sábado 14 febrero 2026

Productor salteno relata como casi pierde la vida cuando represa se rompio en feroz tormenta

En cuestion de segundos, el agua irrumpio por la ventanilla del vehiculo que conducia Sergio Parra y la corriente comenzo a empujar con fuerza. Parra logro escapar por la ventanilla abierta mientras su esposa permanecia aferrada al asiento hasta que el pudo asegurar la camioneta y pedir ayuda. La secuencia duro apenas minutos, pero dejo una impresion duradera: “Lo mas importante es que no nos llevo el agua”, dijo luego, todavia con la voz cargada por la angustia de lo que pudo haber ocurrido.

No existia una alerta meteorologica que anunciara aquel episodio; el pronostico hablaba apenas de una probabilidad de lluvia. Sin embargo, el martes 7 de enero, alrededor de las 16 horas, una correntada descendio por uno de los costados de la ruta en el Valle de Lerma, Salta, como si se hubiese “roto una represa”, en las palabras del propio Parra. La fuerza del agua empujo la camioneta contra el alambrado de un campo y dejo claro que la infraestructura local -caminos, canales y areas urbanas- no estaba preparada para absorber un volumen de agua tan concentrado en tan poco tiempo.

El episodio no solo tuvo un componente humano de riesgo inmediato: la inundacion prolongada de los suelos y los lotes de tabaco provoco danos agronomicos significativos. El sintoma mas visible fue el amarilleo de las plantas, y la explicacion tecnica que mencionan los productores es la asfixia radicular: cuando el suelo permanece anegado por horas u dias, las raices quedan privadas de oxigeno, se degradan y la planta pierde la capacidad de recuperarse. El resultado son plantas debilitadas, menor vigor y un riesgo creciente de perdida de cultivo con el paso de los dias.

Parra estima que perdio alrededor del 30% de su produccion de tabaco por el ingreso de agua, el anegamiento prolongado y las dificultades subsecuentes para cosechar y estufar. En el Valle de Lerma la afectacion fue generalizada: segun la Sociedad Rural Argentina, la campana de tabaco en Salta abarca unas 19.000 hectareas y, hasta ese momento, cerca de 1.800 hectareas -casi el 10%- habian sufrido danos por granizo ademas de las fuertes lluvias y rafagas de viento. Las zonas mas comprometidas se concentran en localidades como Cerrillos, Chicoana y Rosario de Lerma.

La tormenta altero por completo la logistica de cosecha y secado. En el cultivo del tabaco no hay margen de espera: las hojas cosechadas deben pasar por estufas para curarse y secarse, un proceso que suele demandar alrededor de una semana por tanda bajo condiciones controladas. Por eso los productores planifican la superficie a plantar en funcion de la cantidad de estufas disponibles; cada estufa tiene una capacidad limitada y el calendario de siembra y cosecha se articula para no superarla. Cuando la lluvia adelanto la cosecha y amontono el producto, muchos productores se encontraron sin capacidad de secado: “Hoy necesitaria cargar 40 estufas y tengo disponibles dos. No alcanza”, relato Parra. En anos anteriores algunos agricultores recurrian al prestamo o alquiler de estufas entre vecinos, pero esta vez la tormenta afecto a toda la zona por igual y nadie tenia unidades disponibles.

A ese problema se sumo la cobertura de seguros: en muchos casos el seguro agricola cubre danos por granizo, y Parra recibio una compensacion que alcanzo aproximadamente al 30% de la superficie afectada por ese fenomeno, pero el ingreso de agua y el anegamiento no estaban cubiertos por la poliza contratada. Esto deja un hueco en la proteccion ante eventos hidrometeorologicos extremos, cuyo costo real se refleja en la perdida de rendimiento y en los gastos adicionales para intentar salvar lo cosechado.

Las consecuencias son multiples y se extienden mas alla de la perdida inmediata de rendimiento. La demora en el secado puede provocar que hojas enteras se estropeen, obligando a desechar lotes enteros; la incertidumbre sobre el precio del tabaco -que aun no estaba definido al momento del reporte- complica la proyeccion economica de la campana; y la saturacion del suelo puede afectar la proxima temporada si no se toman medidas de recuperacion. Entre las acciones tecnicas habituales para mitigar danos se mencionan la agilizacion del drenaje superficial, la remocion de sedimentos y residuos, el analisis de viabilidad de plantas afectadas y el asesoramiento tecnico para decidir si conviene rescatar, esperar o reemplazar lotes.

La provincia ya afrontaba un temporal anterior que habia golpeado la produccion bananera, sobre todo en el norte salteno. Un relevamiento del Ministerio de Produccion y Desarrollo Sustentable de Salta reporto que el viento del 21 de diciembre dano 1.074 hectareas de banana en Colonia Santa Rosa con estimaciones de perdida entre 30% y 70%, ademas de 182 hectareas de invernaderos comprometidas. En el caso del banano, la recuperacion puede ser lenta: se estima que la planta demora alrededor de un ano en volver a producir, por lo que la afectacion tiene consecuencias en el mediano plazo y demanda planes de apoyo especificos. Frente a estos efectos, el gobierno provincial evalua declarar la Emergencia Agropecuaria para Colonia Santa Rosa, un paso que busca habilitar recursos y medidas de asistencia.

En terminos de respuesta financiera, las autoridades indicaron que estan trabajando con bancos nacionales y regionales para disenar lineas de credito especiales para los afectados, con plazos de gracia adecuados y condiciones orientadas a atenuar el impacto inmediato. Estas medidas pueden ser clave para sostener la operativa de las explotaciones -pago de mano de obra, alquileres de equipos, reposicion de insumos- mientras se define el alcance final de los danos. Paralelamente, los productores deben reunir documentacion y pruebas fotograficas para gestionar reclamos de seguro y solicitudes de asistencia, y coordinar a nivel local la mejor manera de priorizar el uso de estufas y recursos disponibles.

Ademas de las acciones economicas y tecnicas, el episodio evidencia la necesidad de revisar y mejorar infraestructura de drenaje y manejo de aguas en la region: canales, alcantarillas y escurrimientos que hoy no absorben picos de precipitaciones intensas. Tambien plantea la cuestion de la planificacion de riesgo climatico en zonas agricolas, la diversificacion de coberturas de seguro frente a distintos fenomenos y la creacion de redes de asistencia tecnica que puedan intervenir rapidamente.

Para los productores, las recomendaciones inmediatas incluyen documentar los danos, consultar con tecnicos sobre la viabilidad de plantas afectadas, priorizar el secado de lo cosechado y coordinar regionalmente la gestion de estufas y logistica. A mediano plazo es necesario evaluar programas de recupero de suelos y revisar coberturas de seguro y planes de emergencia comunitarios.

El balance que dejan estos eventos es de perdida economica y de tension sobre cadenas productivas locales, pero tambien de lecciones sobre vulnerabilidades: la falta de infraestructura adecuada, la necesidad de cobertura para distintos tipos de riesgo y la importancia de una respuesta coordinada entre productores, aseguradoras, bancos y el Estado para minimizar el impacto y facilitar la recuperacion.

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