La oportunidad agricola de Venezuela: que dicen los productores y que deben considerar los inversores
“Hernan, como estas? Tranquilo?”
“Ahora si.”
Aunque la anecdota sobre la noticia politica que circulo en redes condiciono las conversaciones iniciales, la evaluacion tecnica del campo venezolano sigue siendo consistente entre quienes llevan anos trabajando alli: clima, agua e infraestructura -aun deteriorada- ofrecen una base solida para recuperar produccion si se corrigen los problemas de politica publica y se garantiza seguridad juridica.
Hernan Torre, agronomo argentino radicado desde hace 15 anos en el estado Portuguesa y organizador de la regional “Polo Agropecuario” de Aapresid en Venezuela, resume la idea: “Es impresionante el potencial. Hay 24 millones de hectareas que estan paradas, esperando inversores”. Torre dirige un grupo de alrededor de 20 productores que cultivan unas 20.000 hectareas -principalmente arroz- y advierte que la combinacion de clima tropical con riego disponible permite rotaciones intensivas (dos cultivos al ano).
Que esta disponible hoy: rendimientos y riesgo climatico
Torre y equipos universitarios locales han estudiado potenciales de rendimiento. Segun sus resultados citados, la soja podria alcanzar hasta 58 quintales por hectarea (5,8 t/ha), nivel comparable con regiones productivas de Brasil, EE. UU. o la zona nucleo argentina. En la practica, los rendimientos actuales estan muy por debajo: alrededor de 18 qq/ha (1,8 t/ha), lo que, segun Torre, deja un margen de mejora de al menos 30 qq/ha por campana.
Ademas, el riesgo climatico localizado es bajo: en gran parte de los llanos centrales no hay granizo ni heladas, y las perdidas por eventos extremos que afectan cultivos son relativamente reducidas -Torre estima un riesgo de cosecha menor al 5% anual en las areas evaluadas-. Esa combinacion de clima estable, dos ciclos anuales y agua disponible hace atractiva la ecuacion productiva.
Infraestructura existente y su potencial reutilizado
Otro punto recurrente es la infraestructura: si bien varias instalaciones estan deterioradas por anos de escaso mantenimiento, existe un entramado de caminos pavimentados, vias ferreas historicas, puertos y el sistema del rio Orinoco que permiten conexiones con el Caribe y la salida al Atlantico. Torre subraya que hay capacidad de almacenaje “cinco veces” la demanda productiva actual, lo que sugiere que la parte logistica puede reactivarse con inversiones focalizadas en rehabilitacion.
De igual modo, embalses y sistemas de riego abandonados en zonas rurales podrian volver a operar, reduciendo la dependencia de lluvias y permitiendo una intensificacion controlada de cultivos de alto valor.
Contexto politico, financiero y los principales obstaculos
La caida de la produccion a partir de 2018 -cuando cesaron muchos subsidios y se produjo un giro economico que incluyo controles cambiarios y restricciones financieras- explica la perdida masiva de productores (Torre menciona que el 60% desaparecio). Hoy, los retos son estructurales:
– Seguridad juridica y tenencia de la tierra: la incertidumbre sobre reglas a futuro desalienta inversiones a mediano y largo plazo.
– Acceso al credito: los sistemas financieros locales muestran limitaciones para ofrecer prestamos a la agricultura; segun el asesor, altos encajes y reglas restrictivas reducen la disponibilidad de financiamiento.
– Logistica y servicios: recuperacion de silos, caminos terciarios y vehiculos de transporte requieren capital y planificacion.
– Marco internacional: sanciones, relaciones diplomaticas y regulaciones comerciales condicionan el flujo de inversiones y exportaciones.
Perspectivas para inversores: riesgos y oportunidades
Con los condicionantes anteriores, la decision de invertir en la agricultura venezolana debe ser estrategica y escalonada. Puntos clave para quien evalue entrar:
– Due diligence legal y social: verificar titulos de tierra, restricciones, procesos administrativos y situacion laboral de comunidades; disenar acuerdos que contemplen seguridad juridica y respeto a comunidades locales.
– Asociaciones locales: las alianzas con productores y asociaciones como la regional de Aapresid reducen el riesgo operacional y permiten acceso a conocimiento local.
– Focalizar rehabilitacion en activos productivos: rehabilitacion de riego, almacenamiento y tramos logisticos prioritarios puede dar altos retornos iniciales antes de ampliar hectareas.
– Financiamiento hibrido: combinar capital privado con multilaterales, lineas de credito para rehabilitacion de infraestructura y mecanismos de riesgo compartido para atraer bancos.
– Buenas practicas y ESG: incorporar manejo sustentable del suelo, manejo del agua y trazabilidad para abrir mercados internacionales y obtener primas por sostenibilidad.
Dimension del mercado y cultura de precios
Un dato que ayuda a dimensionar la oportunidad: la demanda interna de soja en Venezuela se situa en torno a 900.000 toneladas, mientras la produccion local apenas alcanza cifras reducidas (en el ejemplo citado por Torre, 20.000 toneladas). Esa dependencia de importaciones implica que, en un contexto de recuperacion, la produccion nacional podria captar rapidamente demanda domestica y parte de la regional.
Torre tambien destaca una particularidad de la politica de precios anterior: la practica de pagar a precios de paridad de importacion -incluso con un “plus” que equiparaba al costo de importacion- cuando la oferta local no alcanzaba a cubrir la demanda. Esa medida, en su opinion, favorece la colocacion de produccion nacional cuando se recupera la capacidad.
Que falta para que la potencialidad se transforme en realidad
La condicion indispensable es politica: estabilidad, respeto de contratos y reglas claras para inversion. Pero no solo eso. Se requiere un plan publico-privado coherente que combine:
– Rehabilitacion inmediata de infraestructura clave (almacenaje, riego, caminos).
– Programas de credito y microfinanzas adaptados a productores que vuelven a sembrar.
– Incentivos a la inversion extranjera con plazos razonables y garantias minimas.
– Transferencia tecnologica y capacitacion en siembra directa, manejo integrado de cultivos y logistica de exportacion.
– Politicas de reactivacion comercial y acuerdos sanitarios para facilitar exportaciones.
Conclusion
El diagnostico tecnico de productores y asesores como Hernan Torre es claro: Venezuela tiene condiciones naturales, agua y un entramado logistico que, correctamente rehabilitado y acompanado por seguridad juridica y financiamiento, permite una recuperacion productiva acelerada. La transformacion no sera automatica: requiere una hoja de ruta que minimice riesgos politicos y financieros, promueva alianzas con actores locales y priorice inversiones con impacto rapido en la cadena logistica.
Para quienes proyectan invertir, la recomendacion es prudente pero activa: evaluar por etapas, asociarse con productores y organizaciones locales, priorizar activos que aumenten la capacidad de exportacion y trabajar con instrumentos de mitigacion de riesgo politico. Si se alinean marco regulatorio y capital disponible, la llamada “zona nucleo” venezolana podria volver a ser productiva y competitiva en plazos relativamente cortos.
Nota metodologica: este texto se basa en la entrevista con productores radicados en Venezuela y en analisis tecnicos citados por Aapresid y agronomos locales. No se incluyen verificaciones de campo independientes ni declaracion oficial sobre cifras nacionales; quienes evaluen inversiones deben realizar auditorias, consultas legales y estudios actualizados de mercado.


