El aumento sostenido del precio de los combustibles se instalo como la principal preocupacion del sector agropecuario y del transporte de cargas en plena campana de cosecha gruesa. Segun la Federacion Argentina de Contratistas de Maquinaria Agricola (FACMA), la suba reciente de naftas y gasoil esta impactando de forma directa en la estructura de costos de las empresas que prestan servicios de cosecha y logistica rural.
Subas que ya modifican tarifas y rentabilidad
“Nos preocupa porque esta aumentando todos los dias el combustible. Cuando aumenta un 10% en el surtidor, nos representa en nuestro esquema de costos una suba del 3%. En el ultimo mes, segun nuestros calculos, la suba ya ronda el 29%. Es decir, que el incremento directo en nuestra actividad ya esta en el orden del 9%”, explico Luis “Fredy” Simone, presidente de FACMA. Para muchas contratistas, esas variaciones se traducen en margenes mas ajustados y una imposibilidad practica de trasladar integramente el aumento a las tarifas pactadas.
FACMA senalo que, aunque algunos contratos incluyen anticipos o pagos parciales antes del inicio de la cosecha, la liquidacion definitiva se realiza al finalizar los trabajos, con lo que la volatilidad del precio del combustible termina resintiendo la rentabilidad final. “Es preocupante porque ya impacta en la tarifa, que vienen flacas, en el sentido de no poder aplicar todo lo que necesitamos y la rentabilidad se achica cada vez mas”, anadio Simone, cuyo grupo opera en zonas como Chivilcoy y Tandil, en la provincia de Buenos Aires.
El escenario resulta particularmente complejo en la ventana de cosecha gruesa, prevista hasta por lo menos mayo segun las condiciones climaticas, periodo durante el cual la demanda de combustible por parte de equipos de cosecha es maxima. Un equipo puede consumir entre 600 y 1.000 litros diarios, y los tanques de las maquinas suelen tener capacidad entre 700 y 1.000 litros, parametros que ayudan a explicar la sensibilidad del negocio a cada variacion del precio por litro.
Transporte de cargas: riesgo para la cadena de abastecimiento
La reaccion no se limito al sector de la maquinaria agricola. La Federacion Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) emitio un comunicado advirtiendo que “el desproporcionado aumento del combustible pone en riesgo la cadena de abastecimiento”. Fadeeac considero que la continua escalada en los precios amenaza con interrumpir el suministro y aseguro que, si no se reduce el valor del gasoil y no hay una recomposicion de las tarifas de flete, existe riesgo de desabastecimiento en distintas regiones del pais.
Las camaras del transporte senalan que las empresas del rubro operan con margenes ajustados y contratos de largo plazo que no siempre permiten una actualizacion inmediata de las tarifas frente a saltos en los costos. En este contexto, la combinacion de mayores costos y tarifas congeladas o poco flexibles puede derivar en la reduccion de recorridos, aumentos de precios al consumidor y demoras logisticas.
Factores internacionales y medidas nacionales
El ajuste reciente en los precios responde, en parte, a la suba internacional del petroleo tras el conflicto en Medio Oriente, que elevo la cotizacion del crudo y se tradujo rapidamente en incrementos en surtidores locales. A ese impacto externo se suman variables internas como impuestos, margenes de comercializacion y la estructura de subsidios.
En la esfera publica, el Gobierno autorizo modificaciones en los cortes con biocombustibles para atenuar el ajuste en las naftas. Mediante la resolucion 79/2026 publicada en el Boletin Oficial, se elevo el limite maximo de oxigeno permitido en combustibles hasta 5,6%, lo que amplia la posibilidad de incorporar hasta un 15% de bioetanol (actualmente fijado en 12%) en cada litro de nafta. La medida busca aumentar la participacion de bioetanol a base de maiz y/o cana de azucar, con la intencion de moderar el encarecimiento de la nafta al ampliar la oferta de mezcla disponible para las petroleras.
Si bien los contratistas consultados por FACMA descartaron, por ahora, faltantes de combustible en surtidores y negaron que sus asociados esten acopiando producto, el sector permanece atento a la evolucion del mercado y a posibles tensiones en la logistica de distribucion.
Demandas y propuestas del sector
Ademas del monitoreo de los precios, FACMA insiste en la necesidad de instrumentos regulatorios y fiscales que alivien la presion sobre costos. La federacion impulsa la sancion de una ley especial de transito para contratistas agropecuarios que permita mover maquinaria pesada con mayor agilidad y seguridad entre campos, y reclama al Gobierno y al Congreso reducir el piso del Regimen de Incentivos a las Medianas Inversiones (RIMI), una medida que para el sector podria favorecer inversiones y renovacion de equipos en un contexto de costos crecientes.
En paralelo, los transportistas exigen una recomposicion urgente de las tarifas de flete y esquemas transitorios de compensacion para evitar interrupciones en la cadena de abastecimiento. Ambas camaras piden dialogo directo con autoridades nacionales para evaluar medidas temporales -subsidios focalizados, mecanismos de estabilizacion del precio del gasoil o ajustes tributarios- que mitiguen el golpe mas inmediato sobre productores, contratistas y transportistas.
Escenarios para la campana y la logistica
El impacto del alza de combustibles se reparte en varias dimensiones: aumento del costo por hectarea cosechada, presion sobre la rentabilidad de las contratistas, mayor costo de flete para granos y productos agroindustriales, y riesgo de tensiones en el abastecimiento interno si las empresas de transporte reducen recorridos o suspenden servicios. En un pais con fuerte dependencia del agro, estas perturbaciones repercuten en la capacidad de sostener volumenes de exportacion y en el flujo de insumos entre regiones.
Las proximas semanas seran clave para verificar si la tendencia alcista se modera a raiz de la intervencion estatal en los cortes con bioetanol, de ajustes en la oferta internacional de petroleo o de medidas de politica publica dirigidas a sectores criticos. Mientras tanto, los productores y prestadores de servicios buscan alternativas operativas -ajustes en planificacion de jornadas, optimizacion de logistica y renegociacion de contratos- para amortiguar el efecto del aumento en los combustibles y garantizar la continuidad de la cosecha en plena temporada alta.





