En el mercado local, la oferta de FCIs en dólares se divide en tres grandes categorías: money market T+0 -me voy y tengo dólares disponibles de inmediato-, fondos de corto y mediano plazo con rescate T+1 -me voy y tengo dólares disponibles 24 horas después-, y estrategias de retorno total con mayor volatilidad.
Con la tendencia a la baja de las tasas en pesos y un escenario cambiario más estable, muchos ahorristas volvieron a mirar los fondos comunes de inversión en dólares como alternativa para no dejar los billetes quietos en la caja de ahorro. La pregunta se repite en la City y entre inversores minoristas es si conviene asumir algo de riesgo para buscar rendimiento en moneda dura o mantener liquidez absoluta aunque la tasa sea baja.
Money market en dólares
El primer escalón lo ocupan los fondos T+0 en dólares, diseñados para administrar liquidez. Son vehículos que invierten en instrumentos de muy corto plazo, con bajo riesgo crediticio y mínima fluctuación en el valor de la cuotaparte.
Cada uno responde a un perfil distinto y a una necesidad concreta como lo es la liquidez inmediata, rendimiento moderado o búsqueda de mayor retorno asumiendo riesgo.
- Adcap Ahorro Dólares C, con un rendimiento a anual de 1,91% y un patrimonio cercano a u$s125 millones.
- MEGAQM Liquidez Dólar B, con 1,59% anual y alrededor de u$s241 millones bajo administración.
- IEB Corto Plazo Dólar B, con 1,50%.
- Allaria Dólar Ahorro B, con 1,47% y un patrimonio en torno a u$s265 millones.
- SBS Liquidez USD B, con 1,43%.
Estas tasas, medidas a un día, reflejan el rendimiento acumulado en el período y sirven como referencia de la dinámica reciente. En términos anuales, se ubican en un rango bajo, pero la principal ventaja es la disponibilidad inmediata de los dólares ya que el inversor puede rescatar y disponer de los fondos el mismo día.
Entre los más utilizados del mercado aparecen:
Este tipo de fondo suele ser elegido por empresas que administran caja en moneda dura, inversores que esperan una oportunidad de mercado o personas que priorizan liquidez absoluta.
Dentro de la oferta de Allaria Fondos, el Allaria Dólar Ahorro Money Market presenta un perfil conservador y horizonte de corto plazo, con un rendimiento anual esperado de 1,4%. Es una herramienta clásica para quienes no quieren asumir riesgo de mercado y buscan simplemente que los dólares no queden parados.
En la gama de Allaria Fondos, el Allaria Dólar Ahorro Plus, también de perfil conservador y corto plazo, apunta a un rendimiento anual estimado del 4%. La diferencia frente al money market es que se resigna liquidez inmediata, pero se gana rentabilidad.
Corto y mediano plazo
Un segundo grupo lo conforman los fondos en dólares con rescate T+1 y una estrategia algo más amplia. Aquí ya se incorporan instrumentos corporativos o soberanos de mayor duración, lo que permite mejorar la tasa esperada.
En el segmento soberano, el Allaria Dólar Global, enfocado en bonos argentinos en moneda dura, proyecta 7,5% anual. Este tipo de fondo depende en mayor medida del comportamiento de la deuda pública y del riesgo país. Si los spreads se comprimen, la cuotaparte puede subir con fuerza; si el riesgo se amplía, la volatilidad se hace sentir.
Más arriba aparece el Allaria Dólar Dinámico Corporativos Argentina, de perfil moderado y horizonte de mediano plazo, con un rendimiento anual esperado de 6%. Aquí la cartera ya incorpora deuda corporativa local en dólares, lo que introduce riesgo crediticio y cierta sensibilidad a tasas.
Retorno total
En la parte más agresiva del espectro se ubican los fondos de retorno total. Estos vehículos combinan bonos de mayor duración, estrategias activas y gestión táctica de cartera.
La clave en este tramo es el horizonte ya que no se trata de instrumentos para rescatar a los pocos días, sino de posiciones pensadas para varios meses.
En el universo T+1, se destaca además el Schroder Retorno Total Cuatro B, que exhibe un rendimiento a 30 días de 3,08% y un patrimonio cercano a u$s28 millones. Se trata de una estrategia que busca capturar oportunidades en distintos tramos de la curva en dólares.
El Allaria Dólar Retorno Total, también de Allaria Fondos, muestra un rendimiento anual esperado de 9%, con horizonte de largo plazo y perfil moderado. La tasa es sustancialmente más atractiva que la de un money market, pero el inversor debe tolerar variaciones en el valor de la cuotaparte.
El fenómeno Cocos
El crecimiento de las fintech, especialmente Cocos Capital, también impulsó el uso de FCIs en dólares entre inversores minoristas y merece un parrafo aparte. La plataforma ofrece fondos que permiten suscribir y rescatar desde el celular, con montos mínimos bajos y con una propuesta que arrasa con el resto de alternativas del mercado.
En estos fondos, la dinámica de tasas internacionales, la evolución del riesgo argentino y la gestión activa del equipo administrador son determinantes para el resultado final.
Por su parte, Cocos Dólares Plus apunta a un rendimiento anual estimado de 7%, con un avance de 2,37% en los últimos tres meses, rescate en 24 horas y un patrimonio que ronda los u$s228 millones.
En especial es por el caso de Cocos Ahorro Dólares, la TNA promedio a 60 días se ubica en torno a 2,85%, con baja volatilidad y rescate ágil 24/7 -en cualquier horario del día y sin estar atado a los horarios del mercado-. En los últimos 30 días acumula una suba de 0,19% y en el año 0,29%.
Tres variables para decidir
Antes de elegir un fondo en dólares conviene evaluar los tres factores centrales:
La diferencia entre ambos es la misma que en el resto del mercado ya que uno prioriza liquidez y estabilidad; el otro busca rendimiento adicional asumiendo riesgo moderado.
El retorno total promete hasta 9%, pero con mayor sensibilidad a tasas y spreads.
- Liquidez: T+0 o T+1.
- Horizonte de inversión: semanas, meses o más de un año.
- Tolerancia al riesgo: estabilidad versus búsqueda de rendimiento.
Un money market puede rendir 1% o 2% anual, pero prácticamente no fluctúa, y un fondo soberano puede proyectar 7,5%, aunque su valor diario puede oscilar con fuerza.
¿Dólares quietos o trabajando?
Dejar los billetes inmóviles implica resignar rendimiento real -en dólares-, incluso una tasa de 4% anual ayuda a preservar poder adquisitivo frente a la inflación internacional. En un contexto de mayor normalización financiera y estabilidad cambiaria local, los FCIs en dólares volvieron a convertirse en herramienta habitual de cartera.
La diferencia de varios puntos porcentuales anuales puede parecer menor en montos chicos, pero en carteras de u$s50.000 o u$s100.000 el impacto es relevante.
El mercado ofrece opciones concretas para cada perfil, lo relevante es entender que no todos los fondos son iguales, que el rescate y la composición importan y que el diferencial de tasa es, en definitiva, el precio del riesgo asumido.
La decisión no es igual para todos y quien necesita disponibilidad inmediata elegirá un T+0 mientras que quien no prevé utilizar esos fondos en el corto plazo puede buscar rendimiento adicional. Y quien tenga visión de largo plazo podrá asumir mayor volatilidad a cambio de una tasa más atractiva.


