Mejorar la produccion de carne en la Cuenca del Salado: resumen y estrategia
La mayoria de los campos de cria en la Cuenca del Salado producen en forma habitual entre 100 y 120 kilos de carne por hectarea, con un sistema conservador de cria sobre campo natural y venta de terneros al destete. Esa practica, poco exigente en manejo, refleja baja productividad y escaso control reproductivo y genetico. Sin embargo, la adopcion de un paquete de tecnologias y practicas ya probadas puede transformar la rentabilidad. A continuacion se presenta un decalogo practico, basado en la experiencia tecnica, que ordena acciones concretas para duplicar o mejorar sustancialmente la produccion de carne por hectarea.
1. Definir objetivos productivos y plan estrategico
Antes de cambiar practicas productivas es imprescindible establecer objetivos claros: mas terneros por hectarea, mayor peso al destete, venta de novillos terminados? Definido el “que”, hay que disenar el “como”: calendario, presupuesto, indicadores de seguimiento y responsables. El equipo veterinario y la gerencia deben trabajar juntos en un plan estrategico que traduzca metas en acciones medibles y plazos realistas.
2. Conocer el campo y su potencial
Un diagnostico detallado del terreno, su tipo de suelo, disponibilidad de agua y aptitud productiva permite identificar areas con mayor potencial para implantar verdeos o pasturas perennes. En la Cuenca del Salado cerca del 80% de los campos dispone de sectores que, con una inversion razonable, pueden destinarse a recria y aumentar significativamente la carne producida por hectarea. Mapear potreros y rotaciones facilita decisiones de inversion y manejo.
3. Planificacion y correcta nutricion
La alimentacion de vientres y toros durante todo el ano es determinante. Una planificacion forrajera por categoria evita deficits en preparto y posparto que causan anestro y disminucion de prenez. Clasificar recrias al destete permite aplicar estrategias diferenciadas: las mas livianas a corral de inicio y las mas pesadas a campo. Asegurar reservas forrajeras para el momento critico del preparto reduce intervalos parto-primer celo y mejora pesos al destete.
4. Ajuste de carga animal
Adecuar la carga por lote segun disponibilidad de forraje evita sobrepastoreo y caida de condicion corporal. Es mas eficiente reducir cabezas y mantener animales bien alimentados que acumular vacas con bajos indices de prenez. Utilizar maices o sorgos diferidos como “almuerzos” en la etapa del destete al preparto, y reservar lotes productivos para el puerperio, mejora la condicion de los vientres y anticipa celos fertiles.
5. Aprovechamiento eficiente de recursos forrajeros
Con una cadena forrajera establecida, asignar recursos por categoria es clave: medir materia seca, rotar parcelas a diario cuando corresponde, evitar sobrepastoreo y aplicar suplementacion estrategica solo donde rinda. La evaluacion periodica de la oferta forrajera y su calidad permitira tomar decisiones de compra o siembra a tiempo y optimizar la conversion alimenticia.
6. Manejo fino por categoria
Servicios cortos en los rodeos de cria ayudan a concentrar pariciones tempranas y obtener terneros “cabeza”. El personal debe entrenarse en observacion de indicadores: condicion corporal, curva de paricion y porcentaje de celo diario. En recria, la rotacion diaria de parcelas, suplementacion adecuada y vigilancia sanitaria (especialmente ectoparasitos) mejoran ganancias diarias y facilitan la produccion de novillos livianos y eficientes.
7. Mejorar la genetica con criterios claros
Incorporar genetica orientada a caracteristicas maternales incrementa la produccion: precocidad sexual, fertilidad y longevidad son prioritarias en vacas de cria. Para recria, buscar animales con bajo peso de nacimiento, alto peso al destete y rapido crecimiento hasta los 18 meses, pero sin un exceso de envergadura que aumente el tamano de las hembras. Tambien conviene seleccionar por caracteristicas de carcasa (area de ojo de bife y engrasamiento) si se pretende mejorar rendimiento en feedlot o venta precoz.
8. Plan sanitario completo y supervisado
Un plan sanitario disenado y supervisado por un medico veterinario reduce perdidas ocultas. Incluye vacunaciones, control de ecto y endoparasitos con registros detallados, manejo de enfermedades venereas y abortivas, y capacitacion en cadena de frio y aplicacion de productos. El control mensual de parasitosis es esencial: las parasitosis afectan crecimiento, condicion corporal y capacidad productiva y, por ende, son un freno importante al logro de objetivos.
9. Capacitacion continua del personal
La eficiencia depende en gran medida de un equipo formado: identificar condicion corporal, aplicar correctamente el plan sanitario, entender sanidad reproductiva, controlar ingreso y salida de reproductores, y manejar recursos forrajeros con eficiencia. Ademas, formar al personal en registro y uso de herramientas digitales facilita la toma de decisiones y el seguimiento de indicadores productivos.
10. Registro, analisis y toma de decisiones
Medir es gestionar: registrar pariciones, abortos, ganancia diaria de peso en recrias, rendimiento de parcelas y raciones permite transformar datos en conocimiento. Tablas y reportes periodicos actuan como semaforos para corregir desvios a tiempo. Sin registros no hay diagnostico ni posibilidad de ajustar estrategias para alcanzar objetivos.
Conclusion: un camino probado hacia mayor productividad
Con objetivos claros, un plan estrategico y un equipo capacitado enfocado en nutricion, sanidad, genetica y manejo, es posible transformar campos de baja productividad en sistemas eficientes. La combinacion de servicios cortos, pariciones tempranas, manejo forrajero planificado y control riguroso de parasitosis y enfermedades aumenta la cantidad y el peso de terneros al destete. Eliminando animales improductivos y aplicando estas practicas, muchos productores pueden duplicar la produccion de carne por hectarea y mejorar la rentabilidad del sistema ganadero en la Cuenca del Salado.


