Buenos Aires, 2 de noviembre (NA) – Luego de experimentar una fuerte tensión en las ruedas previas que lo llevó a tocar un techo de 790 puntos básicos (máximo nivel del año), el riesgo país de la Argentina se ubica en los 779 puntos.
Este ligero respiro se da en un contexto de recomposición general de los mercados internacionales, donde el retroceso de los precios del petróleo y una leve mejora en los bonos soberanos locales (Bonares y Globales) permitieron recortar parte de la suba acumulada.
A pesar de esta pausa bajista, los analistas financieros advierten que el indicador acumula un salto cercano al 30% en los últimos treinta días, traccionado tanto por el efecto contagio de la crisis política y cambiaria en Brasil tras el triunfo de Lula da Silva como por la creciente cautela de los inversores de cara al escenario electoral y económico de mediano plazo.
CLAVES DEL COMPORTAMIENTO DEL INDICADOR
El nivel actual refleja que el costo de financiamiento para el Estado argentino se mantiene bajo la lupa de los mercados externos, condicionado por la volatilidad global y la necesidad de sostener señales firmes de consolidación fiscal.
Mientras que los títulos soberanos locales operan con leves variaciones positivas (del orden del 0,1%), el mercado sigue atentamente la dinámica de los activos energéticos y la evolución de las reservas internacionales.
Si bien el indicador logró moderarse por debajo de la barrera de los 790 puntos, cualquier episodio de estrés financiero o ruidos políticos podría volver a presionar al alza las tasas de los bonos argentinos.
Agencia NA



