Las cotizaciones del ganado para recria e invernada se han desacelerado tras un periodo de fuertes ajustes que genero distorsiones importantes entre los precios de los animales terminados y los de reposicion. Durante los meses previos la relacion de compraventa se volvio dificil de sostener: se registraron novillos gordos en torno a 4.200 $/kg frente a terneros de reposicion que llegaron a cotizar hasta 6.500 $/kg. Esa diferencia redujo la viabilidad de algunas cadenas de engorde y forzo movimientos de ajuste en los valores, que actualmente muestran niveles mas contenidos y una mayor racionalidad entre oferta y demanda.
A mediados de enero, las cotizaciones de terneros para invernada se ubican, segun clase y estado, en un rango aproximado de 5.500 a 6.000 $/kg, tras haber alcanzado picos de 6.000-6.500 $/kg en diciembre. Este ajuste implico tambien una caida en el volumen de operaciones y un proceso de negociaciones mas complejas. Varias zonas productivas muestran menor oferta por factores climaticos -sequias puntuales que afectaron la disponibilidad de agua y redujeron disponibilidad de hacienda en venta- y, adicionalmente, los terneros que llegan al mercado provienen en promedio con pesos superiores a los del ano anterior. La proximidad de la zafra 2026 tambien actua como un elemento de incertidumbre: muchos productores mixtos priorizan la cosecha y evaluaran sus decisiones de siembra y pasturas en funcion del resultado de esa campana, lo que mantiene al mercado en una situacion de definicion gradual.
En la practica, los invernadores a pasto operan con mayor tranquilidad porque el ajuste de precios alivio la presion sobre los margenes en sistemas extensivos. En cambio, los feedloteros enfrentan dificultades para adquirir hacienda: los costos de engorde en confinamiento y los precios alcanzados para animales de reposicion han comprimido margenes hasta niveles cercanos a cero en algunos casos. Esto genera menor demanda de animales para feedlot o, alternativamente, operaciones mas selectivas donde predominan lotes con mejor conversion y menor costo de alimentacion.
Las cifras observadas reflejan estas tensiones. Un ternero mestizo de 180 kilos y de buena calidad cotiza actualmente entre 5.500 y 6.000 $/kg, mientras que las hembras de igual peso se negocian alrededor de 5.200 $/kg, por debajo de los 5.500-5.700 $/kg que se registraron hacia fines de 2025. Estas diferencias por sexo y conformacion son consistentes con tendencias historicas de mercado, en las cuales los machos suelen recibir una prima por su mayor destino a recria y terminacion, aunque la variacion regional y por calidad individual del lote sigue siendo relevante.
La oferta escasa relativa a una demanda aun activa es un factor estructural que sostiene los precios. En los primeros dias del ano hubo pocas operaciones de compraventa, pero la presencia de compradores interesados, aun con operaciones reducidas, mantiene una base firme para los valores. La decision de muchos productores mixtos de cobrar la cosecha de granos gruesos antes de reimplantar pasturas y retomar la recria contribuye a la temporaria disminucion de animales en el mercado. Esa estrategia puede alargar la oferta disponible hacia adelante y, si prevalece, dar soporte a los precios por varios meses.
Desde la perspectiva de mas largo plazo, varios elementos apuntan a un escenario relativamente favorable para los precios ganaderos en los proximos anos. La escasez de existencias de ganado en relacion con anos anteriores, la expectativa de tasas de interes mas razonables que en 2025 y perspectivas de mayor estabilidad macroeconomica pueden incentivar nuevas inversiones en la cadena. Ademas, acuerdos comerciales recientes con bloques como la Union Europea son interpretados por actores del sector como positivos: la produccion de carne en la UE se beneficia de distintos regimenes de apoyo y subsidios que, en conjunto, la hacen menos competitiva frente a la oferta de paises ganaderos del Mercosur. Un marco comercial abierto y con acceso preferencial a mercados externos puede ampliar los destinos de exportacion y anadir demanda sostenida a la produccion local.
No obstante, existen riesgos que conviene considerar de forma neutral y realista. Las condiciones climaticas siguen siendo un factor determinante: sequias o lluvias muy intensas afectan la oferta forrajera, alteran los calendarios de destete y recria, y pueden forzar ventas anticipadas que modifiquen la oferta estacional. La evolucion de los costos de insumos -piensos, fertilizantes, energia- y la dinamica del tipo de cambio tambien inciden en la rentabilidad de los sistemas de produccion. En el caso de los feedlots, un incremento en el precio del maiz o subas en tarifas energeticas reducirian aun mas los margenes si los precios de salida no acompanan.
Ademas, la estructura del comercio internacional y politicas proteccionistas en mercados destino podrian alterar expectativas. Aunque un acuerdo con la Union Europea mejora condiciones de acceso, la competencia de proveedores alternativos y la volatilidad de la demanda global de carne bovina siguen siendo variables a monitorear. Por otra parte, cambios regulatorios internos o variaciones en las condiciones de financiamiento para productores podrian modificar el ritmo de reposicion y el comportamiento de los precios.
En el corto plazo, el mercado se caracteriza por negociaciones mas cuidadosas y menor fluidez operativa. Los compradores y vendedores analizan mas detenidamente la relacion precio/volumen y las condiciones de entrega; en algunas zonas hay observaciones sobre la calidad y peso de los animales, lo que incide en la segmentacion del mercado. Los consignatarios y operadores recomiendan a los productores planificar la comercializacion con mayor horizonte, considerar alternativas contractuales o venta directa cuando esto mejore el retorno, y monitorear las senales de la demanda externa.
En sintesis, la reciente correccion de cotizaciones ha situado los valores en niveles mas razonables respecto a disparidades previas entre gordo y reposicion, dando algo de alivio a los invernadores a pasto, mientras que los feedloteros siguen con margenes ajustados. La oferta limitada y la demanda presente sostienen los precios, pero la evolucion dependera de factores climaticos, costos de produccion, acceso a financiamiento y condiciones del comercio internacional. Para los proximos anos, la combinacion de existencias acotadas, expectativas de politica macroeconomica mas estable y mejoras en el acceso a mercados externos sugiere un escenario con soporte para los precios, aunque sujeto a las distintas fuentes de riesgo mencionadas.




