En el predio de la Sociedad Rural Argentina, durante Agro MGMT 2025, se llevo a cabo el panel “Mercado de Insumos: Innovacion, Regulacion y Sostenibilidad”, moderado por Marcelo Mc Grech (Maizar). Participaron referentes del sector agroindustrial: Federico Landgraf (CASAFE), Rafael Jurado (Biofilm) y Angeles Naveyra (Fundacion Barbechando). Los expositores coincidieron en que la Argentina atraviesa un momento decisivo: la competitividad futura dependera de la complementariedad tecnologica, la inversion sostenida en innovacion y la existencia de politicas publicas estables y previsibles.
Un asunto que surgio con fuerza fue la supuesta confrontacion entre insumos biologicos y quimicos, una discusion recurrente en la narrativa sectorial. Los panelistas rechazaron ese enfoque binario. Segun ellos, el debate no deberia centrarse en la eliminacion de una tecnologia por otra, sino en como combinarlas y regularlas para lograr mayor eficiencia y menor impacto ambiental. Landgraf nego que se trate de un enfrentamiento irreconciliable: “No es un River-Boca”, afirmo, para subrayar que ambos tipos de productos coexisten y que en CASAFE conviven empresas dedicadas a biologicos y a sintesis quimica. Jurado describio el avance de los biologicos como un fenomeno impulsado por fuertes inversiones y objetivos concretos, pero destaco que los quimicos no van a desaparecer; evolucionaran hacia formulaciones mas efectivas y con menor impacto ambiental.
La idea predominante fue que la tecnologia debe pensarse en sinergia. Desde Biofilm, Jurado explico que trabajan para generar la mejor combinacion posible entre biologicos y quimicos, apilando soluciones y aprovechando la informacion del campo para potenciar esa mezcla. Naveyra, por su parte, enfatizo la necesidad de politicas que trasciendan gobiernos: sin previsibilidad, el sector opera “a ciegas” y la incertidumbre obliga a respuestas reactivas continuas.
En torno a la innovacion y la sustentabilidad los panelistas mantuvieron un consenso: la innovacion no es un lujo, es la base de la industria de insumos. No se trata unicamente del tipo de insumo, sino del marco de accion que lo regula y del modo en que se aplica. Las buenas practicas agricolas fueron identificadas como el puente que debe regir tanto a biologicos como a quimicos. Esa vision implica incorporar desde el diseno el impacto ambiental y la salud humana, y sostener la gestion responsable con capacitacion continua.
Landgraf explico que CASAFE agrupa empresas de tecnologia orientadas a producir mas y mejores alimentos en sistemas sustentables, integrando variables sociales y ambientales desde la concepcion de una molecula. Ademas, menciono programas y acciones concretas: capacitacion a gran escala, sistemas de gestion de residuos y normativas propias para envases gestionadas a traves de iniciativas como Campo Limpio. En la misma linea, se destaco que la industria capacita a decenas de miles de personas por ano; Landgraf menciono la cifra de mas de 60.000 capacitaciones anuales y programas como Deposito OK, subrayando que no existe otra industria con un esquema de responsabilidad similar.
Jurado definio la innovacion como una cultura organizacional permanente en Biofilm: invertir de forma sostenida en investigacion y desarrollo, incluso en contextos volatiles, constituye un habito corporativo. Para el, la capacidad de innovar constantemente es una condicion de supervivencia en un mercado en transformacion.
Sin embargo, los expositores senalaron una debilidad estructural: la tendencia a operar en modo reactivo. La Argentina, explicaron, se distingue por su capacidad de respuesta a corto plazo pero adolece de planificacion estrategica a largo plazo. Ese deficit se traduce en reglas que cambian con frecuencia y en marcos regulatorios que no promueven inversiones de largo plazo. En contraste, se cito a Brasil como ejemplo de decision politica sostenida: hace mas de 30 anos adopto marcos que hoy rinden sus frutos, mientras que en la Argentina predominan decadas de gestion orientada a emergencias.
Ante ese diagnostico, los panelistas reclamaron marcos regulatorios que obliguen a pensar a 20 anos. Propusieron leyes y estandares que institucionalicen las buenas practicas agricolas y ofrezcan previsibilidad. Jurado advirtio que cuando las empresas viven reaccionando al contexto y abandonan su vision de futuro, terminan a la deriva. Naveyra agrego que la dificultad no es la capacidad productiva ni la calidad del suelo o el clima, sino la previsibilidad y la estabilidad normativa.
Otro eje central fue el llamado a la colectividad. Los expositores defendieron la necesidad de que el sector actue de forma coordinada, superando una cultura empresarial que prioriza la autonomia individual. Naveyra sostuvo que la previsibilidad y reglas claras solo pueden garantizarse desde el Congreso, y remarco que la Fundacion Barbechando tuvo que reinventarse despues de nacer como protesta en 2008; la leccion fue que ninguna institucion por si sola puede abordar los desafios del sector. Para graficar el cambio cultural deseado, cito a Pablo Aimar: la idea de que un equipo que disfruta lo que hace es dificil de vencer.
Jurado advirtio sobre el costo de la individualidad: aislarse es debilitar la capacidad colectiva. Landgraf remarco ejemplos de iniciativas sectoriales exitosas -como ACREA, Aapresid, el Consejo Agroindustrial y redes de buenas practicas- que demostraron que la colaboracion funciona y genera valor publico. Frente a la incertidumbre inherente al negocio agricola, la estabilidad normativa se planteo como una infraestructura estrategica imprescindible.
El cierre del panel dejo una metafora potente: el productor como vikingo, que sale al mar sin certezas sobre la lluvia o el precio de su cosecha, y aun asi trabaja. Ese retrato sirvio para enfatizar la necesidad de un “faro” institucional que no solo ilumine el presente, sino que sostenga el futuro: marcos de largo plazo que legitimen la inversion, acompanen la innovacion y reduzcan la incertidumbre cronica. Mc Grech sintetizo la idea final: la complementariedad tecnologica es el motor del cambio; las politicas publicas deben ser el timon que lo dirija.
La conclusion fue clara y poco usual en el contexto local: el sector privado no esta pidiendo subsidios ni privilegios, sino previsibilidad y horizontes de largo plazo para planificar e invertir. Con esas condiciones, el agro argentino, sostuvieron los panelistas, puede competir con cualquiera; sin ellas, le sera imposible disenar estrategias mas alla del ciclo politico de turno.


