Informe revela qué falta para que industria, comercio y construcción se recuperen

Los últimos datos oficiales -de diciembre- evidenciaron un repunte de la actividad económica del 1,8% respecto al mes anterior en términos desestacionalizados. Si comparamos la foto contra diciembre de 2024, el crecimiento interanual se ubicó en un 3,5%, lo que marca una aceleración que no se veía desde mediados del año pasado.

El cierre de 2025 y el inicio de este 2026 trajeron consigo una bocanada de aire fresco para las planillas del INDEC, aunque la sensación térmica en la calle y en los galpones fabriles todavía sea de una transición sumamente compleja.

Se trata de dos sectores -junto con el comercio- que engloban al 45% del total de puestos de trabajo formales en la Argentina.

¿El consumo se recupera lentamente?: esto revela informe clave

Este avance de diciembre se apoyó en números verdes en varios sectores clave para la generación de dólares, como el agro y la minería; pero con un estancamiento en la construcción y un rojo para la industria manufacturera.

Un informe de la Fundación Mediterránea da cuenta de la situación real de cada sector. Y de cuánto le falta para recuperar el terreno perdido.

Sin embargo, la gran pregunta que se hace el mercado es si este impulso de fin de año representa un verdadero cambio de tendencia o simplemente un respiro tras meses de estancamiento. Hasta noviembre, la economía mostraba señales de parálisis, y el salto de diciembre se convirtió en el avance mensual más significativo desde julio de 2024.

El crecimiento acumulado no fue equitativo. Los sectores que “vuelan” en el modelo actual son aquellos vinculados a la exportación y las finanzas: la intermediación financiera lidera con un +23%, seguida de cerca por el agro con un +18,5% y la minería con un +18,3%.

La industria, en plena grieta: los sectores ganadores y los perdedores

Para entender cuánto falta para una recuperación total, es necesario mirar la película de los últimos 25 meses, desde noviembre de 2023, cuando Javier Milei ganó las elecciones presidenciales.

La construcción, a pesar de la ínfima mejora de diciembre (+0,3%), todavía arrastra una caída del 12,8% comparado con los niveles de noviembre ‘23.

Sin embargo, cuando ponemos el foco en la industria y la construcción, los números dan cuenta de una deuda pendiente.

No obstante, ese número esconde una realidad extremadamente heterogénea.

Por su parte, la industria manufacturera es otro de los “perdedores”: Contra la previa a la asunción de Milei registra una contracción del 6,5%.

Aproximadamente la mitad de las subramas fabriles vienen en expansión, mientras que la otra mitad se mantiene en terreno contractivo. O, en el mejor de los casos, estancada.

Solo 2 rubros mejoraron respecto de diciembre 2023

La industria argentina hoy vive una suerte de “grieta” productiva.

En la otra vereda, la industria que depende de la demanda interna está sufriendo. Los sectores más golpeados en estos 25 meses de gestión incluyen:

Solo dos segmentos han logrado consolidarse por encima de los niveles de noviembre de 2023: la refinación de petróleo y derivados (+8,3%) y el bloque de alimentos y bebidas (+4,3%). ¿Qué tienen en común? Un perfil netamente exportador que les permite esquivar los vaivenes del consumo interno.

Además, con la flexibilización de las restricciones cambiarias y comerciales, han quedado expuestas a la competencia directa de productos importados. Sobre todo de China.

  • Producción textil: -31,5%.
  • Caucho y plásticos: -28,4%.
  • Vehículos automotores: -23,3%.
  • Productos de metal: -19,9%.
  • Minerales no metálicos: -18,7% (muy ligado a la construcción).

Competitividad e importaciones, entre las claves

¿Por qué a estos sectores les cuesta tanto volver a los niveles de actividad previos? Estas ramas de la economía tienen una alta dependencia del mercado doméstico y una baja inserción en los mercados internacionales.

La reconversión productiva que exige el “modelo Milei” es, según los analistas, “extremadamente desafiante” en el corto plazo. No se trata solo de un problema de demanda, sino de una transformación estructural que obliga a estas industrias a buscar eficiencia o nuevos mercados para no desaparecer.

Bajo el esquema anterior de cepo y trabas a las importaciones, las vulnerabilidades eran menos visibles, pero hoy la falta de competitividad estructural de la Argentina queda al desnudo.

Para que la industria y la construcción recuperen la actividad perdida, no bastará con el rebote cíclico que se observó a fines del año pasado.

¿Qué esperar para los próximos meses?

Aunque diciembre fue un mes positivo en términos estadísticos, con la industria y la construcción recortando sus caídas, el camino hacia la recuperación total de lo perdido en estos años todavía es largo.

El modelo está premiando la eficiencia exportadora en un contexto de dólar quieto y menos competitivo que el de 2024 y 2025.

La economía va a requerir que la mejora se sostenga en el tiempo y que los sectores rezagados logren superar sus deficiencias de competitividad en un entorno de mayor apertura. Luce desafiante.

La recuperación del mercado interno será, entonces, clave para que los sectores rezagados recuperen terreno y no terminen ahogados.

MAS NOTICIAS
- Advertisment -

Most Popular