El regreso de precipitaciones intensas volvio a poner en alerta a la campana agricola en la zona nucleo. En el lapso de una semana y poco mas, esa region recibio en ocho dias el volumen de lluvia que habitualmente se concentraria en todo abril, una situacion que modifico con rapidez las condiciones de suelo, acceso a lotes y el estado de los cultivos.
La Guia Estrategica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario difundio un informe semanal en el que resume los principales impactos potenciales de estas lluvias sobre la cosecha de soja. El documento subraya que uno de los efectos inmediatos es el frenado de la recoleccion: la zafra sojera en la principal region productiva del pais esta detenida en un 2% del total, un nivel muy bajo si se contrasta con el promedio historico de avance que rondaria el 50% para esta epoca del ano. Esa demora condiciona tanto las tareas de campo como la logistica asociada.
Los registros pluviometricos que cita la GEA son llamativos. A nivel regional el promedio de precipitaciones alcanzo 90 milimetros, pero hubo localidades con acumulados muy superiores a lo esperado. Rosario registro 118 milimetros frente a un historico de 32 milimetros para el periodo, mientras que en localidades como Montes de Oca el pluviometro marco 178,5 milimetros. Esos picos ubicaron a numerosos lotes en condiciones de exceso hidrico, con suelos encharcados y falta de piso para la entrada de maquinaria.
En ese contexto, Alfredo Elorriaga, consultor en meteorologia de la entidad, senalo que marzo ya habia mostrado un cambio en el patron de lluvias y que abril mantiene un escenario hidrico “bueno” desde el punto de vista acumulativo, con la probabilidad de nuevas precipitaciones en los proximos dias. El aviso meteorologico coincide con la percepcion de productores y tecnicos sobre la necesidad de evaluar con cuidado los momentos de ingreso a los campos para evitar danos por compactacion, perdida de peso seco del grano y problemas mecanicos.
Mas alla del volumen de agua, la principal preocupacion de la GEA es la calidad de la soja que se coseche en las proximas semanas. El informe advierte sobre la deteccion de rebrotes en cultivos, sobre todo en implantaciones tempranas, y la presencia simultanea de vainas verdes y secas en una misma planta al momento de la cosecha. Esa heterogeneidad en la madurez complica la recoleccion en una pasada, aumenta el riesgo de perdidas por desgrane y puede traducirse en granos con distinta humedad y dano sanitario, lo que repercute en el valor comercial y en la necesidad de procesos adicionales de secado o clasificacion.
La GEA pone como ejemplo localidades concretas donde el cronograma se atraso sensiblemente. En Maria Susana, por caso, la reanudacion de las tareas fue proyectada recien para el comienzo de la semana siguiente, cuando en una campana normal la cosecha estaria proxima a finalizar. En el sur de la provincia de Santa Fe se diagnosticaron rebrotes en siembras tempranas, con la concomitante presencia de vainas verdes y secas dentro de la misma planta. Ademas, hay inquietud por perdidas por desgrane en los lotes que han sufrido inundaciones o alternancia de humedad extrema.
El informe recuerda antecedentes que pesan en la memoria del sector: en 2016, eventos climaticos con caracteristicas similares provocaron la perdida de tres millones de toneladas de soja. Esa referencia historica explica el nerviosismo de muchos productores que ahora observan como lotes que ya estaban listos para cosechar se pasan en la planta y el piso de campo no ofrece condiciones adecuadas para el ingreso de las maquinas recolectoras.
A esa dificultad en el lote se suma la complicada logistica rural. Los caminos de acceso quedaron afectados por el exceso de agua y el barro, deteriorando la infraestructura necesaria para movilizar equipos y llevar granos a acopios o plantas de procesamiento. Zonas como San Gregorio y Pergamino fueron mencionadas por la GEA como ejemplos donde el estado de los caminos sera el principal condicionante para volver a entrar a los campos. Cuando los caminos no permiten el transito seguro, se retrasa ademas la llegada de repuestos, combustible y la salida de camiones cargados, lo que agrava las demoras y puede generar cuellos de botella en la cadena de comercializacion.
Un problema agricola adicional que senala el informe tiene que ver con el maiz temprano todavia en pie: aproximadamente un 27% del cultivo permanece y, por la falta de piso firme, corre riesgos aumentados de vuelco, quebradura de plantas y caida de espigas. Ese fenomeno puede derivar en perdida de rendimiento y complicaciones sanitarias que acaben afectando la calidad final del grano.
En terminos economicos y operativos, la combinacion de cosecha demorada, mayor heterogeneidad de madurez, presencia de rebrotes y problemas logisticos puede traducirse en costos adicionales para los productores: mayor necesidad de mano de obra, jornadas extra para reposicionar maquinas, mayor consumo de diesel y posibles inversiones en secado o recuperacion de calidad. A su vez, si la oferta efectiva de soja disponible para ser entregada se reduce por perdidas o por retrasos de cosecha acumulados, pueden surgir tensiones puntuales en la logistica de almacenamiento y transporte en la region.
Pese a las advertencias, el informe tambien refleja que la cosecha comenzo con premura en algunos frentes de la zona nucleo y que hay expectativa positiva por los primeros rendimientos informados. No obstante, ese optimismo inicial convive con la incertidumbre sobre cuanta superficie terminara afectada en terminos de calidad y peso de grano, y sobre como evolucionaran las condiciones del tiempo y del estado de los caminos en las proximas semanas.
En sintesis, la GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario expone un panorama complejo: intensas precipitaciones acumuladas en pocos dias detuvieron el avance de la cosecha de soja y generaron riesgos concretos para la calidad del grano y la operatividad del ingreso a los lotes. El recuerdo de perdidas pasadas, los rebrotes detectados en cultivos tempranos y el deterioro de la red vial rural contribuyen a un escenario en el que la prioridad para productores y tecnicos sera evaluar lote por lote la mejor estrategia de cosecha, coordinar la logistica de salida y monitorear la evolucion climatica para minimizar impactos.



