En el ultimo trimestre se produjo una reapertura parcial del comercio de carne vacuna entre la Argentina y Mexico, pero no todas las plantas consignadas lograron beneficiarse de ese alivio. La restriccion no se debio unicamente a los resultados de las auditorias sanitarias, sino tambien a un cambio en la politica arancelaria de Mexico: hasta 2024 existia una excepcion que permitia un arancel de importacion del 10% para la carne argentina, pero con la reforma de la Ley de los Impuestos Generales de Importacion y Exportacion (Ligie) ese trato diferencial dejo de aplicarse y se reinstalo un gravamen del 25%. Esa modificacion dejo fuera de competencia a varios exportadores que, aun cuando superaron controles sanitarios, no pudieron sostener la ecuacion economica con el nuevo impuesto.
Tras un ano complejo de auditorias, negociaciones y planes de adecuacion, la relacion comercial entro en una fase de distension operativa. Despues de una inspeccion exhaustiva realizada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de Mexico (Senasica) en marzo de 2025, que derivo inicialmente en la suspension de diez plantas argentinas, las partes avanzaron en soluciones tecnicas. Senasica comunico oficialmente al Senasa argentino el levantamiento de la “no conformidad” detectada y la rehabilitacion de frigorificos afectados a partir del 1 de agosto de 2025, siempre supeditada a verificaciones posteriores y a la implementacion de medidas correctivas por parte de los establecimientos.
La inspeccion mexicana se llevo a cabo entre el 8 y el 22 de marzo de 2025 y abarco 27 plantas frigorificas en la Argentina. Durante ese procedimiento se detectaron incumplimientos en requisitos sanitarios, entre los cuales sobresalieron fallas en la medicion y registro del pH en medias reses. El control del pH es obligatorio para garantizar que la carne no haya sufrido alteraciones asociadas a patologias como la fiebre aftosa y, como estandar acordado, el pH debe ser menor a 6.0 en las medias reses verificadas. Segun las autoridades argentinas, hubo 13 plantas con irregularidades en la medicion del pH; de ese total, cuatro quedaron suspendidas totalmente hasta que una nueva auditoria confirme el cumplimiento estricto de los requisitos zoosanitarios. Otras diez estaban en proceso de renovacion de autorizacion y consiguieron prorrogas tras presentar planes de ajuste.
El Senasa respondio presentando un plan de accion correctivo para subsanar las fallas en el registro de pH y asi garantizar que los procedimientos internos y los controles documentales cumplan con los requisitos bilaterales. Como resultado de estas gestiones y de verificaciones in situ realizadas en la primera quincena de septiembre, algunos exportadores fueron “relistados” en el sistema Sicpa. De acuerdo con esa base de datos consultada, al momento figuran 16 plantas autorizadas para exportar carne bovina a Mexico, con autorizaciones vigentes hasta el 30 de mayo de 2026. No obstante, la reapertura operativa no fue suficiente para neutralizar el impacto de la politica arancelaria.
En terminos comerciales, la magnitud del retroceso fue significativa: segun registros del Ministerio de Economia, en 2025 la Argentina exporto a Mexico 4.000 toneladas de carne bovina, por un valor FOB de 26,9 millones de dolares. Esos numeros implican una caida del 55,8% en volumen y una baja del 45,7% en precio promedio respecto al ano anterior. Esos descensos reflejan tanto las interrupciones en la cadena de suministro como la perdida de competitividad derivada del arancel del 25%, que encarecio los envios argentinos frente a competidores con acceso a condiciones mas favorables.
Las plantas alcanzadas por los procedimientos y las pausas informadas en los sistemas incluyeron establecimientos como Azul Natural Beef, Frigorifico Rioplatense S.A.I.C.I.F., Arrebeef SA, Santa Giulia SA, Frigorifico Compania Bernal SA, Importadora y Exportadora de la Patagonia SA, Frigorifico Alberdi SA, Sociedad Anonima Carnes Pampeanas, Runfo SA y SA Importadora y Exportadora de la Patagonia. Posteriormente, algunos de estos ya figuraban entre los autorizados para exportar en el periodo analizado, junto a otros como Importadora y Exportadora de la Patagonia, Frigorifico Rioplatense S.A.I.C.I.F., Arre Beef SA, Sociedad Anonima Carnes Pampeanas SA, Frigorifico Alberdi S.A., Runfo SA y Azul Natural Beef SA.
Empresarios del sector describieron las inspecciones como “excesivamente exigentes” y sostuvieron que los equipos de auditoria parecian haber ido a buscar fallas, debido al nivel y detalle de los requisitos aplicados. Esa percepcion tensiono la relacion hasta que el levantamiento formal de la no conformidad y la validacion de medidas correctivas permitieron normalizar parte del flujo de comercio. Sin embargo, en diciembre el gobierno mexicano, encabezado por Claudia Sheinbaum, decidio no renovar la excepcion arancelaria que se habia concedido a la carne argentina en los ultimos tres anos, lo que reinstalo el arancel pleno y limito la capacidad de muchos exportadores para competir en ese mercado.
La combinacion de exigencias sanitarias, auditorias minuciosas y cambios arancelarios ilustra la complejidad de mantener el acceso a mercados con reglas tecnicas y comerciales que pueden evolucionar con rapidez. Para los frigorificos argentinos, la prioridad inmediata fue adaptar procesos y registros, sobre todo el control del pH, y adecuar la documentacion y trazabilidad para asegurar conformidad en futuras inspecciones. En paralelo, la cuestion arancelaria requiere negociacion diplomatica y comercial para intentar recuperar condiciones mas competitivas o diversificar destinos de exportacion.
A futuro, el restablecimiento total del flujo de comercio dependera de dos factores principales: el cumplimiento sostenido y verificable de los requisitos sanitarios por parte de las plantas argentinas, y el resultado de las conversaciones bilaterales acerca de barreras arancelarias y acceso preferencial. Mientras tanto, numerosas plantas que lograron superar las observaciones tecnicas continuaran operando con las autorizaciones vigentes, pero con una rentabilidad condicionada por el arancel del 25%, que limitara el volumen que resulte competitivo para exportar a Mexico. La experiencia subraya la necesidad de mantener procesos internos robustos de control de calidad y una estrategia comercial que contemple la volatilidad de medidas no arancelarias y arancelarias en mercados clave.


