El negocio petrolero sufre el impacto de la guerra contra Irán: cómo puede afectar a la Argentina

Buenos Aires, 3 marzo (NA) – El mercado de reaseguros con epicentro en Londres está recalibrando de manera abrupta el riesgo geopolítico en el Estrecho de Ormuz, por donde circula un gran porcentaje del petróleo global, alertó Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria.

Las primas de riesgo por guerra escalaron desde niveles marginales a valores que, en la práctica, alteran por completo la ecuación económica de cada viaje asegurado.

Cuando el costo del seguro pasa de ser una fracción razonable del valor del casco a convertirse en un porcentaje significativo, el tránsito deja de ser una decisión operativa y pasa a ser una apuesta financiera de alta volatilidad, explicó Araujo en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas.

En paralelo, los clubes de Protección e Indemnización (P&I Clubs) retiran la cobertura por contaminación y responsabilidad civil en la zona. Sin P&I vigente, un petrolero no puede operar en puertos relevantes del sistema internacional.

No es una sanción explícita ni una orden administrativa, sino más bien la lógica contractual del comercio global. Sin seguro, no hay descarga. Sin descarga, no hay mercado.

En consecuencia, y mientras la Administración Trump discute escenarios de escolta y disuasión, el mercado parece haber ejecutado ya el cierre. El comercio marítimo contemporáneo descansa sobre una arquitectura jurídica y actuarial que funciona como infraestructura crítica. Las pólizas no son un accesorio sino que son condiciones de posibilidad.

Cuando el mercado decide que el riesgo es “inasegurable”, el activo pierde operatividad económica.

La naturaleza del shock es distinta a la de episodios previos. No es una restricción geológica ni un daño físico a la capacidad productiva, pero el resultado es un shock de oferta con rigidez extrema en el corto plazo.

El precio puede ajustarse con rapidez, pero la cantidad disponible para el comercio internacional no responde en la misma magnitud, porque el cuello de botella no está en el pozo sino en la póliza.

Este tipo de dinámica tiende a consolidar un régimen de precios energéticos estructuralmente más altos y con mayor volatilidad implícita. La elasticidad efectiva se reduce porque el incentivo de precio no corrige la restricción. Aun cuando otras cuencas intenten compensar, la magnitud de los flujos que atraviesan Ormuz no es trivialmente sustituible en semanas.

Desde la perspectiva de portafolio, la variable crítica deja de ser exclusivamente el flujo de caja proyectado y pasa a incorporar la asegurabilidad de la cadena de suministro. Sectores intensivos en transporte marítimo de larga distancia enfrentan un encarecimiento estructural del seguro y del capital de trabajo, con impacto directo en sus márgenes y en la tasa de descuento exigida por equity y deuda.

COMO AFECTA A LA ARGENTINA

Para Argentina, la asimetría es favorable en el margen. La mejora en términos del intercambio proviene de precios internacionales más altos para los productos energéticos, sin una exposición directa al corredor en conflicto. Los precios de realización mejoran, los flujos de caja del sector se fortalecen y la capacidad de autofinanciar inversión se acelera.

En ese contexto, la oferta potencial de divisas aumenta y el tipo de cambio enfrenta presiones de apreciación en línea con la dinámica observada desde comienzos del año.

Los activos argentinos, además, incorporan una prima geográfica. En un escenario donde el mercado penaliza la cercanía a zonas de fricción estratégica, la distancia opera como atributo.

El cierre actuarial de Ormuz no necesitó un bloqueo físico para ser efectivo. Bastó con que el mercado asegurador decidiera que el riesgo no tenía precio. En el comercio global moderno, lo que no es asegurable deja de existir en términos económicos.

#AgenciaNA

MAS NOTICIAS
- Advertisment -

Most Popular