Buenos Aires, 25 febrero (NA) – Tras un intenso periodo de trabajos de infraestructura, el próximo domingo 1° de marzo se iniciará el proceso de normalización de los servicios del Ramal Tigre de la Línea Mitre.
Esta reapertura no representa únicamente el fin de una etapa de obras, sino la culminación de una renovación de vías que el ramal no experimentaba en más de 40 años, junto con una actualización del sistema de señales cuya antigüedad superaba el siglo, según indicó Trenes Argentinos en un comunicado al cual tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
La restitución del servicio se ha planificado en dos etapas críticas para garantizar la seguridad de los usuarios y la fiabilidad de los nuevos sistemas. Según la disposición oficial de la empresa operadora, la primera fase se extenderá del 1° al 7 de marzo. Durante esta semana, el Ramal Tigre funcionará con un recorrido limitado entre la terminal bonaerense de Tigre y la estación Belgrano C.
Paralelamente, los ramales José León Suárez y Bartolomé Mitre operarán también con servicios acotados hasta la estación Belgrano R. Este esquema de transición responde a una necesidad estrictamente técnica: la realización de pruebas de señalamiento con formaciones vacías y la capacitación intensiva del personal de conducción y cabín.
El objetivo es que, a partir del domingo 8 de marzo, los tres ramales recuperen su recorrido completo entre cabeceras, conectando nuevamente de forma directa con la terminal porteña de Retiro.
29 KILÓMETROS DE NUEVA TRAZA
El despliegue técnico realizado durante la ventana estival ha sido masivo. Los informes de avance de obra detallan la renovación integral de 29 kilómetros de vías en el Ramal Tigre. Esta intervención no se limitó al recambio de rieles y durmientes en la traza abierta, sino que incluyó la modernización de 13 cuadros de estación, el reacondicionamiento de 16 pasos a nivel y la puesta en valor de 12 puentes y alcantarillas.
Un elemento invisible para el pasajero, pero vital para la seguridad, es el tendido de 120 kilómetros de cables de señalamiento. Esta infraestructura permite el traspaso de la tecnología del siglo pasado a un sistema digital moderno, capaz de soportar frecuencias más altas y velocidades comerciales superiores.
Durante el periodo de obra, se trabajó con especial énfasis en 7,7 kilómetros localizados en zonas topográficas de difícil acceso. La decisión de realizar estas tareas de manera continua, aprovechando la disminución de la demanda durante el verano, evitó que los plazos de obra se extendieran hasta tres veces más si se hubieran realizado bajo ventanas nocturnas parciales.
LA MODERNIZACIÓN DE RETIRO: UN AVANCE DEL 88%
Uno de los puntos críticos de la operación ferroviaria de la Línea Mitre es el ingreso a la terminal de Retiro. Los trabajos de modernización en esta área han alcanzado un 88% de avance. Esta fase final es particularmente delicada, ya que implica lo que en la jerga técnica se denomina el “vuelco” del sistema: la desconexión del equipamiento de señalamiento antiguo y la conexión simultánea de la nueva tecnología en el Cabín de Empalme Maldonado.
Este proceso de transición tecnológica es el que obliga a mantener la restricción de servicios durante la primera semana de marzo. Sin la conexión total de estas señales y la debida capacitación de los operarios sobre los nuevos protocolos de seguridad, el ingreso de trenes a Retiro presentaría riesgos operativos inasumibles.
La renovación de este sector es urgente, considerando que la infraestructura original contaba con más de 100 años de antigüedad, lo que provocaba demoras constantes por fallas en el sistema.
El beneficio más tangible para los miles de pasajeros que utilizan el corredor norte será la reducción de los tiempos de viaje. Gracias a la mejora en la calidad de la vía y la confiabilidad del sistema de señales, se prevé que el Ramal Tigre reduzca aproximadamente 10 minutos su tiempo de viaje para mediados de este año.
Las proyecciones a largo plazo son aún más ambiciosas: se estima que, para fines de 2026, una vez que toda la infraestructura esté plenamente asentada y los sistemas de control de trenes optimizados, el recorrido entre Retiro y Tigre podría efectuarse en 17 minutos menos de lo que se emplea actualmente. Esta ganancia en productividad para el usuario promedio representa una mejora sustancial en la calidad de vida y en la eficiencia del transporte público metropolitano.
La rehabilitación del Ramal Mitre bajo los parámetros de la Emergencia Ferroviaria es un paso decidido hacia la recuperación del sistema de transporte masivo. La inversión en seguridad operacional y la actualización de activos que habían sido postergados por décadas permiten hoy mirar hacia un servicio más previsible y rápido. La próxima semana de pruebas técnicas será determinante para validar la robustez del nuevo sistema de señalamiento y asegurar que, desde el 8 de marzo, la conexión entre el norte del conurbano y el centro neurálgico de Buenos Aires vuelva a ser el eje del desarrollo regional. #AgenciaNA.


