El ano 2025 fue muy complejo para la vitivinicultura argentina: tanto en el mercado interno como en el externo la actividad sufrio retrocesos significativos. Segun las estadisticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las exportaciones de vino alcanzaron su nivel mas bajo en veinte anos, mientras que el consumo domestico cayo a su peor registro historico. Este doble golpe provoco serias dificultades financieras en numerosas bodegas, incluidas algunas de gran tamano como Norton y Bianchi, y complico el desarrollo de la vendimia, en parte por la imposibilidad de acordar incrementos salariales que respondieran al contexto.
Ante ese panorama, el inicio de 2026 mostro senales de alivio que ofrecen un respiro al sector. Los datos del INV para el primer trimestre indican un aumento del 15,5% en las exportaciones totales de vino, que sumaron 47,4 millones de litros. En marzo, la recuperacion fue mas pronunciada: las exportaciones crecieron un 22,5% respecto al mismo mes del ano anterior, alcanzando 18,1 millones de litros. Ese impulso estuvo impulsado fundamentalmente por las ventas de vino a granel, que se incrementaron un 51,2%, mientras que los vinos fraccionados tambien aumentaron, aunque en menor medida, con una suba del 13,1%.
Un punto destacado por actores del rubro es que la calidad del vino argentino ha mejorado en los ultimos anos, lo que facilita la apertura de mercados internacionales y permite competir con mayor solidez. Esa apreciacion apunta a que, mas alla de las oscilaciones de volumen, la calidad tecnica y enologico-comercial podria sostener una recuperacion mas estable si se acompana con politicas comerciales y logisticas adecuadas.
No solo los vinos embotellados y a granel mostraron recuperacion: el comercio exterior del mosto concentrado tambien registro un desempeno muy favorable. En marzo de 2026, las exportaciones de mosto concentrado aumentaron un 59,2% respecto a marzo del ano anterior, totalizando 8.999 toneladas. En el acumulado del primer trimestre, las ventas de mosto crecieron un 33,5%, con un volumen de 21.557 toneladas. En terminos monetarios, el valor FOB de las exportaciones argentinas de vinos y mostos en el primer trimestre alcanzo 176,8 millones de dolares, lo que representa un incremento del 5,9% frente al mismo periodo de 2025. Estos numeros muestran que la recuperacion no es solo en volumen, sino que aporta divisas en un contexto economico que demanda fuentes de ingreso externas.
En lo laboral, otra noticia positiva para la cadena fue el cierre de un nuevo acuerdo salarial entre la Federacion de Obreros y Empleados Vitivinicolas y Afines (FOEVA) y las camaras empresariales, dentro de la negociacion paritaria 2026. FOEVA informo que, tras dos meses de negociaciones y la intervencion de la Secretaria de Trabajo de la Nacion mediante una conciliacion obligatoria, se reanudo el dialogo y se llego a un entendimiento que evita la profundizacion del conflicto laboral.
Los detalles del acuerdo establecen para el sector bodegas un incremento del 4,5% bimestral para los periodos marzo-abril, mayo-junio y julio-agosto. Para el sector vinas, el aumento acordado es del 3,5% bimestral en los mismos tramos. Estas mejoras salariales surgieron tras el rechazo sindical a la primera propuesta empresarial, que proponia aumentos mas modestos: 1% mensual para bodegas y 0,5% mensual para vinas. FOEVA califico aquella oferta inicial como insuficiente y, por ello, en un primer momento convoco a una medida de fuerza prevista para el 6 de marzo. La huelga fue suspendida luego de que la autoridad laboral dictara la conciliacion obligatoria, lo que permitio retomar las negociaciones y llegar finalmente a un acuerdo dentro del marco institucional.
La Federacion comunico tambien que las actas definitivas y las escalas salariales resultantes de la negociacion fueron oficializadas el 28 de marzo, tras cumplirse los procedimientos administrativos previstos por la Secretaria de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nacion. Ese paso formal es importante porque brinda seguridad juridica a los acuerdos y facilita su aplicacion en las empresas del sector.
La confluencia de estos dos factores -un repunte en las exportaciones y la concrecion de un aumento salarial concertado- aporta cierta tranquilidad al sector vitivinicola luego de un 2025 marcado por perdidas de volumen, caida del consumo interno y problemas de liquidez en muchas bodegas. No obstante, el contexto continua siendo delicado: la mejora en el primer trimestre no borra por completo los efectos acumulados del ano anterior, ni garantiza una recuperacion sostenida sin medidas complementarias en materia de comercio exterior, promocion, y apoyo financiero a empresas afectadas.
Ademas de las cifras, persiste el debate sobre las causas de la crisis y las responsabilidades en la cadena de valor: algunos actores sindicales y productores hablan de una situacion real de dificultad economica, mientras que sectores empresariales senalan la necesidad de ajustar costos y sostener la operatividad. En cualquier caso, el acuerdo salarial y las exportaciones en alza muestran que es posible avanzar por vias institucionales para mitigar el impacto social y productivo de la crisis.
En resumen, la vitivinicultura argentina cerro 2025 con fuertes retrocesos en exportaciones y consumo domestico, lo que genero tensiones economicas y laborales. El inicio de 2026 presenta senales de recuperacion: un aumento de las exportaciones totales en el primer trimestre, un repunte notable en marzo impulsado por el vino a granel y mejores numeros en las exportaciones de mosto, ademas de un leve incremento en el valor FOB de las ventas externas de vinos y mostos. Paralelamente, la firma de un nuevo acuerdo salarial entre FOEVA y las camaras empresarias, tras la intervencion de la Secretaria de Trabajo, alivio las tensiones laborales y oficializo incrementos para bodegas y vinas en varios bimestres. Estos hechos generan una expectativa cautelosa: ayudan a contener la crisis pero no eximen a la actividad de la necesidad de politicas y medidas adicionales que consoliden la recuperacion y fortalezcan la competitividad del sector en el mediano plazo.





