Buenos Aires, 30 marzo (NA) — Los cambios en los controles sanitarios del SENASA impulsados por la desregulación que lleva a cabo el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, hicieron que primero Chile y ahora China suspendieran las importaciones de carne argentina.
La Administración General de Aduanas de China frenó la semana pasada un cargamento de 22 toneladas proveniente de la planta que el frigorífico ArreBeef posee en Pérez Millán, del partido bonaerense de Ramallo, ante la supuesta presencia del antibiótico cloranfenicol, prohibido en el comercio internacional hace años, recabó la Agencia Noticias Argentinas.
Unos meses antes, en agosto, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) chileno también había suspendido la importación de carne y productos animales desde la Patagonia argentina, como consecuencia de la flexibilización sanitaria (Resolución 460/2025) que permitió el ingreso de carne con hueso a zonas libres de aftosa, con lo que se eliminó la barrera sanitaria del río Colorado y se puso en riesgo el estatus sanitario de la región, según adujeron las autoridades trasandinas.
Concretamente, una eventual entrada de fiebre aftosa, enfermedad de la que Chile está libre sin apelar a vacunas desde 1981, fue la que encendió las alarmas de la seguridad alimentaria.
Mientras Chile reanudó las compras a fin de año tras verificar la sanidad de las carnes que iba a adquirir, China atraviesa un proceso de endurecimiento de los controles sanitarios a productos importados, con el propósito de proteger a sus productores locales.
En ese marco se inscriben observaciones efectuadas a envíos de soja argentina por presencia de malezas.
FALSO POSITIVO
La agregaduría agrícola argentina en Beijing reaccionó notificando a las autoridades locales, lo que derivó en una rápida reunión entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), especialistas técnicos y representantes de la empresa afectada, a fin de sacar conclusiones que posibiliten acotar el impacto de ese cierre y que no afecte a otros cargamentos ya en curso.
En virtud de que las primeras hipótesis técnicas apuntaron a un posible falso positivo o a la presencia de sustancias similares, el ente que se ocupa de controlar, con la estructura diezmada por los recortes, sobre hechos consumados inició un proceso de trazabilidad para identificar el origen del lote cuestionado. Rastrea hasta el campo donde fueron criados los animales.
Como el ojo sobre el frigorífico ArreBeef está puesto en la planta de Pérez Millán, podría continuar exportando desde la otra que tiene en Quilmes.
En total, produce 80.000 toneladas de carne al año y en el partido de Ramallo emplea a unas 900 personas de forma directa, además de 400 trabajadores temporales.
CONTROL DE CUPOS
El propio gobierno chino se empezó a encargar del control del cupo, sin una distribución previa desde la Argentina, y cuando la aduana china acuse que se superaron las 511.000 toneladas aplicarán el arancel extra del 55% vigente desde el 2 de enero pasado, en vez del 12,5% habitual.
En los primeros 11 meses de 2025, Argentina exportó un total de 654.800 toneladas, y 458.360 toneladas fueron con destino al país asiático, lo que lo convierte —como ya ocurre hace muchos años— en el principal mercado para nuestras carnes.
Brasil es el principal abastecedor de carne a China, con 1 millón de toneladas al año.
Las cuotas para Estados Unidos se fijan en 164.000 toneladas en 2026, aumentando a 168.000 toneladas en 2027 y 171.000 toneladas en 2028.
DESREGULACIÓN
En este contexto, el debilitamiento de los controles sanitarios que impuso Federico Sturzenegger golpeó de lleno en la confianza con que se sostiene el comercio exterior, lo que dio pábulo para justificar una supuesta presencia del antibiótico cloranfenicol, prohibido en el comercio internacional hace años.
Uno de los puntos más cuestionados fue la eliminación de mecanismos como el registro obligatorio de las empresas certificadoras que intervenían en los controles sanitarios, que permitía garantizar trazabilidad.
Ahora el foco está puesto en qué informará Senasa acerca de qué falló en estos casos y qué medidas se adoptarán para evitar que se repitan.
Las desregulaciones argentinas marchan a contramano de los mercados internacionales.
Así es como Europa endurece cada vez más sus exigencias sanitarias y ambientales, con límites estrictos a los residuos químicos y prohibiciones sobre sustancias como el malatión, considerado probablemente cancerígeno por la OMS.
El seguimiento no se limita, en consecuencia, al producto final sino que abarca toda la cadena logística, lo que obliga a llevar una rigurosa trazabilidad de la producción: desde los camiones que transportan granos hasta las bodegas de los buques, los contenedores y los análisis de laboratorio.
Y el embudo, como quedó demostrado, son los puertos, donde se concretan los rechazos. Y los envíos desde Argentina serán vigilados bajo la lupa proteccionista.
#AgenciaNA





