Además, plantea algo que tiene coherencia, pero que juega en contra de las aspiraciones de Luis Caputo: “Las empresas remarcan los precios porque miran la evolución de la banda, y no tanto la cotización del dólar. La referencia es la banda”, reafirma.
El economista jefe de la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos, tiene malas noticias para el Gobierno. Según su óptica, la baja de la inflación será muy complicada bajo el actual contexto.
“Las empresas aumentan, cambian la lista todos los meses, y si después ven que no venden porque la demanda está fría, entonces ahí lanzan las promociones”, añade.
Desde su puesto en el IERAL, Vasconcelos tiene contactos permanentes con las principales fábricas de la Argentina. Si es como el economista dice, la inercia inflacionaria será muy difícil de corroer.
El desafío de la inflación
La actitud que tome el Presidente sobre la alerta que está dando el escenario inflacionaria será trascendental.
Javier Milei acaba de regresar de España, y dio fin a una semana muy cargada con obligaciones en el exterior. Pero desde hoy debe tomar decisiones. En un sentido o en otro.
“La política monetaria solo derrota a la inercia a un costo altísimo. Y al ciclo ganadero no lo derrota no importa el costo que se esté dispuesto a pagar. La inflación de hoy es inercia y ciclo ganadero. Hay que aceptarlo sin vergüenza”, agregó. En otro posteo también incluyó el factor de la guerra, que seguramente incidirá en el número de marzo.
“La inflación de febrero es un feo dato, pero sigo pensando que el verdadero problema es que el presidente crea todavía en el ‘cero coma’ para agosto. Mentalidad deflacionista, a mi entender equivocada”, planteó el economista Pablo Gerchunoff en su cuenta de la red X.
Ya no sólo por la suba de los alimentos, en especial de la carne y sus sustitutos, sino -principalmente- por el impacto de la guerra en Medio Oriente en los precios de los combustibles.
La mayoría de las consultoras que miden la inflación semana a semana vaticinan que el IPC de este mes podría superar el 3%.
“La inflación va a terminar convergiendo a los niveles internacionales, más tarde o más temprano”, apuntó.
¿Luis Caputo y Javier Milei están de acuerdo?
Antes del arranque del fin de semana, el ministro de Economía se mantuvo en el mismo discurso pero corrió el arco sobre el proceso de desinflación.
Acá lo más relevante será la definición política que termine tomando Milei en las próximas semanas.
Sobre los próximos índices, el ministro relativizó la proyección de Milei de una inflación mensual que empiece con cero para julio o agosto. “Es muy difícil predecir el cuándo en los índices pero no me preocupa porque es una cuestión de tiempo. Si no es agosto, será septiembre u octubre”, sostuvo.
“Preparate Santiago porque te van a salir los dólares por las orejas. (Pero que) no se vayan a la inflación, por favor, o sea, cuidado como los compras…”, le advirtió.
Los precios no ceden y surgen advertencias de economistas
En su paso por Nueva York, Milei aprovecha la convivencia con el equipo económico para transmitir en público su visión de las cosas.
Es justo lo contrario a lo que le empezaron a criticar desde la City y los economistas independientes, como el mencionado Gerchunoff.
Eso quiere decir que el mandatario no está dispuesto a revisar su plan monetario. Y, sobre todo, que sigue enfocado en bajar la inflación lo antes posible.
¿Podrá el Gobierno sostener el equilibrio de las cuentas públicas si la recaudación impositiva se mantiene en baja, como sucedió en los últimos meses? Milei y Caputo dijeron la última semana que esa respuesta es positiva.
Esos profesionales, y también bancos de Wall Street, tienen el foco puesto en la actividad económica. Los inversores temen que la inflación más cerca del 3% que del 2% erosione los ingresos de la población, el consumo vaya en expediente, y la actividad quede lesionada.
En la última licitación de la deuda pública, Economía absorbió pesos, pero admitió un descenso en las tasas de interés aprovechando que los inversores se corrieron hacia los papeles ligados a la inflación.
Las tasas de interés, en la mira
En un contexto donde la actividad no levanta, el Gobierno piensa en caminar rumbo hacia una baja de las tasas de interés, con el claro objetivo de aliviar la situación económica.
Ese pozo en la actividad ya está trayendo problemas en distintos sectores, la mayoría relacionados con el consumo interno. O en rubros a los que el Gobierno expuso a una competencia directa con China.
Lo más probable es que no haya un set de medidas ni un anuncio especial, pero sí la puesta en marcha de un dispositivo orientado a un objetivo preciso: darle impulso a la economía real, que viene golpeada.
No habría que descartar, además, medidas puntuales para las pequeñas y medianas empresas de los sectores más golpeados por la apertura económica.




