Un informe conjunto de la Bolsa de Cereales y la Fundacion Inai analiza las implicancias del acuerdo Mercosur-Union Europea (UE) sobre las retenciones a las exportaciones argentinas, examinando tanto las disposiciones especificas del texto como los efectos practicos y economicos que podria tener su implementacion. El trabajo destaca que el pacto plantea, a grandes rasgos, la eliminacion de los derechos de exportacion para los productos destinados a la UE a partir del tercer ano de vigencia, pero establece excepciones y limites para cadenas concretas que son relevantes para la economia argentina.
Segun el informe, ciertas cadenas productivas quedan sujetas a regimenes transitorios o topes maximos en lugar de una eliminacion inmediata y completa de las retenciones. Entre los sectores mencionados figuran la soja (incluyendo porotos, aceite, pellets de cascara, harina y pellets de soja, ademas de biodiesel), los hidrocarburos, el corcho, el papel y la chatarra. En el caso de la soja, la regulacion prevista establece que, desde el quinto ano de vigencia del acuerdo, el gravamen maximo aplicado a los envios con destino a la UE seria del 18%; a partir del septimo ano esa tasa empezaria a disminuir de forma lineal hasta quedar en 14% en el decimo ano. Para el resto de los productos, la regla general de eliminacion de retenciones a partir del tercer ano se mantiene, salvo las excepciones que el texto explicita.
Una de las conclusiones centrales del informe es que la aplicacion de retenciones diferenciadas segun el pais de destino presenta dificultades operativas importantes. Las cadenas agroindustriales suelen caracterizarse por comercializaciones y transformaciones sucesivas en las que el destino final de la mercaderia no es conocido en las etapas iniciales. Por eso, resulta complejo y costoso establecer controles efectivos que permitan gravar selectivamente las exportaciones a la UE y no a otros mercados. Ademas, los autores senalan que, en la practica, los impuestos se trasladan al precio interno a lo largo de la cadena de valor, con efectos sobre productores, industrias y consumidores locales.
El documento modela distintos escenarios sobre produccion y exportaciones bajo la hipotesis de reduccion o eliminacion de retenciones y plantea alternativas con y sin mejoras de productividad. En el escenario que combina reduccion de las retenciones con avances en productividad, la produccion total de cereales y oleaginosas podria alcanzar niveles de hasta 173 millones de toneladas en el horizonte analizado. Bajo ese mismo contexto optimista, las exportaciones del complejo agroindustrial podrian incrementarse desde un nivel inicial aproximado de 33.230 millones de dolares hasta cerca de 42.000 millones de dolares. Sin embargo, en una proyeccion mas prudente y centrada unicamente en el efecto de la reduccion del impuesto sin ajustes productivos adicionales, el informe plantea que hacia la campana 2034/35 la produccion total de cereales y oleaginosas podria aumentar desde alrededor de 155 millones de toneladas en el escenario base hasta aproximadamente 160 millones con la eliminacion o reduccion de retenciones.
Mas alla de los numeros, el reporte subraya efectos cualitativos del acuerdo que no se limitan a la carga fiscal sobre las exportaciones. Entre esos efectos aparecen mejoras en la previsibilidad normativa y la limitacion de instrumentos discrecionales que afectaron a las operaciones comerciales en administraciones pasadas. Especificamente, el texto del acuerdo compromete a las partes a no aplicar regimenes discrecionales -al menos en sus relaciones con la UE- similares a los que implicaron restricciones administrativas como las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importacion (DJAI) o los Registros de Operaciones de Exportacion (ROEs). La reduccion de este tipo de herramientas, plantea el informe, puede contribuir a un entorno mas estable y confiable para los exportadores, facilitando planificacion de mediano y largo plazo e incentivando inversiones.
La combinacion de reglas mas estables, menores cargas tributarias a la exportacion y la limitacion de mecanismos discrecionales se evalua como un factor que podria mejorar la competitividad sistemica del sector agroindustrial argentino. En un contexto de demanda global creciente y mayor exigencia regulatoria internacional, esa mayor predictibilidad podria posicionar a la Argentina como un proveedor mas confiable y previsible de alimentos en los mercados internacionales, con potenciales efectos positivos sobre ingresos por exportaciones y sobre la insercion competitiva del pais.
El informe tambien advierte sobre aspectos que requieren atencion simultanea al proceso de desgravacion. La reduccion de retenciones puede implicar menor recaudacion fiscal en el corto plazo, lo que obliga a pensar en medidas complementarias para compensar ingresos del sector publico o para redisenar la politica tributaria de forma que se mantenga la sostenibilidad macrofiscal. Asimismo, la materializacion de los beneficios proyectados depende de la implementacion de politicas complementarias: inversion en infraestructura de transporte y logistica, mejoras en productividad y tecnologia de cultivo y procesamiento, y la reduccion de cuellos de botella en la cadena de valor. Sin esas medidas, los efectos positivos sobre produccion y exportaciones podrian quedar limitados.
Otro punto destacado por los autores es el riesgo operativo vinculado a la trazabilidad y certificacion del destino de los productos. Si bien el acuerdo exige la eliminacion de retenciones para lo que se exporte a la UE, determinar con certeza el destino final puede ser costoso y susceptible a practicas de triangulacion o reexportacion. Por eso, el informe sugiere que las autoridades consideren mecanismos practicos y eficientes para certificar el destino y evitar fraude, sin generar barreras administrativas que contrarresten la mejora en previsibilidad buscada por el acuerdo.
En sintesis, el reporte de la Bolsa de Cereales y la Fundacion Inai valora positivamente que el acuerdo Mercosur-UE ofrezca una oportunidad para mejorar la competitividad y la previsibilidad del sector exportador argentino, pero advierte que los beneficios no son automaticos. La existencia de excepciones y topes para cadenas clave, las dificultades operativas para aplicar retenciones por destino y la necesidad de politicas complementarias son factores determinantes para que la disminucion de cargas tributarias se traduzca en mayores volumenes producidos y exportados. El informe recomienda abordar de forma coordinada los aspectos fiscales, logisticos y regulatorios para maximizar las oportunidades que el acuerdo puede generar para la agroindustria y la economia en general.


