Buenos Aires, 13 de mayo (NA) — Oficializada la convocatoria a una sesión especial para mañana a las 11:00 en la Cámara de Diputados, la oposición buscará hacer leña del árbol caído en torno a la crisis política que atraviesa el Gobierno por la situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sobre quien se acumulan pedidos de informes, interpelaciones verbales y hasta una moción de censura que serán tratados en el recinto.
Los propios convocantes a la sesión admiten, en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, que los números para el quórum “están difíciles”, y por las dudas ya abren el paraguas: “Si no llegamos, igual nos sirve como ‘principio de revelación’, como dicen ellos: quedará clara la línea divisoria entre quiénes buscamos las explicaciones que el funcionario elude, y quienes se suman el juego del blindaje que propone el Gobierno”.
El pedido de sesión fue encabezado por Esteban Paulón y recibió el apoyo de otros diputados de Provincias Unidas que estamparon la firma, junto a los bloques de la Coalición Cívica, Encuentro Federal y el Frente de Izquierda.
La particularidad es que Unión por la Patria, el bloque mayoritario de la oposición, no quiso sumarse a la estrategia y por eso ningún diputado puso la firma, porque es consciente de que el escenario es adverso y que los números para el quórum no estarían cerrando.
Provincias Unidas está en el punto de mira: legisladores de esa bancada impulsan la sesión pero no estarían pudiendo garantizar que la totalidad de la bancada baje al recinto.
Por lo pronto, se sabe que los diputados nacionales que tienen su gen de origen en el PRO, como Gisela Scaglia (jefa de bloque), Sergio Capozzi y José Nuñez se quedarán en sus casas y no serán de la partida en la sesión, ayudando al Gobierno.
Y tampoco darían quórum los diputados de Córdoba que revistan en Provincias Unidas, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas de fuentes de ese sector. “No se meten en temas netamente políticos”, explicaron.
Aún si Unión por la Patria pusiera toda la carne en el asador con sus 93 diputados, tampoco alcanzaría, por lo que quedaría prenderle una vela a sectores que vienen acompañando al oficialismo en la mayoría de los debates para ver si se produce el milagro.
Cuando se presentó el pedido de sesión especial, en el peronismo reaccionaron con asombro y decepción, porque sintieron que esos sectores -con los que tienen diálogo casi permanente- que avanzaron unilateralmente sin previo aviso estaban ninguneando y faltándole el respeto a la principal fuerza de la oposición, a la que necesariamente deben tenerla en cuenta para cualquier cualquier ecuación en el recinto, si de verdad se pretende tener alguna probabilidad de éxito.
Esta iniciativa de Paulón y otros diputados del interbloque Unidos ocurrió luego de que el jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, resistiera las presiones de estos sectores para convocar a una sesión, al considerar que en el contexto actual no podían permitirse dar un salto al vacío sin tener la garantía mínima del número para el quórum y los votos para aprobar los proyectos.
Más allá de que el peronismo no haya querido encabezar esta arremetida opositora, se espera que en el recinto ayude a aproximarse al quórum.
Este escenario no es el que hubiera elegido el peronismo kirchnerista, pero ante la inevitabilidad de una convocatoria que consideran desacertada por la alta probabilidad de un fracaso, no le queda más remedio que adecuarse.
De los proyectos incluidos en el temario en relación a Adorni, el más revulsivo el que presentó el Frente de Izquierda planteando la moción de censura del jefe de Gabinete, que es un instrumento que si llegase a sus últimas consecuencias provocaría la remoción del cargo.
No obstante, en Provincias Unidas (el bloque impulsor de la sesión) son conscientes de que ninguno de los expedientes del temario tiene dictamen de comisiones, por lo que se requeriría de una mayoría imposible para avanzar con los pedidos de informes, la interpelación o la moción de censura a Adorni.
El verdadero propósito de la sesión -y el más realista- es el emplazamiento de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamento para que se traten los proyectos a la mayor brevedad posible.
El pedido de sesión especial lleva las firmas de Esteban Paulón, Maximiliano Ferraro, Mónica Frade, Pablo Juliano, Nicolás del Caño, Romina del Plá, Myriam Bregman, Néstor Pitrola, María Inés Zigarán, Mariela Coletta, Pablo Farías, Nicolás Massot y Natalia de la Sota.
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