Gobierno tiene un plan “b”
A esta altura, con una sucesión de meses con una inflación ascendente y una actividad recesiva, en la City se preguntan si no llegó la hora de ajustar los objetivos.
Para lograrlo, Caputo debería apelar a otras herramientas, de tipo más heterodoxo.
Ese replanteo significaría una modificación de la actual estrategia. Dejar de lado la búsqueda de una inflación más baja -a la que cuesta domar- y privilegiar el despegue de la economía real.
Lo más probable es que no haya un set de medidas ni un anuncio especial, pero sí la puesta en marcha de un dispositivo orientado a un objetivo preciso: darle impulso a la economía real, que viene golpeada.
En el equipo económico va tomando forma una idea, que hasta hace tan sólo algunas semanas no estaba en las carpetas de los funcionarios.
No habría que descartar, además, medidas puntuales para las pequeñas y medianas empresas de los sectores más golpeados por la apertura económica.
Habría que esperar señales concretas -como las ya expuestas- a favor de un descenso de las tasas de interés.
Según relataron a iProfesional desde dos cámaras pymes, en el elenco oficial habría una decisión de ocupar el lugar que dejó vacante la banca privada.
En carpeta existe la posibilidad de que esas pymes encuentren fondeo más barato en el Banco Nación. O a través de la Anses. El mecanismo todavía no se decidió.
Significa que con la compra de reservas para el Banco Central “no alcanza” para bajar el riesgo país.
Suben las reservas, pero el mercado “mueve el arco”
La consultora 1816, en su último informe a clientes, sacó una conclusión negativa para el equipo económico según la cual el mercado “le está moviendo el arco a Caputo”.
Según 1816, “falta saber cuál es el driver que desencadene un círculo virtuoso”.
Y que el Gobierno debería salir al mercado para lograrlo. Sin embargo, no puede hacerlo dado el elevado riesgo país. ¿Y entonces?
Las deudas presional al ministro de Economía
En los próximos meses, la Argentina debe pagar abultados vencimientos de deuda en dólares. En total, unos u$s8.800 millones. De esto, sólo u$s2.600 millones corresponden a pagos al FMI. El resto es deuda con el mercado.
En la City empiezan a sospechar que la única manera es logrando una mejora de la actividad que asegure el apoyo social a la administración Milei y que también aleje los fantasmas de la necesidad de “un ajuste sobre el ajuste”, en caso de que la recaudación siga por el tobogán.
El problema que tiene Caputo es que el “riesgo país” se resiste a caer de los 500 puntos. Y la salida a los mercados internacionales se complica. ¿Habrá recalibración?
De ese esquema, ya se aseguró una porción en la última colocación de deuda en moneda dura, por u$s350 millones. En ese programa planea captar un global de u$s2.000 millones.


