El deficiente estado de la red vial secundaria y terciaria, especialmente de los caminos rurales que conectan campos con acopios y puertos, representa una limitacion persistente para la competitividad y la productividad del sector agropecuario argentino. Aunque las retenciones cotidianamente encabezan los reclamos de productores y dirigentes, la infraestructura vial emergio el ano pasado como una prioridad indiscutible en la agenda publica y privada para fortalecer el desarrollo del campo. Sin rutas y caminos en condiciones adecuadas, aumentan los costos logisticos, se deteriora la rentabilidad de las cosechas y se reducen las posibilidades de acceso oportuno a mercados y servicios esenciales.
En la provincia de Cordoba se observa un avance notable en materia de inversion publica destinada a la mejora de la red vial rural. Entre obras recientemente finalizadas, las que estan en ejecucion y las licitadas, la inversion publica asciende a mas de $180.000 millones. Este esfuerzo incluye pavimentaciones, enripiados y enarenados orientados a mejorar la transitabilidad, reducir tiempos de transporte y fortalecer la seguridad vial en zonas productivas. Para muchos productores y comunidades rurales, estas intervenciones significan un alivio tangible sobre la logistica cotidiana y una aportacion concreta al desarrollo regional.
Un aspecto central del modelo aplicado en Cordoba es la articulacion publico-privada que permite financiar obras mediante mecanismos participativos. El Consorcio Caminero Unico (CCU), creado por ley y con apoyo de la Mesa de Enlace local, administra el Fideicomiso para el Desarrollo Agropecuario (FDA). Este fideicomiso se nutre en un 98% de la recaudacion del Impuesto Inmobiliario Rural (IIR), gravamen que pagan los productores y que se destina especificamente a obras de infraestructura vinculadas con el desarrollo productivo, la seguridad vial y la conectividad. En la practica, los beneficiarios directos -productores y empresas ligadas a la actividad- contribuyen a financiar los proyectos que mejoran las trazas viales por las que transitan.
Segun el Ministerio de Bioagroindustria de Cordoba, este esquema de articulacion publico-privada, vigente desde 2019, busca mejorar la transitabilidad de la red rural mediante mecanismos de financiamiento innovadores que incluyen la participacion del sector productivo. El modelo contempla contribuciones por mejora: los proyectos son financiados por aquellos que se benefician de las obras, lo cual facilita la ejecucion de intervenciones focalizadas y acelera su puesta en marcha. Esta metodologia busca combinar criterios tecnicos y prioridades locales con la disponibilidad de recursos derivados del propio entramado productivo.
En terminos concretos, Cordoba informo que, entre pavimentaciones, enripiados y enarenados, se ejecutaron y estan en curso 19 proyectos por un monto total de $182.071.974.665, que abarcan mejoras en mas de 250 kilometros de caminos rurales. De ese paquete, obras finalizadas por un valor de $34.492.976.191 incluyen tres proyectos que, en 2025, concluyeron 56,17 kilometros de pavimento y benefician a 1.166 personas. Las obras terminadas comprenden la pavimentacion de la Ruta Provincial S-252 (tramo Rio de los Sauces – Elena, en los departamentos Calamuchita y Rio Cuarto), la pavimentacion de la S-393 (Luque – Capilla del Carmen, departamento Rio Segundo) y la pavimentacion de la Ruta Provincial N-390 (interseccion RP10 – Calchin Oeste, departamento Rio Segundo).
Ademas, el CCU esta ejecutando 11 obras viales distribuidas en distintos departamentos provinciales, con un presupuesto de $79.322.945.629. Estas obras incluyen ocho intervenciones de ripio que suman 93,25 kilometros y benefician a 406 personas; dos pavimentaciones que totalizan 15,95 kilometros y 329 beneficiarios; y una obra de enarenado de 25,8 kilometros que alcanza a 258 personas. Entre las intervenciones en ejecucion se encuentran mejoras de ripio y reconstrucciones en rutas y tramos locales en departamentos como General Roca, Santa Maria, Juarez Celman, Rio Cuarto, Union, Colon, Totoral, Marcos Juarez y Presidente Roque Saenz Pena. Los trabajos contemplan desde mejoramientos en intersecciones hasta reconstrucciones completas de trazas afectadas por el uso pesado y las condiciones climaticas.
En 2025 tambien se licitaron cinco obras clave, que incluyen dos pavimentaciones por un total de 36,9 kilometros y una obra de ripio por 24 kilometros, con un presupuesto asociado de $68.256.052.845. Las obras licitadas abarcan tramos en los departamentos de Tercero Arriba, San Justo, Marcos Juarez y otras localidades de la provincia. Estos proyectos buscan consolidar ejes viales que faciliten el acceso a centros poblados, servicios de salud, transporte escolar y el flujo de cargas agricolas, contribuyendo asi a reducir costos logisticos y a mejorar la seguridad en desplazamientos cotidianos.
Las autoridades provinciales destacan que estas inversiones no solo mejoran la transitabilidad sino que tambien garantizan el acceso de ambulancias y equipos de salud, posibilitan el transporte escolar en condiciones seguras y fortalecen la competitividad del sector agropecuario. Desde el Ministerio de Bioagroindustria se sostiene que la experiencia del CCU constituye un modelo replicable de trabajo conjunto entre el Estado y el sector productivo, orientado a priorizar obras estrategicas que fomenten desarrollo y equidad territorial.
A la hora de evaluar resultados, es importante considerar beneficios directos e indirectos: reduccion de costos logisticos para productores, menor desgaste de vehiculos y maquinarias, disminucion de accidentes y demoras en la cadena de comercializacion, y mayor integracion de zonas rurales con mercados regionales y nacionales. Tambien conviene ponderar la sostenibilidad y el mantenimiento de las obras a mediano y largo plazo; la existencia del fideicomiso y la participacion directa de los usuarios facilita un esquema de responsabilidad compartida, pero exige planes de conservacion y recursos continuos para evitar que las inversiones pierdan eficacia con el tiempo.
En sintesis, las intervenciones en la red vial rural de Cordoba representan un avance significativo en la priorizacion de la infraestructura como elemento central para el desarrollo agroindustrial. El modelo del Consorcio Caminero Unico y el financiamiento a traves del Fideicomiso para el Desarrollo Agropecuario muestran una via de colaboracion publico-privada orientada a soluciones concretas. La continuidad de estas politicas, el seguimiento tecnico de las obras y el compromiso de las comunidades productivas seran determinantes para consolidar los beneficios y asegurar que las mejoras en caminos redunden en mayor competitividad, seguridad y desarrollo territorial.


