Aplicaciones con drones en vinedos de Mendoza: avances, pruebas y beneficios
En plena temporada de vendimia en Mendoza, Infocampo recorrio un lote de vinedos de Malbec y Torrontes junto a Marcos Montoya, especialista en geomatica y agricultura de precision del INTA Mendoza, y Franco Marinacci, ingeniero agronomo de la empresa Smart Grow. El ensayo en terreno busca validar la eficacia de aplicaciones foliares por dron como herramienta complementaria para mejorar la nutricion y el manejo sanitario de las plantas en una region reconocida por producir algunos de los mejores vinos Malbec del mundo.
La viticultura en Mendoza enfrenta variabilidad productiva segun el destino de la uva: vides destinadas a vinificacion de alta gama, a vinos comunes, a mosto o a uva de mesa presentan rendimientos distintos. Montoya explica que los rendimientos suelen oscilar entre 60 y 150 quintales por hectarea y que la conversion aproximada de uva a litros de vino se situa en torno al 70%. Mas alla de estos promedios, la calidad final depende de intervenciones oportunas en nutricion y sanidad, donde la agricultura de precision aporta ventajas notables.
Como se realizo la prueba: objetivos y metodologia
El ensayo consistio en aplicar tres fertilizantes foliares comerciales a bajo volumen mediante un dron, comparando los tratamientos con un control sin aplicacion para evaluar diferencias en desarrollo vegetativo y productividad. La tecnica busco mojar completamente el follaje para lograr nutricion localizada y absorcion rapida, lo que es especialmente util durante ventanas cortas de manejo: por ejemplo, tras una lluvia intensa cuando el suelo esta encharcado y las maquinas terrestres no pueden ingresar.
El uso de drones permite aplicaciones rapidas y localizadas, ajustadas a las necesidades especificas del cultivo. Se evaluaron tiempos de aplicacion, eficiencia de cobertura y la viabilidad de realizar aplicaciones diferenciadas segun el vigor o estado sanitario de distintos sectores del vinedo. La intencion no es reemplazar herramientas tradicionales como tractores o pulverizadores de barra, sino incorporarlos como complemento que otorga flexibilidad en momentos criticos.
Ventajas detectadas: rapidez, accesibilidad y manejo en clima adverso
Tanto Montoya como Marinacci destacaron varios beneficios observados en la prueba:
– Rapidez en la intervencion: un dron cubre hectareas en menos tiempo y permite aplicar tratamientos cuando el terreno impide el ingreso de equipos terrestres.
– Aplicaciones localizadas: la capacidad de dosificar y dirigir el producto a sectores concretos reduce desperdicio y permite tratamientos puntuales, por ejemplo en focos de plagas u hongos.
– Menor compactacion del suelo y menor riesgo de danos a la planta, al evitar el transito de maquinaria entre hileras en condiciones de humedad.
– Flexibilidad temporal: contar con un equipo aereos facilita aprovechar ventanas de tiempo muy cortas entre lluvias o cambios climaticos, importantes para el control de enfermedades fungicas.
– Posibilidad de incorporar mapas y datos de teledeteccion para ajustar dosis y areas de aplicacion, integrando la informacion de geomatica y agricultura de precision.
Marinacci agrego que el objetivo de su empresa es democratizar el acceso: ofrecer el servicio de pulverizacion inicialmente para que los productores conozcan la tecnologia y, eventualmente, que cada agricultor disponga de su propio equipo si lo considera rentable y util.
Limitaciones y consideraciones tecnicas
Aunque las pruebas muestran ventajas claras, se subrayan limites operativos y tecnicos:
– Capacidad de carga: los drones tienen restricciones de volumen y peso, por lo que para aplicaciones a gran escala o con productos de alta dosis pueden requerirse multiples vuelos o complementar con equipos terrestres.
– Condiciones climaticas: viento fuerte, lluvia o niebla limitan la seguridad y eficacia de las aplicaciones aereas.
– Regulacion y habilitaciones: el uso de drones agricolas depende de normativas nacionales y locales que rigen vuelos, transporte de cargas y aplicacion de agroquimicos; es necesario cumplir permisos y protocolos de seguridad.
– Costo inicial y curva de aprendizaje: adquirir y operar tecnologia requiere inversion y capacitacion para planificar vuelos, calibrar equipos y gestionar datos.
– Compatibilidad de productos: no todos los formulados estan disenados para aplicacion foliar a bajo volumen; es importante validar la eficacia de cada fertilizante o fitosanitario en estas condiciones.
El equipo de INTA destaco que la tecnologia no pretende sustituir la maquinaria tradicional en todas las tareas, sino ser una herramienta mas dentro del paquete tecnologico de la bodega o finca, especialmente util en situaciones puntuales o en vinedos con acceso limitado.
Impacto en manejo sanitario y nutricional
Uno de los principales argumentos para incorporar drones es mejorar la prontitud en el control sanitario. En Mendoza las lluvias intensas y episodios de alta humedad favorecen el desarrollo de hongos; si el piso esta mojado los tractores no pueden entrar y la aplicacion terrestre se demora. Aplicar fungicidas o fertilizantes foliares desde un dron en esos minutos u horas criticos puede evitar perdidas por enfermedades y mantener la calidad de la cosecha, aspecto clave para uvas destinadas a vinos de alta gama.
Ademas, la pulverizacion foliar permite entregar nutrientes de forma inmediata, util en etapas fenologicas sensibles como coloracion y engorde de la baya. La absorcion foliar es mas rapida que la radicular en ciertos elementos, por lo que en ventanas cortas de estres o deficiencia un tratamiento aereo puede corregir desequilibrios y preservar rendimiento y calidad.
Perspectivas y adopcion en vinedos mendocinos
La experiencia recogida en el ensayo reafirma que los drones agricolas tienen potencial real en viticultura, especialmente en regiones con condiciones climaticas variables y vinedos extensos o con restriccion de accesos. Para impulsar su adopcion se recomienda:
– Realizar mas ensayos comparativos que cuantifiquen impacto en rendimiento, calidad de fruta y costo-beneficio.
– Capacitar a tecnicos y productores en planificacion de vuelos, calibracion de equipos y lectura de datos de teledeteccion.
– Integrar mapas de vigor y estado sanitario para aplicar tratamientos diferenciales (prescripcion variable).
– Evaluar modelos de servicio versus propiedad, para pequenos y medianos productores.
En definitiva, la aplicacion de fertilizantes foliares por dron en Mendoza aparece como una herramienta complementaria con ventajas operativas claras en rapidez, manejo en clima adverso y aplicaciones localizadas. Su adopcion crecera en la medida en que se demuestre su rentabilidad, se adecuen normas y se capacite a los usuarios para integrar estos equipos a la viticultura de precision.


