Ariel Angeli, responsable de la Unidad de Investigacion y Desarrollo de CREA, expone que la posible recuperacion del Indice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA) se apoya en la expectativa de que una ordenacion de la macroeconomia permita implementar los cambios microeconomicos necesarios para mejorar competitividad y sostenibilidad en las empresas. En su vision, esos cambios favorecerian el crecimiento y el desarrollo de las comunidades en las que operan los productores, aunque su concrecion depende de senales economicas estables y previsibles.
El ICEA elaborado por CREA se situo en 67 puntos, el mismo nivel registrado hace un ano. Sin embargo, el componente de perspectivas futuras califico con la ponderacion mas alta desde marzo, lo que sugiere que los empresarios del sector miran con optimismo hacia adelante. Al mismo tiempo, la evaluacion de la situacion presente se mantiene “estancada”; es decir, hay cautela sobre las condiciones actuales pese a una vision mas positiva respecto al futuro cercano.
La encuesta SEA que origino estos datos tuvo respuesta de 1.450 empresarios y 228 asesores CREA distribuidos en distintas regiones productivas del pais. Este sondeo tiene caracter cuatrimestral y la proxima edicion esta prevista para marzo de 2026. La amplitud y periodicidad del relevamiento buscan captar tanto tendencias de corto plazo como senales sobre decisiones de inversion y planificacion de campanas agricolas.
Un dato relevante es la prudencia de los productores respecto a nuevas inversiones: solo el 29% considera que las condiciones actuales son propicias para avanzar con inversiones. Esta percepcion se relaciona con la incertidumbre macroeconomica y con las dificultades concretas que enfrentan muchas explotaciones, entre las que destacan los problemas derivados de excesos hidricos recientes.
Los anegamientos son una de las principales preocupaciones senaladas por los encuestados. Un 29% reporto episodios de inundacion que afectaron, en promedio, el 24% de su superficie productiva. Estas perdidas de terreno disponible para siembra y cosecha son solo una parte del dano: los anegamientos tambien provocan disrupciones en sistemas ganaderos y lecheros, generan problemas sanitarios, dificultan la logistica y crean complicaciones financieras para las empresas afectadas.
Angeli subraya que, mas alla de la superficie inhabilitada, los anegamientos tienen efectos multiplicadores sobre la actividad: interrupciones en los ciclos productivos, costos adicionales para recuperacion y adaptacion, y desafios para mantener la sustentabilidad de las explotaciones. Las regiones mas afectadas por estos eventos, segun el relevamiento, incluyen principalmente la provincia de Buenos Aires, donde se registraron los mayores inconvenientes.
En terminos de impacto sectorial, el 60% de quienes sufrieron anegamientos afirmo que el problema afecto su situacion productiva; el 19% senalo impactos organizacionales y sociales; el 12% registro efectos financieros; el 7% problemas en el plano comercial; y el 3% indico danos patrimoniales. Estos porcentajes reflejan que la principal consecuencia es la perdida de productividad, pero que la repercusion se extiende a la estructura y viabilidad de las explotaciones.
Respecto a la campana agricola, los encuestados anticipan una modificacion en la estructura de cultivos para 2025/26. Se preve un crecimiento sustancial en el area destinada a maiz tardio en comparacion con la campana 2024/25. Ademas, se esperan mejoras mas moderadas en las superficies de girasol y maiz temprano. Estas decisiones responden tanto a consideraciones climaticas y de disponibilidad de suelos como a la evaluacion de precios relativos en el mercado.
La soja aparece como la mas afectada en terminos de reduccion de superficie. La mayor caida ponderada dentro de la rotacion de cultivos corresponde a la oleaginosa, con una disminucion estimada de 6,38%. Esta contraccion se atribuye en parte a condiciones de precios relativos menos favorables para la soja frente a otros cultivos, lo que incentiva a los productores a reasignar superficie hacia cultivos con perspectivas de mayor rentabilidad o menor riesgo.
En la rotacion proyectada, las variaciones ponderadas mas destacadas son: maiz tardio con un incremento del 7%, girasol con un aumento de 2,1% y maiz temprano con 1,35%. El resto de los cultivos registraria retrocesos en su participacion, siendo la soja la que sufre la mayor caida. Hay que tener en cuenta que estas proyecciones estan sujetas a cambios, dado que la disponibilidad efectiva de superficie aun se encuentra afectada por los anegamientos en diversas areas.
CREA indica que las proyecciones de superficie por sembrar podrian modificarse en las proximas semanas a medida que se disponga de informacion mas precisa sobre la recuperacion de tierras afectadas por el exceso hidrico. La decision final de siembra suele depender de factores simultaneos: condiciones climaticas, costos de produccion, cotizaciones relativas, y el estado fisico de los suelos. Si las areas anegadas no se recuperan a tiempo, las reprogramaciones de cultivos y las perdidas de rendimiento seran inevitables.
En sintesis, el ICEA mantiene una confianza general similar a la del ano anterior en terminos de indice global, con perspectivas futuras mas optimistas, pero con una situacion presente que genera cautela. Los productores muestran reticencia a invertir en el contexto actual y enfrentan problemas concretos, especialmente por anegamientos que afectan una proporcion significativa de superficie productiva. Para la campana 2025/26 se preven reasignaciones de area hacia maices y girasol, mientras que la soja experimentaria la mayor reduccion. La evolucion de estos pronosticos dependera de la recuperacion de las tierras inundadas y de la estabilidad macroeconomica que facilite decisiones de inversion y planificacion.




