Ante las versiones que circulan desde hace varios días sobre la puesta en marcha de fideicomisos para el trigo y maíz, desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA) advirtieron que “estos instrumentos no serían necesarios si no hubieran permanentes intervenciones y fijaciones de precio por parte del Gobierno”.
Las entidades reclamaron que es necesario “trabajar libremente en la oferta y demanda y que en el caso del trigo, los productores agropecuarios argentinos reciben los valores más bajos del mundo.
Además, destacan que “no hubo instancias de explicación sobre cómo funcionaría ninguno de los dos fideicomisos ni qué monto es el que se busca recaudar”.
Tampoco hay precisiones acerca de cuántas toneladas se pretende subsidiar para los molinos –en el caso del trigo– y para los productores de carne bovina, porcina y de pollo –en cuanto al maíz.
Aseguran que “la incidencia de esta medida en el precio al mostrador por parte del trigo y el maíz, sería mínima”.
NO SE RESUELVE EL PROBLEMA DE PRECIOS
Según la Mesa de Enlace, “este intento de política no resolvería el problema, ya que lo que incide en los aumentos de precios, es la suba de los valores de los demás componentes del mismo como la logística, la distribución, el procesamiento, y la comercialización, por efecto de la inflación misma”.
Apuntaron también al componente impositivo.
INTERVENCIONISMO
Las entidades también advirtieron que la situación es crítica en cuanto a las intervenciones. “Esto sumado al recientemente renovado fideicomiso aceitero y a las versiones acerca de que se podría cerrar o regular las exportaciones de leche, no hacen más que generar incertidumbre, complicar el escenario sobre el que trabajamos a diario, y no dar ninguna respuesta a ninguno de los problemas que dicen querer resolver”.
Según las agrupaciones del campo, “el fideicomiso sería una retención encubierta, una alternativa que quieren imponer desde el Gobierno al aumento de los derechos de exportación que quedó descartado tras la no aprobación del Presupuesto 2022”.
Por último, el comunicado fue categórico: “El campo ya no acepta más nada de esto, por lo que le pedimos a los funcionarios que recapaciten sobre sus propuestas y posibles acciones”


