El gobierno de Mendoza impulsa lineas de credito mientras la vitivinicultura debate la desalcoholizacion
En una entrevista con Infocampo, el ministro de Produccion de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, evaluo el presente de la vitivinicultura provincial y las medidas adoptadas para sostener la cosecha y la elaboracion frente a un contexto financiero complejo. Vargas Arizu, con origen en la actividad privada vinculada a la produccion de uvas y vino, puso el foco en la falta de credito como uno de los principales obstaculos para el desarrollo del sector, y trazo una comparacion clara con la cadena cervecera, mas concentrada y con mayor capacidad de reaccion comercial.
Desde la provincia explicaron que, mas alla de concordancias con las pautas macroeconomicas nacionales y de que “los datos duros son buenos”, existen diferencias en el acceso al credito para el sector vitivinicola respecto de las politicas que aplica la Casa Rosada. El ministro argumento que, por su heterogeneidad, las bodegas no pueden reaccionar con la misma rapidez que las grandes cerveceras ante cambios de mercado o tendencias de consumo.
Medidas publicas: lineas para cosecha, acarreo y elaboracion
Para mitigar la restriccion crediticia, Mendoza reforzo la operatoria financiera mediante el Fondo de Transformacion y Crecimiento y acuerdos con el Banco Nacion, que actua como agente financiero de la provincia. Segun Vargas Arizu, existen creditos especificos para productores menores de 20 hectareas con una tasa subsidiada equivalente al 50% de la tasa del Banco Nacion, lo que deja una tasa efectiva cercana al 20% para los beneficiarios de esa operatoria.
Para productores de mayor escala la provincia negocio una tasa diferencial -indicada por el ministro en torno al 24%-26% segun condiciones de pago- sin limite de hectareas, orientada a garantizar que la uva se coseche y entre en bodega. “Puede ser para los grandes, los chicos, el que venga. Entonces, eso es lo que nosotros hemos hecho para que toda la uva se coseche y entre en bodega”, explico.
Las lineas apuntan a financiar cosecha, acarreo y elaboracion, rubros criticos en el ciclo productivo que muchas veces se ven postergados cuando las tasas comerciales se vuelven inaccesibles. La intervencion provincial busca tambien evitar perdidas de materia prima y sostener empleo local en zonas rurales donde la vitivinicultura es actividad economica central.
La foto de la vitivinicultura: credito, consumo y estructura productiva
Vargas Arizu describio la situacion como “mas una pelicula que una foto”: dinamica, con variaciones segun subsectores y empresas. A nivel general, afirmo que el problema central no es el precio del vino sino la disponibilidad de credito. Recordo que, en episodios de tension politica, las tasas llegaron a 90% en ciertos meses, lo que afecto la capacidad de inversion y la operativa cotidiana de empresas y productores.
En materia de consumo, el ministro senalo que la caida se observa en los “alcoholes” en general, por cambios en preferencias, modas y una mayor orientacion hacia estilos de vida saludables. Cito cifras comparativas: la cerveza habria caido en volumen alrededor de 17% y el vino cerca de 2,7% -datos que reflejan, segun su lectura, una menor incidencia del vino en la retraccion relativa del consumo.
La estructura productiva ayuda a entender la diferencia entre ambos sectores: la cadena cervecera esta dominada por pocos actores de gran escala, lo que facilita la estandarizacion y la rapida introduccion de nuevos productos, como las versiones sin alcohol. En cambio, la vitivinicultura es altamente atomizada: en Mendoza, sostuvo Vargas Arizu, existen cientos de bodegas -y a nivel nacional miles de marcas- cada una con estilos y trazas comerciales propias, lo que dificulta movimientos coordinados de mercado.
El desafio de la desalcoholizacion del vino
La desalcoholizacion del vino cumple un ano de debate en Argentina y, aunque la via legal esta abierta, el producto aun no se masifico en gondolas. El ministro remarco que la cerveza ya logro introducir opciones sin alcohol de forma rapida y con alcance masivo, mientras que el vino se enfrenta a barreras culturales y de consumo que complican su adopcion masiva.
“La cerveza tiene un poder de reaccion mas grande”, afirmo, aludiendo a la concentracion industrial y a la versatilidad del producto en contextos de consumo cotidiano. Para el vino, en cambio, la experiencia de consumo esta asociada a ritos y momentos de “slow food”, degustacion y maridaje, un perfil que no favorece el consumo en grandes cantidades ni en ambientes informales como eventos deportivos, donde la cerveza sigue siendo predominante.
Vargas Arizu comparo la percepcion del vino sin alcohol con una experiencia intima y pausada: “no es una bebida que se tome en cantidad, sino que vos te sentas y es una bebida que es parte de la ‘slow food'”, explico. La atomizacion del sector -con cientos o miles de marcas y bodegas- implica ademas que la innovacion necesite difundirse por partes, sin la palanca de un punado de grandes operadores que impulsen el cambio de manera homogenea.
Reclamos por tasas y competitividad y perspectivas para 2026
Representantes de la cadena vitivinicola han senalado que la competitividad se tensiona cuando las tasas financieras encarecen la produccion y la comercializacion. En respuesta, las lineas provinciales buscan aliviar ese costo en momentos criticos del ciclo productivo, pero los actores advierten que hace falta una politica crediticia mas previsible y coordinada a escala nacional para permitir inversion y modernizacion.
En el corto plazo, las medidas implementadas en Mendoza intentan preservar la cosecha y el ingreso de uva a bodega, condiciones esenciales para mantener la base productiva y la generacion de valor local. A mediano plazo, la discusion sobre desalcoholizacion, nuevos habitos de consumo y la concentracion de la industria cervecera plantea desafios de posicionamiento y diversificacion para las bodegas.
Fuentes del Gobierno provincial y del sector privado coinciden en que la solucion pasa por combinar financiamiento accesible, mayor eficiencia operativa y estrategias comerciales que reconozcan la heterogeneidad del vino argentino: desde la viticultura familiar hasta las grandes bodegas orientadas a la exportacion. Mientras tanto, la vitivinicultura sigue adaptandose a un mercado en transformacion y a un paisaje financiero que condiciona decisiones de inversion y crecimiento.





