Desarrollada por especialistas en mejoramiento genético del INTA, la variedad de grano largo ancho combina alto rendimiento con calidad industrial y culinaria. Su grano voluminoso y translúcido es demandado en destinos exigentes como Turquía. Solo en un año, se comercializaron más de 9 mil toneladas, en su mayoría destinadas a exportación. Este cultivar estará presente en el stand de la Secretaría de Agricultura del Ministerio de Economía de la Nación en Expoagro, del 10 al 13 de marzo en San Nicolás, Buenos Aires.
KIRA INTA se desarrolló con un objetivo claro: ocupar un nicho específico dentro de la oferta arrocera. Históricamente, la producción nacional se concentra en el tipo largo fino, mientras que los materiales especiales representan un segmento acotado en el que el largo ancho es el más demandado. Frente a este escenario, los especialistas del INTA desarrollaron una variedad con mejoras agronómicas concretas para acceder a mercados que valoran este tipo de grano y que están dispuestos a pagar un diferencial.
“No alcanza con producir más; hace falta lograr la calidad que demandan los mercados exigentes”, subrayó José Colazo, especialista en mejoramiento genético de arroz del INTA quien no dudó en reconocer que “la genética INTA, que se exporta a Brasil, Chile, Colombia, Centroamérica, Turquía y España es muy valorada por los atributos de calidad del grano de arroz, por su apariencia y por las propiedades culinarias”.
“Diseñamos a KIRA INTA con el objetivo de desarrollar una variedad especial como alternativa para diferenciar la producción”, explicó Colazo. Es que, en estos nichos, esta variedad puede cotizar entre dos y tres veces por encima del arroz tradicional, siempre que cumpla con estándares muy precisos.
Así es que, solo en el último año, se comercializaron más de 9 mil toneladas de KIRA INTA, en su mayoría con destino de exportación, lo que confirma que la apuesta por diferenciarse a través de la genética tiene resultados concretos. “Actualmente se exporta a Turquía, un mercado que demanda granos largos, anchos y pesados, y que además valora su apariencia cristalina y sus propiedades culinarias”, especificó Colazo.
Desde un punto de vista industrial y gastronómico, la variedad cuenta con un grano traslúcido, característica muy valorada en los mercados premium. “Esta variedad fue diseñada para que tenga un contenido de amilosa bajo, menor al 20 %, y temperaturas de gelatinizaciones intermedias del almidón”, especificó Colazo quien detalló que, esto se traduce en un arroz voluminoso, de textura suave y con gran capacidad para absorber y transmitir sabores en preparaciones con caldos o salsas.
En la Argentina, el 90 % de la producción de arroz corresponde a grano tipo largo fino, mientras que el 10 % restante se dedica a variedades especiales tales como largo ancho, mediano y corto. Dentro de este segmento, el largo ancho es el más producido por su demanda específica.
En ese contexto, el Programa de Mejoramiento Genético del INTA obtuvo materiales largo fino destacados por su productividad y calidad de grano, y también avanzó en el desarrollo de variedades especiales que aporten mayor valor a la cadena. Así surgió el trabajo sobre los tipos “doble carolina”, que conservan la longitud del largo fino, pero presentan un grano más voluminoso y ancho.
KIRA INTA se obtuvo a partir de cruzamientos dirigidos entre parentales sobresalientes en productividad, calidad industrial y aptitud culinaria. A su vez, se incorporaron mejoras agronómicas concretas: se redujo la altura de la planta y se engrosó el tallo para aumentar la resistencia al vuelco, minimizar pérdidas y facilitar el manejo en el lote.
Es que, el peso del grano incrementaba el riesgo de vuelco y exigía un manejo cuidadoso. Por esto, se optó por mejorar la arquitectura de la planta para que el cultivo gane estabilidad, previsibilidad y competitividad. Además, se enfocaron en mejorar sus propiedades culinarias.
La variedad fue inscripta en 2019 y hoy es comercializada por Adecoagro en el marco de un convenio de vinculación tecnológica con el INTA. A diferencia de los acuerdos tradicionales, este esquema no está atado a la venta de semillas, sino al producto final.
La genética, presente en Expoagro
Del 10 al 13 de marzo en Expoagro, se expondrán en el stand de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación los logros en mejoramiento genético en cultivos de algodón, girasol, maní, sorgo, arroz, soja, poroto, remolacha forrajera, batata, té, yerba mate y especies forestales.
Estas variedades abarcan cultivos extensivos, regionales, forrajeros, industriales y forestales responden a demandas productivas concretas, con foco en rendimiento, calidad, sanidad y adaptación a diversos ambientes. Los investigadores del INTA acompañarán la exhibición con charlas y espacios de intercambio con productores y visitantes en general.
Entre estos cultivares, el arroz tendrá una presencia relevante con cultivares desarrollados para combinar productividad y calidad de grano. Gurí INTA CLy Angirú INTA CL se distingue por su alto potencial de rendimiento y calidad culinaria, con grano largo fino y buena respuesta agronómica.
Kira INTA aporta vigor germinativo, resistencia al vuelco, con grano de alta calidad doble carolina orientado a preparaciones que requieren absorción de líquidos, mientras que Karandú INTA CL completa la propuesta con un material precoz, de alto rendimiento y grano largo fino, pensado para guarniciones y ensaladas.


