El anuncio lo realizó la presidenta del jurado, la escritora española Rosa Montero, en una cena literaria celebrada en el Museo Marítimo de Barcelona.
Schweblin se impuso a los otros cuatro finalistas, el colombiano Héctor Abad Faciolince, por “Ahora y en la hora”; la chilena Nona Fernández, por “Marciano”; el español Marcos Giralt Torrente, por “Los ilusionistas”; y el español Enrique Vila-Matas, por “Canon de cámara oscura”.
El jurado destacó de los cuentos de Schweblin que plasman “Nuevos mundos turbadores, fascinantes y complejos” y que recorren “Magistralmente las fronteras entre lo posible y lo imposible con una belleza hipnótica”.
Schweblin, nacida en Buenos Aires en 1978, consideró el premio como “Una declaración de principios” pues “Los premios internacionales premian novelas y muy de vez en cuando, aparece un nombre como el de Alice Munro, el de una autora de cuentos”.
La escritora agradeció a la “Muy abandonada” universidad pública de Buenos Aires por animarla a leer.
En su discurso de agradecimiento, la autora de la novela “Distancia de rescate”, que reside en Berlín, señaló que “Parece que el mundo se cae a pedazos y nosotros insistimos en seguir celebrando la literatura”.
Apuntó que la humanidad es “Un buque inmenso flotando en el mar y la literatura es el minúsculo timón que responde al volante, es lo que hace que este buque llegue de un continente a otro.
“El buen mal” está compuesto por cinco relatos que arrancan con el cuento de una madre que se ata un yunque al cuerpo, se lanza al lago y, tras no conseguir suicidarse, vuelve a casa para preparar la cena.
Al acto asistieron los ministros de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y de Transportes, Óscar Puente, y el presidente regional catalán, Salvador Illa, quien destacó la condición de Cataluña de “Puente con Hispanoamérica”.
El nuevo galardón, impulsado por Aena, la empresa líder en la gestión de aeropuertos (participada en un 51% por el Estado), y que ha revolucionado el panorama literario, distingue el mejor libro publicado en español en 2025, al igual que el Booker en lengua inglesa o el Goncourt en Francia.
La dotación del galardón iguala al Premio Planeta, el mejor dotado en España, mientras que cada uno de los cuatro finalistas recibirá 30.000 euros.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, defendió este premio frente a las críticas que ha recibido en las últimas semanas por tratarse de una empresa ajena al mundo literario, citando otros casos de mecenazgo, como el Premio Strega, de Italia, creado por el propietario del licor Strega.
“La decisión de AENA de crear esta iniciativa de mecenazgo es una parte de la responsabilidad social corporativa de las empresas que pretende devolver una porción a la sociedad de lo mucho que la empresa le debe a esta sociedad”, dijo Lucena.
Señaló que AENA adquirirá “Una cantidad muy significativa” de las obras ganadoras y finalistas, en lo que invertirá otro millón de euros, para donarlos a los 11.000 empleados de la empresa en España, Brasil, México, y Reino Unido, y también a las instituciones públicas, que a su vez los distribuirán en escuelas y centros culturales.
El jurado de esta primera edición, presidido por Montero, estuvo integrado por Pilar Adón, Leila Guerriero, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fernández Díaz, José Carlos Llop, Sergio Vila-Sanjuán, Jesús García Calero y Elmer Mendoza.
El premio cuenta con la colaboración de la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa. (ANSA).





