El Gobierno colombiano amplió de manera significativa su capacidad de endeudamiento en 2025 tras la suspensión de la Regla Fiscal, utilizando nuevas técnicas de manejo de deuda que, de acuerdo con un análisis del Banco de Bogotá, elevan el riesgo sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y desdibujan los límites tradicionales de gasto y emisión.





