El informe indica que la inflación continúa estabilizándose en las principales economías, aunque todavía no ha vuelto por completo a los niveles previos a la pandemia. Ante este escenario, reseña que los bancos centrales adoptan una postura cautelosa.
Los rendimientos de los Treasuries estadounidenses a 10 seguirían en niveles altos en 2026, proyectándose que cierren el año que viene en 4,45%, según prevé el equipo de research de Deutsche Bank. Esto respondería a la combinación de tasas de equilibrio en ascenso y a la recuperación de las primas por plazo a nivel global, según los estrategas de la compañía.
“Nuestros economistas estiman que la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) aplicará únicamente dos recortes más antes de detener su ciclo, mientras que se prevé que el Banco Central Europeo (BCE) mantenga sus tasas sin cambios hasta un posible ajuste a mediados de 2027″, destaca Deutsche Bank.


