Incremento exponencial de plaga temible provoca expansion sorprendente que amenaza un cultivo comercial

Alerta por expansion de la “chicharrita”: monitoreo detecta repunte de Dalbulus maidis en zonas maiceras

La Asociacion de Maiz y Sorgo Argentino (Maizar) difundio un nuevo informe de la Red Nacional de Monitoreo que advierte sobre un aumento exponencial de poblaciones de la chicharrita (Dalbulus maidis) en varias regiones productoras durante la segunda quincena de marzo de 2026. La entidad recordo ademas el fuerte impacto que provoco esta plaga en la campana 2023/24, cuando las perdidas por Corn Stunt Spiroplasma (CSS) asociadas al insecto implicaron un recorte de la produccion superior a 10 millones de toneladas y perdidas millonarias para el mercado domestico y las exportaciones.

Reporte de monitoreo: que muestran las trampas y donde esta el riesgo

El 39 informe de la red, con datos relevados entre el 17 de marzo y el 1 de abril de 2026, indico que las mayores tasas de crecimiento poblacional del vector se registraron en el NOA y el NEA, zonas donde la mayoria de las trampas se instalaron en lotes de maiz. En el NOA, donde el 99% de las trampas estuvo en maiz, el 67% de las localidades reporto capturas superiores a 100 ejemplares por trampa, la categoria mas alta del monitoreo. En el NEA la dinamica fue similar: el 97% de las trampas instaladas en maiz mostro una marcada fase de incremento y tambien un 67% de localidades en la categoria maxima.

En el Litoral, con el 68% de las trampas en maiz, el 70% de las localidades presento capturas: el 27% registro niveles bajos (1-20 adultos por trampa) y el 24% alcanzo la categoria mas alta, especialmente en Entre Rios. La region centro-norte mostro detecciones en el 87% de las localidades y un 46% en la categoria maxima, mientras que en el centro-sur la presencia paso del 20% al 39% de las localidades, con 4% en el nivel maximo.

Maizar puntualizo ademas resultados de muestreos de infectividad: en tres localidades del NOA se detectaron niveles moderados de portacion del patogeno Spiroplasma (CSS) entre los insectos capturados. El dato cobra relevancia porque la mayor parte de los lotes monitoreados se encontraban en estadios fenologicos reproductivos intermedios (R2-R4), etapas en las que la planta es especialmente sensible al dano por transmision del patogeno.

“Es importante seguir generando informacion sobre todo el patosistema, monitoreando trampas y cultivos, remitiendo insectos a la red entomologica para establecer su infectividad e inspeccionando sintomas foliares, para establecer como evolucionan las distintas situaciones”, dijo Alejandro Vera, coordinador de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, citado por Maizar.

Una nueva lectura: factores que explican el rebrote y herramientas emergentes

El repunte de poblaciones de Dalbulus maidis responde a una combinacion de factores agronomicos, climaticos y biologicos. Tecnicamente, las etapas reproductivas del maiz atraen y sostienen al vector: las plantas con tejidos tiernos y granos en formacion favorecen la alimentacion y la reproduccion del insecto. A eso se suman condiciones climaticas favorables -temperaturas moderadas y humedad relativa que facilitan la supervivencia- y paisajes agricolas con alta continuidad de maiz, que reducen las barreras al movimiento del vector entre lotes.

Tras los episodios de 2023/24, las respuestas del sector incluyeron acciones publicas y privadas: el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) agilizo autorizaciones de uso de ciertos insecticidas para control de emergencia y se reforzo el trabajo de investigacion y extension desde el Instituto Nacional de Tecnologia Agropecuaria (INTA). Las empresas semilleras, por su parte, aceleraron el lanzamiento de hibridos con tolerancia relativa a la enfermedad, una estrategia de manejo que complementa -pero no reemplaza- las practicas de monitoreo y control quimico o cultural.

En terminos de manejo integrado de plagas (MIP), las recomendaciones vigentes incluyen: intensificar el monitoreo con trampas adhesivas y muestreos en cultivo para detectar a tiempo aumentos poblacionales; analizar la presencia de CSS en insectos enviados a laboratorios; definir umbrales economicos para la intervencion quimica; rotar cultivos y ajustar fechas de siembra para reducir la coincidencia del ciclo del cultivo con picos poblacionales; y priorizar el uso de materiales geneticos con tolerancia cuando esten disponibles.

Especialistas consultados por organismos y asociaciones del sector coinciden en que la generacion oportuna de informacion es clave para evitar epifitias. La red de monitoreo implementada en los ultimos anos -con participacion de empresas, universidades e institutos publicos- fue determinante para conocer la dinamica espacial y temporal del vector en campanas previas y orientara la toma de decisiones de cara a futuros ciclos agricolas.

Impactos en el mercado local y riesgos para la proxima campana

El antecedente reciente es contundente. En la campana 2023/24 la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) recorto sucesivamente sus estimaciones: partio de una expectativa de 57 millones de toneladas, luego la bajo a 50,5 y finalmente a 47 millones. En versiones posteriores, la BCR consigno una reduccion total de 11,4 millones de toneladas atribuible, en gran parte, al dano por chicharrita y CSS. Ese ejercicio estimo que la perdida en el mercado domestico ascendio a US$2.045 millones y que las exportaciones se redujeron US$1.634 millones.

Las consecuencias para los precios y la cadena de valor local dependen de la magnitud del evento y de la respuesta de los productores. Una caida significativa de la oferta, como la observada en 2023/24, tiende a provocar aumentos locales de precios fisicos y a volatizar mercados de insumos (semillas, insecticidas) por la mayor demanda de medidas de control. Ademas, regiones fuertemente afectadas, como la provincia de Cordoba en el ultimo episodio, registran menores ingresos para los productores y efectos colaterales en comercios y servicios vinculados al agro.

Para la campana 2025/26, Maizar aseguro que “practicamente la totalidad de la produccion esta a salvo de infecciones de Spiroplasma”, pero la deteccion de focos y el aumento poblacional en zonas endemicas constituyen un recordatorio de riesgo. La BCR estimo que la cosecha podria alcanzar un record alrededor de 62 millones de toneladas -si las condiciones climaticas y sanitarias acompanan- lo cual moderaria el impacto sobre precios. Sin embargo, la persistencia de vectores con portacion del patogeno o la aparicion de nuevos focos podrian volver a reducir produccion y exportaciones.

En lo inmediato, el mercado local debera observar varios indicadores: evolucion de las capturas en la red de monitoreo, porcentajes de infectividad detectados en insectos, porcentaje de lotes en estadios sensibles y decisiones de manejo adoptadas por las empresas y productores. Tambien influira la disponibilidad y adopcion de hibridos con tolerancia, la capacidad logistica para aplicar controles cuando correspondan y la rapidez de la comunicacion tecnico-sanitaria entre provincia, productores y el Senasa.

La leccion para el sector es doble: por un lado, la inversion en vigilancia y conocimiento del patosistema reduce incertidumbres y permite intervenciones mas precisas; por otro, la combinacion de estrategias -genetica, cultural, biologica y quimica- sera necesaria para limitar perdidas economicas y proteger la oferta interna y las ventas externas. El control de la chicharrita y la prevencion de CSS siguen siendo una prioridad sanitaria y economica en las principales zonas maiceras del pais, y los proximos meses seran clave para confirmar si las medidas adoptadas logran mantener a raya el riesgo.

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