En la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se llevo a cabo el China Agribusiness Day, organizado por la Camara Argentino China y la Asociacion de Semilleros Argentinos (ASA). El encuentro tuvo como proposito profundizar el dialogo con China y acelerar las oportunidades comerciales y tecnologicas entre ambos paises, reconociendo a ese mercado como uno de los vinculos mas estrategicos para la economia argentina.
Durante las distintas mesas de debate y presentaciones, especialistas y representantes del sector agroindustrial analizaron la situacion actual del comercio con China y las posibilidades de crecimiento. Se enfatizo la relevancia estrategica de ese destino para las exportaciones argentinas: ademas de su tamano y demanda, China exige estandares cada vez mas estrictos en materia de calidad y trazabilidad, lo que plantea tanto desafios como oportunidades para los exportadores nacionales.
Un punto central del dialogo fue la estimacion del potencial de crecimiento de las ventas a China. Segun participantes del evento, existe la posibilidad de incrementar los envios en torno a 3.000 millones de dolares si se avanzan acuerdos comerciales, protocolos tecnicos y mejoras en la logistica y la cadena de valor. Para aprovechar ese margen, los expositores coincidieron en la necesidad de previsibilidad normativa, mayor coordinacion publico-privada y la implementacion de sistemas que garanticen la trazabilidad desde el lote hasta el puerto, ademas de la transparencia en el intercambio de informacion entre partes.
Gustavo Idigoras, presidente de la Camara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales, sintetizo el diagnostico al senalar que “el mercado chino es trascendental”, y recalco que, a la vez, las exigencias regulatorias del comprador asiatico demandan protocolos que permitan certificar la cadena de origen y el cumplimiento de estandares. Esa mayor exigencia implica inversiones y procesos adaptativos que los exportadores deben integrar para sostener y expandir su participacion en el mercado.
En terminos cuantitativos, el peso de China en el comercio argentino es significativo. Entre 2020 y 2023, alrededor del 80% de los productos que Argentina destino a China correspondio a bienes agroindustriales, con la soja y la carne bovina representando aproximadamente el 65% del valor total de esas exportaciones. Hoy, mas del 12% de las exportaciones agroindustriales argentinas dependen del mercado chino; y para ciertos productos puntuales -como la soja, la carne y el sorgo- la participacion de China en las ventas al exterior puede superar el 80% o el 90%.
Ese grado de concentracion plantea oportunidades de escala y especializacion, pero tambien subraya la necesidad de diversificar destinos y de robustecer la competitividad en terminos de calidad, logistica y cumplimiento de requisitos sanitarios y fitosanitarios. Las economias regionales juegan un papel relevante en ese proceso: varios productos con potencial de crecimiento apuntan a fortalecer la presencia argentina en China y a generar divisas y empleo a nivel local.
Un ejemplo senalado en el foro fue el sector del mani, que en 2024 alcanzo exportaciones por alrededor de 1.200 millones de dolares. Los expositores estimaron que ese volumen podria aumentar hasta los 1.500 millones si se avanzan negociaciones destinadas a reducir aranceles o si se concretan acuerdos comerciales que faciliten el acceso al mercado chino. En legumbres, el presidente de la Camara de Legumbres de la Republica Argentina (CLERA), Sergio Raffaelli, senalo que las exportaciones actuales de arvejas, que se ubican en un rango de 30 a 40 millones de dolares, podrian escalar hasta 200 millones si se logran condiciones comerciales mas favorables.
Otro producto con alto potencial es el blueberry, cuya posible expansion en China podria llegar a representar hasta 1.000 millones de dolares anuales en exportaciones, segun los calculos presentados, siempre que se alivien cargas arancelarias y se concreten acuerdos que faciliten el ingreso del producto. Estas estimaciones confluyen en una conclusion compartida por los panelistas: las oportunidades existen, pero su aprovechamiento exige acuerdos tecnicos, previsibilidad comercial y una estrategia sostenida de politica exterior orientada a la agroindustria.
En el panel dedicado a biotecnologia, el subsecretario de Produccion Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe, planteo que la cooperacion con China ofrece una oportunidad unica que va mas alla de la investigacion: se trata de transferir resultados y herramientas concretas a los productores para mejorar la productividad y la resiliencia de los cultivos. La colaboracion en investigacion y desarrollo, indico, debe traducirse en tecnologias accesibles y adaptadas a las necesidades del sector productivo argentino.
Una ventaja estrategica mencionada fue la posibilidad de produccion de semillas en contraestacion entre ambos paises. Esta modalidad permite generar y disponer de materiales una temporada antes, lo que puede acelerar ciclos de mejoramiento y disponibilizar variedades con mayor rapidez para los mercados. Esa capacidad conjunta, afirmaron los especialistas, constituye una herramienta importante para impulsar la competitividad y reducir tiempos en los procesos de innovacion agricola.
En materia de politicas y de articulacion institucional, representantes de asociaciones empresarias y camaras coincidieron en la importancia de fortalecer los mecanismos de trabajo publico-privado. Carla Martin Bonito, presidenta de COPAL, sostuvo que “Argentina puede y debe crecer en China”, destacando la oportunidad de ampliar la presencia de alimentos nacionales en ese mercado estrategico. Por su parte, Javier Lozada, de la Camara Argentino China, sintetizo uno de los efectos mas directos del incremento de exportaciones: mayor produccion, mas actividad economica y mas empleo.
El balance del encuentro fue claro en varios aspectos. Por un lado, Argentina cuenta con los recursos naturales, la calidad de sus productos y la capacidad industrial necesarias para aumentar su participacion en el mercado chino. Por otro lado, ese potencial no se materializara automaticamente: requiere avanzar en acuerdos y protocolos sanitarios y comerciales, invertir en trazabilidad y logistica, y generar condiciones de previsibilidad que incentiven a los exportadores y a los inversionistas a profundizar vinculos con China.
Finalmente, los participantes subrayaron que, para transformar el interes y la capacidad productiva en resultados concretos, es necesario un enfoque estrategico y sostenido. La combinacion de tecnologia, acuerdos tecnicos, reduccion de barreras comerciales y coordinacion entre el sector publico y privado fue presentada como la hoja de ruta para convertir las oportunidades identificadas en crecimiento sostenido de las exportaciones argentinas hacia China.


