Gigante de las baterías cierra líneas producción para traer producto desde Brasil y prevén despidos

A raíz de esta decisión, Moura desactivará dos líneas de producción. Según se indicó desde el sindicato de químicos en esa zona del conurbano, la compañía aún debate en qué otros sitios de su planta reubicará a los 25 operarios dedicados a la producción de las baterías que ahora se importarán.

La irrupción irrestricta de los importados, combinada con una situación de costos que se hace cuesta arriba para las empresas, sigue complicando fuerte la subsistencia de la industria nacional. Una muestra en ese sentido está en la decisión de Electrolux de abrir un programa de retiros voluntarios y avanzar con la reducción del 25% de su plantel de empleados. En paralelo, firmas como Aires del Sur, dueña de las marcas Electra y Fedders, Neba y Goldmund SA, que fabrica la marca Peabody, vienen recortando empleos y bajando persianas. A esos nombres impactados por la importación ahora debe añadirse a Moura, el gigante de las baterías, que dejará de fabricar ese tipo de productos para camiones en su planta industrial de Pilar. La firma pasará a importar desde Brasil y se anticipa que habrá pérdida de empleos.

Moura pasa a importar baterías pesadas desde Brasil

La posibilidad de que la empresa aplique un recorte profundo de empleos mantiene la tensión en la planta. “Esto forma parte de la masacre que se está cometiendo con la industria, algo que no vivimos ni en pandemia”, declaró al respecto Sergio González, titular del sindicato Químico de Pilar.

De acuerdo a medios locales como Pilar a Diario, otros trabajos de la firma aceptaron la propuesta de retiro voluntario que mantiene vigente Moura. En las instalaciones en ese distrito, la compañía en cuestión emplea a casi 200 personas entre operarios, administrativos y encargados de logística.

La situación en Moura añade un caso más a la cada vez más extensa nómina de compañías industriales que reducen o directamente dejan de fabricar en el país para volverse en importadoras netas. El resultado en todas las situaciones terminan siendo los mismos: pérdida inmediata de empleos.

Si bien en los ámbitos gremiales se subraya que Moura no dejaría de producir en la Argentina, sí se da por hecho que el cierre de líneas no se agotará con la interrupción de las áreas de producción que ahora serán reemplazadas con lo importado desde Brasil.

Según indicaron representantes de los empleados de Electrolux y el gremio de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la totalidad de los trabajadores que buscan la salida a través del retiro voluntario atraviesa un momento de duro endeudamiento en sus hogares.

A principios de esta semana, la decisión de Electrolux de abrir su programa de retiros voluntarios dio lugar a una auténtica estampida por parte de sus trabajadores, que buscan asegurarse pagos ante una inminente ola de despidos. En concreto, la compañía lanzó un plan que comprendía 100 retiros de base para su planta en Rosario, pero la opción ya acumula 130 inscriptos y el número sigue subiendo.

Se indicó que el programa de retiros voluntarios abierto por Electrolux comprende el pago del 100% de cada indemnización con un cálculo basado en la ley previa a la reciente reforma laboral, y a eso se añade un plus de tres sueldos completos por empleado.

“La gente ve que la única posibilidad de hacer borrón y cuenta nueva es cobrando la indemnización toda junta para pagar la tarjeta o préstamos“, declaró al respecto Pablo Cerra, abogado de la UOM en Rosario.

La primera de ellas es Aires del Sur, dueña de las marcas Electra y Fedders, que acaba de presentar su pedido de quiebra directa ante la Justicia y viene de concretar 140 despidos.

La industria nacional, golpeada de un modo tremendo por los importados

La decisión del Gobierno de activar y luego profundizar la apertura irrestricta de las importaciones sigue golpeando de la peor forma al aparato industrial nacional. En esa línea, y a muy poco de ocurrido el cese de actividades en Fate, otras tres empresas dedicadas a la producción de electrónica del hogar y electrodomésticos en general también dejaron de operar y se multiplican los despidos en ese sector.

La segunda corresponde a la fábrica de heladeras Neba, que dejó de operar en Catamarca y despidió a 56 operarios. Los empleados de esta última ocuparon las instalaciones de la firma en el parque industrial de El Pantanillo, cercano a la capital catamarqueña.

A través de un escrito judicial, la empresa aseguró encontrarse en “estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”, describió su crisis como de carácter “estructural” y admitió que el plan de continuidad productiva implementado no logró revertir la situación.

Por el lado de Peabody, su controlante Goldmund SA comunicó a clientes y proveedores -a través de una carta fechada el 2 de marzo- que inició un proceso de reestructuración de pasivos. Desde la compañía evitaron profundizar en los motivos y se limitaron a señalar que “será un proceso largo”.

Los cesanteados en Neba optaron por poner en marcha una medida de fuerza durante las últimas horas y, de acuerdo a medios de esa provincia y regionales, permanecen en asamblea dentro del predio de la fabricante a la espera de respuestas oficiales.

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