13/01/2026 – 17:20hs
El gasoducto, que ya se encuentra en construcción y es conocido como VMOS, atravesará todo el país de oeste a este. Las claves de las negociaciones
Las entidades financieras -entre las que también participa Banco Santander SA– avanzan en la estructuración de un préstamo sindicado junto a un consorcio encabezado por Pan American Energy Group. El antecedente inmediato es el acuerdo cerrado el año pasado para financiar un oleoducto y un puerto de exportación de petróleo no convencional, un proyecto que ya se encuentra en ejecución y que es conocido como VMOS. Según publicó Bloomberg, no se descarta que otras entidades bancarias se sumen a la financiación del nuevo gasoducto.
Un grupo de bancos internacionales, entre los que figuran JPMorgan Chase & Co. y Citigroup Inc., mantiene negociaciones para otorgar financiamiento a productores de gas natural de la Argentina por un monto cercano a u$s1.000 millones, destinado a la construcción de un gasoducto que atravesará el país de oeste a este.
Las conversaciones continúan abiertas y los términos finales del acuerdo todavía pueden modificarse antes del cierre definitivo. Desde las entidades involucradas evitaron hacer comentarios: JPMorgan y Citigroup declinaron pronunciarse, mientras que Santander y Pan American Energy no respondieron a las consultas.
Mega gasoducto: avanzan las negociaciones entre PAE y un grupo de bancos
Pan American Energy, controlada en partes iguales por la petrolera británica BP Plc, posee una participación del 30% en el consorcio que impulsa la iniciativa, denominado Southern Energy SA. A su vez, YPF SA, la empresa energética controlada por el Estado argentino, cuenta con el 25% del capital. El resto del proyecto se reparte entre Pampa Energía SA, Harbour Energy Plc y Golar LNG Ltd., que tienen participaciones menores
Ahora, Southern Energy busca capitalizar el potencial gasífero de Vaca Muerta mediante el desarrollo de la primera terminal flotante de licuefacción de gas natural (GNL) de la Argentina. El nuevo gasoducto permitiría transportar gas desde la cuenca neuquina hasta una terminal ubicada sobre la costa atlántica, desde donde se canalizarían las exportaciones. La Argentina cuenta con la segunda reserva más grande de shale gas del mundo, y el año pasado su producción diaria promedió el equivalente a 550.000 barriles.
El trasfondo del proyecto es el fuerte crecimiento del yacimiento no convencional de Vaca Muerta, que se aceleró al calor de las reformas de libre mercado impulsadas por el presidente Javier Milei, las cuales facilitaron el acceso del sector energético argentino al crédito internacional. En ese marco, el préstamo por u$s2.000 millones destinado al oleoducto fue definido por JPMorgan como la mayor financiación de proyectos en la historia del país.
En una etapa inicial, los buques se abastecerán con gas proveniente del sur del país, lo que solo requerirá ampliaciones menores en la red de gasoductos existente. Sin embargo, para operar a plena capacidad, el consorcio necesita construir un gasoducto exclusivo desde Vaca Muerta, obra que sería financiada con el crédito que negocian los bancos.
El plan contempla la incorporación de dos buques de licuefacción. El primero, el Hilli Episeyo, comenzará a producir hacia finales de 2027, mientras que el segundo, MKII, se sumará aproximadamente un año después. En conjunto, ambos barcos tendrán una capacidad anual de 6 millones de toneladas, con una porción significativa de los envíos destinada a Alemania.
Si bien el Gobierno argentino apunta a expandir las exportaciones de GNL más allá del proyecto Southern Energy, por el momento no hay definiciones oficiales que habiliten nuevos desarrollos en ese sentido.





