El nombramiento de dirigentes cercanos a Mauricio Macri en puestos clave del nuevo gabinete —entre ellos Diego Santilli— es visto por los inversores como una señal de continuidad institucional y cooperación política. Pese a la carta crítica del expresidente, la lectura del mercado es que el equilibrio de poder podría fortalecer el programa económico del Gobierno.
Los mercados argentinos comienzan la semana con un marcado entusiasmo tras la victoria oficialista en las elecciones legislativas. La reacción sigue siendo abiertamente positiva, en medio de un clima político que, aunque mantiene matices de tensión, es interpretado como un respaldo a la estabilidad del rumbo económico.
El escenario combina tres factores que sostienen la confianza: la mejora en la percepción de gobernabilidad, un contexto internacional favorable y la expectativa de que el nuevo gabinete refuerce la agenda de reformas que exige el mercado.
En este contexto, el apetito por riesgo argentino continúa firme. Las acciones líderes mantienen un recorrido alcista, los ADRs argentinos registran fuertes subas en Nueva York y, aunque los bonos en dólares corrigen levemente, el tono general del mercado sigue siendo optimista.
En dólares, el Merval medido en moneda dura sube 7%, lo que confirma el apetito sostenido de los inversores institucionales por los activos locales. El repunte se da luego de un breve reacomodamiento técnico a fines de la semana pasada, cuando la toma de ganancias había frenado parcialmente el rally post electoral.
El Merval se dispara
El S&P Merval avanza 1,6%, impulsado por un renovado flujo de compras en acciones líderes. En la apertura de la semana, el índice local volvió a ubicarse entre los mercados más dinámicos de la región, con un desempeño destacado en Telecom (+5,4%), BBVA (+5%), BYMA (+4,9%) y Banco de Valores (+4,7%).
La mejora del Merval también responde al incremento en la confianza sobre la estabilidad financiera. Con una lectura más predecible del panorama político, el equity argentino empieza a consolidar precios que, para muchos analistas, aún no reflejan el potencial del proceso de normalización económica.
El mercado accionario argentino se mantiene en modo “compra selectiva”, con especial interés en los papeles de alta liquidez y buena proyección en el nuevo contexto político. Las órdenes de compra provienen tanto de operadores locales como de fondos externos que vuelven a mirar al país tras meses de cautela.
El fuerte desempeño de los papeles argentinos en Nueva York refleja el optimismo externo respecto del nuevo escenario político. La llegada de figuras moderadas al gabinete y las primeras señales de coordinación con sectores empresariales fortalecen la percepción de gobernabilidad, un factor que el mercado internacional valora especialmente.
ADRs argentinos con mayoría de subas en Nueva York y renovado interés global
En Wall Street, los ADRs argentinos operan con mayoría de subas, impulsados por un renovado interés global hacia la deuda y el equity local. Los avances más pronunciados corresponden a Telecom (+5,2%), BBVA (+5,1%), Banco Supervielle (+4,3%) y Pampa Energía (+3%).
La tendencia positiva también se apoya en un contexto financiero global más benigno. Con datos de inflación menores a lo esperado en Estados Unidos y rendimientos de los bonos del Tesoro a la baja, el apetito por activos emergentes recupera terreno, y la Argentina logra capitalizar esa ventana de oportunidad.
La continuidad del flujo comprador en los ADRs es vista como una ratificación de la confianza de los fondos globales. Los inversores priorizan acciones de bancos, energéticas y utilities, que concentran la mayor parte del volumen negociado en el exterior.
La corrección es interpretada como un ajuste técnico más que como una señal de cambio de tendencia. Los operadores señalan que el flujo comprador de la semana pasada dejó a la curva de deuda en niveles de sobrecompra, por lo que el movimiento de hoy responde a una toma de ganancias puntual.
Bonos en dólares con leves bajas
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares registran mayoría de bajas, en una rueda de reacomodamiento tras la fuerte suba acumulada en las últimas jornadas. Los retrocesos más notorios se observan en el AL29D (-1%) y el AL35D (-0,9%), aunque los precios se mantienen en niveles elevados tras la recuperación post electoral.
La atención se centra ahora en la dinámica fiscal y en los próximos anuncios de política económica. Los analistas esperan que las señales que emanen del nuevo gabinete confirmen el compromiso con la disciplina fiscal y con la continuidad de los acuerdos financieros internacionales.
El riesgo país se ubica en 658 puntos básicos, manteniendo el rango de las últimas ruedas. Si bien el indicador dejó de caer al ritmo de la semana anterior, el mercado considera que los spreads siguen reflejando una mejora estructural en la percepción de riesgo.
En particular, los inversores estarán atentos a cómo se redefine la coordinación económica dentro del gabinete y a las eventuales medidas orientadas a profundizar la estabilidad cambiaria. También se esperan definiciones respecto del futuro del programa monetario y las negociaciones con organismos internacionales.
Optimismo con matices: el mercado apuesta por estabilidad y señales concretas
El panorama financiero local combina entusiasmo y prudencia. La lectura general es que el resultado electoral y los movimientos políticos recientes consolidaron la gobernabilidad, pero el mercado exige señales concretas para sostener la tendencia.
En términos generales, la jornada muestra una continuidad de la euforia controlada que domina desde el domingo electoral: el mercado celebra, pero también observa. Las próximas semanas serán clave para confirmar si el entusiasmo actual se transforma en una tendencia sólida o en una pausa antes de un nuevo reacomodamiento.
El apetito por riesgo argentino continúa firme, aunque los operadores advierten que la sustentabilidad del rally dependerá de la capacidad de las autoridades para convertir el impulso político en resultados macroeconómicos tangibles.




