Buenos Aires, 22 febrero (NA) – El exsenador nacional y referente de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, lanzó una dura advertencia sobre el escenario político actual al afirmar que el gobierno de Javier Milei avanza con un “manubrio suelto” debido a la inexistencia de una oposición estructurada y con volumen ideológico.
Según el dirigente, el oficialismo logra disimular sus falencias de gestión y la falta de un gabinete sólido basándose en simbolismos y estrategias de marketing disruptivas que necesitan permanentemente la creación de “enemigos públicos” para mantener la fidelidad de su electorado.
Sanz trazó un paralelismo con gestiones anteriores al señalar que esta dinámica de confrontación con figuras del establishment no es novedosa: “Esto no es nuevo; el kirchnerismo hacía lo mismo pero con otros enemigos”, sentenció por Splendid AM 990.
Respecto a la reciente aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el exlegislador relativizó su carácter “histórico”, limitando dicho rótulo al hecho de haber roto con el mito de que no se podía modificar la legislación en democracia. Sin embargo, expresó serias dudas sobre su capacidad real para generar empleo en un contexto de estancamiento productivo.
Para el dirigente mendocino, el foco del problema no reside en las leyes, sino en una economía real que no encuentra canales de crecimiento y que golpea especialmente a las pequeñas y medianas empresas del interior. “A mí me está preocupando mucho la marcha de la economía real; veo que hoy hay una dificultad enorme para poder transitar esta etapa”, subrayó, cuestionando la mirada puramente fiscalista del Palacio de Hacienda.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, en su análisis sobre la coyuntura económica, Sanz puso la lupa sobre las “altísimas tasas de interés” que asfixian a la agroindustria y al sector alimenticio, sectores donde percibió una caída drástica del consumo y la producción.
Asimismo, criticó con dureza la intención del ministro Luis Caputo de fomentar un mercado de capitales utilizando recursos del sistema previsional, calificando la maniobra como una señal de debilidad estructural. “Si tenés que armar un mercado de capitales con los fondos de la ANSES es porque algo está fallando; el sistema bancario argentino sí que caza hace 50 años en el zoológico”, disparó con ironía.
Finalmente, el cofundador de Cambiemos realizó una fuerte autocrítica sobre el estado de las fuerzas políticas tradicionales, incluyendo a su propio partido. Describió una “crisis de representatividad y organicidad” que afecta incluso al peronismo, lo que genera un sistema político desequilibrado y sin alternativas claras de alternancia.
En ese sentido, apuntó contra las conducciones recientes del radicalismo, sugiriendo que existen sectores internos que han priorizado la conformación de “grupos de interés” parlamentarios por encima de la construcción de un proyecto nacional sólido. “Los sistemas políticos que no tienen ni equilibrio ni alternancia están condenados al fracaso”, concluyó, instando a la gestación de una alternativa que equilibre el poder oficialista.
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