La presión también alcanza a las acciones. El S&P Merval baja 0,8% en pesos y 0,6% en dólares, acumulando su quinta sesión consecutiva con pérdidas.
El mercado financiero argentino vuelve a mostrar señales de debilidad este jueves. El riesgo país aumenta cuatro unidades y llega a los 570 puntos básicos, con lo que permanece en su nivel más elevado de los últimos cinco meses y encadena nueve jornadas consecutivas de incremento.
En paralelo, el petróleo vuelve a ganar valor debido a la ausencia de avances concretos en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. La evolución del crudo agrega un nuevo elemento de preocupación para los mercados, ya que puede dificultar la moderación de la inflación y condicionar las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas.
El escenario externo tampoco ayuda a los activos argentinos. La salida de inversores de los bonos del Tesoro de Estados Unidos llevó la tasa del Treasury a 10 años hasta aproximadamente 5,15%, mientras que el rendimiento del título a 30 años llegó a su mayor registro desde 2004.
Por eso, el aumento de las tasas estadounidenses funciona como un elemento adicional sobre un mercado que ya venía mostrando cautela. Un rendimiento más elevado de los activos considerados de referencia a nivel global hace menos atractiva la deuda de países emergentes y eleva el costo que deben afrontar los emisores con mayor riesgo.
La deuda argentina, ante un contexto financiero más complicado
El deterioro de las condiciones internacionales se produce cuando los títulos argentinos ya atravesaban un período de mayor presión. La demanda por la deuda soberana en dólares se debilitó durante las últimas ruedas, al mismo tiempo que el Banco Central redujo el ritmo de adquisición de divisas.
La combinación entre menor acumulación de reservas, una percepción de riesgo soberano más elevada y condiciones internacionales de financiamiento menos favorables mantiene bajo presión a la deuda argentina.
Los bonos argentinos intentan encontrar un punto de estabilización luego de las fuertes bajas recientes. Sin embargo, la recuperación de algunas especies todavía no alcanza para revertir la tendencia del indicador elaborado por JP Morgan.
Entre los Globales, el GD29 registra una suba de 0,82% y el GD30 avanza 0,26%. También opera en positivo el GD38, con una mejora de 0,25%, mientras que el GD41 prácticamente no presenta cambios.
Los títulos de corto plazo muestran un comportamiento diferente
Dentro de los bonos en dólares, la evolución no es uniforme. Algunas especies de vencimiento más cercano consiguen recuperar parte del terreno perdido durante las últimas sesiones.
Los bonos emitidos bajo legislación argentina presentan una dinámica similar. El AL29 aumenta 0,32%, el AL30 suma 0,28% y el AL35 mejora 0,10%. En cambio, el AL41 baja 0,54% y el AO29 retrocede 0,88%.
En los vencimientos más largos aparecen mayores dificultades. El GD35 cae 0,06% y el GD46 pierde 0,16%.
En otros instrumentos de renta fija, los BOPREALES presentan una evolución mayormente favorable. El BPOA8 sube 0,24%, el BPOB8 gana 0,49%, el BPOC7 aumenta 0,29% y el BPOD7 avanza 0,34%.
Esta diferencia entre los distintos tramos de la curva muestra que el interés comprador no se extiende de manera homogénea a todos los vencimientos. Mientras algunas especies consiguen recuperar posiciones, los bonos de mayor duración continúan encontrando dificultades.
Telecom registra la mayor baja del grupo, con un descenso de 3,54%. Entre las entidades financieras, Banco Macro cae 1,88%, Supervielle pierde 1,73%, BBVA retrocede 1,35% y Galicia baja 0,77%. BYMA, por su parte, disminuye 1,15%.
Las acciones argentinas también prolongan la corrección
En la Bolsa porteña, las pérdidas alcanzan a varios de los principales papeles que integran el S&P Merval.
Dentro del segmento energético, TGN cae 1,56%, mientras que TGS baja 0,39% e YPF opera prácticamente sin cambios, con una variación negativa de apenas 0,05%. Del lado positivo, Central Puerto sube 0,24% y Ecogas avanza 0,65%.
Los papeles vinculados con infraestructura y servicios públicos también muestran una jornada negativa. Edenor baja 1,74%, Transener pierde 1,69% y Pampa Energía retrocede 0,87%.
Con el riesgo país nuevamente en máximos de cinco meses y el mercado accionario acumulando cinco ruedas negativas, los activos argentinos atraviesan una nueva jornada marcada por la combinación de factores domésticos adversos y un escenario financiero internacional más exigente.
De esta manera, la suba del crudo en los mercados internacionales todavía no se refleja en una recuperación generalizada de las compañías energéticas argentinas. Al mismo tiempo, el retroceso de los bancos se produce en paralelo con la mayor presión sobre la deuda soberana.



