El BCE ha subido las tasas dos veces este año después de que el repunte de los precios de la energía impulsara la inflación muy por sobre su objetivo del 2%, y los mercados prevén hasta cuatro alzas más durante el próximo año, a medida que los elevados costos energéticos se vayan filtrando en el conjunto de la economía.
FRÁNCFORT, 30 sep (Reuters) – El BCE debería analizar detenidamente un conjunto de tres factores nacionales y globales, que podrían tanto impulsar como aliviar las presiones sobre los precios, para decidir si son necesarias más alzas de tasas de interés, dijo el miércoles Isabel Schnabel, miembro del Consejo de Gobierno del BCE.
El primer factor es si un aumento más persistente de los precios de la energía afectaría a las expectativas de inflación, especialmente tras un largo período elevado tras la pandemia.
Aunque Schnabel, una defensora declarada de la política monetaria restrictiva, no dejó clara cuál es su línea de actuación preferida, esbozó los factores que podrían inclinar la balanza a favor o en contra de nuevas medidas.
“Mientras las expectativas estén firmemente ancladas y respaldadas por un historial de cumplimiento del objetivo de inflación, la política monetaria puede tolerar un retorno más gradual de la inflación al objetivo”, afirmó Schnabel en un discurso pronunciado en Luxemburgo.
Aunque los repetidos episodios de alta inflación hacen que los precios cobren mayor relevancia y podrían llevar a los hogares a elevar sus propias expectativas de precios o salarios, la mayoría de los indicadores de las previsiones a largo plazo se mantienen en torno al 2%, en parte por las propias subidas de tasas del BCE, señaló.
Un tercer aspecto a tener en cuenta es cómo afectará a la economía el reciente repunte de los costos de financiación a nivel mundial, impulsado en parte por el aumento de los rendimientos estadounidenses, indicó.
Un segundo factor es si la demanda global de la economía seguirá mostrando una resistencia sorprendente, ya que los mayores costos se trasladan a los consumidores con mayor facilidad cuando el crecimiento se mantiene.
“Por lo tanto, es posible que la economía responda en mayor medida al reciente endurecimiento de la política monetaria de lo que se supone actualmente, lo que atenuaría las presiones inflacionistas a medio plazo en comparación con la proyección de referencia”, señaló Schnabel.
Algunos modelos sugieren que esto podría lastrar el crecimiento más de lo previsto por el BCE.
No obstante, la sólida dinámica del crédito sugiere que las tasas aún no limitan la economía y también es posible que el umbral de lo “restrictivo” sea ahora más alto de lo que se pensaba inicialmente, añadió.



