Con un saldo exportable inedito, que ronda los 20 millones de toneladas, el trigo argentino esta consolidando presencia en mercados que hasta ahora no eran habituales para el cereal del pais, e incluso disputa envios con origenes competitivos como Australia y los paises del Mar Negro. Esta dinamica no solo responde a la magnitud de la cosecha, sino tambien a factores logisticos, de precios y a una ventana de oportunidad por la contraestacionalidad de la oferta argentina respecto al hemisferio norte.
El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, participo junto al country manager de la compania implicada en las operaciones, Alfonso Romero, en la celebracion del primer envio que marca el inicio de una nueva etapa de cooperacion comercial entre exportadores locales y compradores extranjeros. Ese embarque inicial hacia China fue un hito: en diciembre partio desde Timbues el buque Shandong Fu Yi, que cargo 43.850 toneladas en la terminal de Cofco en dicho puerto, y luego completo en Necochea otras 25.800 toneladas, segun los informes navieros. Ese envio fue el punto de partida de una serie de operaciones que ya han dejado a Argentina con mas de 160.000 toneladas destinadas a China.
Desde ese primer movimiento, las exportaciones continuaron multiplicandose. A fines de diciembre se embarcaron 48.100 toneladas adicionales y, segun la planificacion, el “line up” registraba una nueva salida por 45.000 toneladas. Con un saldo exportable tan amplio, el trigo argentino logra competir en mercados lejanos mediante el atractivo del precio, absorbiendo la diferencia de flete frente a origenes mas cercanos como Australia o frente a proveedores con relaciones geopoliticas estrechas con China, como es el caso de Rusia.
La llegada del trigo argentino a destinos del sudeste asiatico ocurre en un momento en que China esta reduciendo sus importaciones proyectadas: se estima que las compras chinas para la campana 2025/26 rondaran los 6 millones de toneladas, una caida significativa respecto a las 14,6 millones de toneladas registradas en la campana 2023/24. Aun asi, la oferta argentina ha logrado espacio aprovechando los precios y la disponibilidad en puertos como Timbues y Necochea, y consolidando rutas comerciales que antes no se consideraban prioritarias.
El gobierno argentino destaco que la cosecha local de trigo crecio un 50% respecto a periodos anteriores, alcanzando un record de 27,8 millones de toneladas. Esa base productiva ampliada es la que permite sostener un saldo exportable que ronda las 20 millones de toneladas y abre la posibilidad de colocar cereal en mercados tradicionalmente abastecidos por Europa y los paises del Mar Negro.
En terminos de volumenes, a enero ya habia anotados otros tres millones de toneladas con fecha de inicio de embarque en ese mes, lo que elevaba a 7,6 millones de toneladas el total registrado en los primeros dos meses de la campana comercial actual. Solo en diciembre se despacharon 2,9 millones de toneladas: Bangladesh recibio 623.000 toneladas, Indonesia 511.000 y Vietnam unas 500.000 toneladas. Estos movimientos confirman la demanda en destinos asiaticos que priorizan partidas en la temporada en que la oferta argentina es mayor.
El calendario comercial argentino, con su contraestacionalidad respecto al hemisferio norte, favorece exportaciones concentradas en el trimestre diciembre-enero-febrero, periodo en que tradicionalmente se emite alrededor del 50% del total exportado en una campana. Por ello, una campana con una cosecha amplia permite capitalizar este momento de mercado para enviar volumenes relevantes antes de la reactivacion de la oferta de otros origenes.
Otro factor que favorece las colocaciones externas es la situacion del mercado naviero: una oferta de buques relativamente abundante y tarifas a la baja reduce el costo logistico por tonelada y hace mas competitiva la oferta argentina en destinos distantes. Esto ayuda a que compradores en Africa del Norte, Medio Oriente y Asia consideren al trigo argentino como una alternativa viable frente a los suministros del Mar Negro o de Australia.
Ademas de China y varios paises del sudeste asiatico, Argentina avanza sobre destinos tipicamente abastecidos por barcos desde Europa y la region del Mar Negro. Para Argelia, por ejemplo, hay anotadas al menos 130.000 toneladas; tambien se registran operaciones o interesados en Marruecos, Tunez y Mauritania. Incluso naciones europeas como Bulgaria, que esta muy proxima a productores como Rusia y Ucrania, han importado trigo argentino en esta ventana de oportunidad. Estas diversificaciones muestran que la oferta argentina no se limita a mercados tradicionales y que existe demanda en geografias que hasta hace poco dependian de rutas y origenes distintos.
La competencia no es menor: Australia, con su cercania al sudeste asiatico, y los paises del Mar Negro, con grandes volumenes y costos estructurales competitivos, siguen siendo contendientes fuertes. Sin embargo, la combinacion de precio, calidad y una logistica que puede aprovechar tarifas navieras favorables coloca al trigo argentino en una posicion para ganar volumenes en mercados antes inaccesibles o disputados.
Desde el punto de vista comercial, los desafios inmediatos incluyen mantener la consistencia de calidad del cereal, asegurar la fluidez en las terminales portuarias y gestionar la logistica domestica de transporte desde los silos hasta los puertos. Tambien sera relevante la evolucion de la demanda mundial, particularmente de China, y de la oferta de otros grandes exportadores, asi como posibles fluctuaciones en las tarifas maritimas que puedan erosionar la ventaja de precio.
En sintesis, la presente campana y su saldo exportable permiten a Argentina explorar y consolidar rutas hacia mercados lejanos, diversificando destinos y aprovechando una coyuntura de precios y fletes que favorece la competitividad. Si se mantienen la disponibilidad de cosecha, la eficiencia logistica y condiciones de mercado estables, la Argentina podria sostener y hasta ampliar su participacion en mercados donde hasta ahora el trigo nacional no era protagonista.


