Especial para Infocampo
Un ciclo maicero que asoma como historico
Tras una cosecha de trigo inedita, la campana de maiz 2025/26 en la Argentina se perfila como otra remera del record. Las principales estimaciones privadas y oficiales coinciden en una produccion excepcional: la Bolsa de Cereales de Buenos Aires situa el tonelaje en torno a 57 millones de toneladas; la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) eleva la cifra a 62 millones; y la Secretaria de Agricultura, Ganaderia y Pesca (SAGyP) calcula aproximadamente 64 millones con su propia metodologia. En todos los casos, se trata de aumentos significativos respecto de la campana anterior.
El salto en volumen es tan relevante como su magnitud: para la BCR la diferencia con 2024/25 seria del orden de 12 millones de toneladas; la SAGyP calcula un incremento cercano a 12,3 millones; y la Bolsa de Buenos Aires estima una suba de 8 millones. Esos numeros no solo prometen abundancia de grano, sino tambien una mayor presion sobre la logistica, los puertos y la capacidad de la cadena agroindustrial para transformar ese volumen en ventas internacionales.
Senales del mercado: ventas, registros y flujos que confirman la tendencia
Los primeros indicadores del mercado confirman la expectativa de una cosecha volumetrica. Las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) con fecha de inicio de embarque en marzo alcanzaron 6,3 millones de toneladas, un registro que supera a los picos de campanas previas. Este grado de anotaciones de embarque solo es compatible con un flujo fisico de cereal sostenido hacia los puertos.
Ademas, las ventas a precio cerrado y las fijaciones informadas por los operadores muestran un dinamismo inedito: a marzo las ventas de la campana 2025/26 acumulaban 14,9 millones de toneladas, frente a cifras sensiblemente menores registradas en periodos anteriores. Esos contratos representan grano que ya esta comprometido por los exportadores y sirven como ancla para las expectativas de despacho.
Otro dato operativo: durante marzo los camiones de maiz representaron el 70% del trafico agricola que arribo a puertos del llamado Up River, desplazando al trigo que habia dominado las semanas previas. Ese cambio en la composicion del flujo confirma la entrada en el ciclo maicero a pleno ritmo.
En el plano comercial, se observan destinos concretos que explican parte del impulso exportador. Datos preliminares mostraron ventas a Egipto cercanas a 600.000 toneladas en operaciones recientes, mas del doble de los volumenes anotados en el mismo mes del ano previo. Esto ubica a la Argentina en un lugar relevante frente a mercados tradicionalmente abastecidos por la produccion del Mar Negro.
Exportar la abundancia: potencial, desafios logisticos y competitividad
El punto central para la cadena agroindustrial es cuanto de esa cosecha puede efectivamente transformarse en exportaciones. Segun las cuentas de la SAGyP, con una cosecha en torno a 64 millones y un consumo interno estimado en 21 millones, el pais podria disponer de cerca de 43 millones de toneladas para el comercio exterior. Sumando un remanente de aproximadamente 3 millones de la campana previa, el volumen exportable adquirido seria absolutamente record.
La competitividad del maiz argentino en los mercados internacionales se sostiene, en gran medida, por precios FOB que resultan atractivos frente a otras origines. Esa ventaja precio ha sido un motor clave del interes de compradores externos. No obstante, la competitividad tiene otra pata: la logistica. El gran desafio sera canalizar el caudal de grano sin que la eficiencia se deteriore y sin que los costos de flete y tiempo de espera erosione la renta de productores y exportadores.
En las proximas semanas, la presion logistica se intensificara porque la cosecha de soja comenzara a sumar volumen. Las terminales portuarias, la capacidad de embarque, el almacenamiento en puerto y la operatividad del ferrocarril y las rutas seran factores determinantes. Fuentes del sector advierten sobre cuellos de botella potenciales en la cadena de acopio y despacho, que pueden derivar en mayores costos y demoras si no se coordinan inversiones y operativas.
En ese sentido, la obra de la Hidrovia Parana-Paraguay vuelve a estar en el centro del debate: mejorar el calado hasta 40 pies (aproximadamente 12,2 metros) figura entre las demandas del sector para permitir cargas mas pesadas por viaje y reducir el costo del flete por tonelada. Una via fluvial con mayor profundidad aumentaria la competitividad de los puertos de la region y permitiria mayor eficiencia en el manejo de embarques a gran escala.
La nueva concesion de la Hidrovia y las obras complementarias en complejos portuarios son consideradas inversiones estrategicas por operadores privados, terminales y exportadores. Mas calado y mejores accesos portuarios podrian traducirse en menos viajes, menor costo logistico y mayor atractivo de la soja y el maiz argentino en mercados exigentes.
Al mismo tiempo, la competencia internacional no cede: Estados Unidos, Brasil y la region del Mar Negro siguen siendo actores con capacidad de influir sobre precios y disponibilidad. La demanda global, las politicas comerciales de los grandes importadores -por ejemplo, las compras de paises del Norte de Africa y de Asia- y el comportamiento de los precios internacionales condicionaran cuanto de ese potencial exportador podra materializarse a favor de la Argentina.
Por ultimo, las condiciones climaticas permanecen como variable critica. Aunque los pronosticos y los cultivos muestran una performance favorable en las primeras etapas, la evolucion del clima hacia el llenado de grano y la cosecha marcara si las estimaciones se confirman o se ajustan. Para productores y comercializadores, la gestion del riesgo -mediante seguros, diversificacion de mercados y fijaciones de precio- sera clave en un ano en que las cifras prometen ser historicas.
En definitiva, la campana maicera asoma con vocacion de record y con senales de mercado que apuntan a un fuerte protagonismo exportador. La capacidad de convertir esa promesa en ventas efectivas dependera tanto de la evolucion del clima y del mercado internacional como de la rapidez con que la infraestructura y la logistica puedan ajustarse al volumen esperado.





