Las acciones le ganaron al dólar: treparon hasta 30% en julio y analistas anticipan en qué invertir en agosto

El dato que grafica por qué fue un excelente período para los inversores es que el índice de acciones de las principales compañías, el Merval, sumó un alza de 16% en el mes. Claro que no todas son buenas noticias: a pesar de ello, en todo el 2025 sigue en “rojo”, ya que desciende un acumulado de casi 9%.   

Los inversores que se la jugaron por el mercado bursátil festejaron en julio, debido a que se cortó la racha negativa que arrastraban las acciones y bonos en los primeros seis meses del año. En julio, papeles de algunas empresas líderes llegaron a trepar hasta 30%, de la mano de la escalada del precio del dólar, el desarme de las LEFIs y que varias compañías ya se encontraban en un valor de ingreso. 

En tanto, en Wall Street, las firmas argentinas que cotizan en Nueva York tuvieron un julio con incrementos que llegaron de hasta 11% en dólares en ese lapso, donde se destacó TGS.

Incluso, en los 31 días, algunas acciones de empresas llegaron a escalar hasta 27%, como el caso de Transener, seguidas por Transportadora de Gas del Sur (TGS), que ascendió 26%, y Pampa Energía, que avanzó 24% en el mes.

“En las últimas semanas apareció un cierto clima de optimismo, a raíz de los nuevos máximos históricos de Wall Street y la llegada de dos noticias puntuales: el acuerdo técnico del Gobierno argentino con el FMI sobre la primera revisión del programa, que liberaría un giro de u$s2.000 millones, y el aumento en la calificación de las Obligaciones Negociables (ON) de 8 empresas argentinas por parte de Moodys, agencia que ya había mejorado la perspectiva del país como emisor”, resume Milo Farro, analista en Rava Bursátil, a iProfesional.

La suba de las acciones argentinas fue impulsada, en parte, por la escalada que tuvo el precio del dólar, que llegó hasta los $1.380 en la plaza minorista, arrastrando en todo el mes un ascenso de más de 13%. Lo relevante es que la mayoría de las acciones argentinas aumentaron de cotización a un nivel mayor que el incremento que tuvo la moneda estadounidense de todo el mes.

Respecto a la renta fija, los bonos en dólares con legislación nacional llegaron a avanzar hasta 7% en todo julio, donde resaltaron los emitidos a más largo plazo, como los que tienen vencimiento al 2035 (el Global (GD35) y el AL35), el lanzado a 2038 (AE38) y al 2041 (AL41).

 También el banco de inversión JP Morgan afirmó que las acciones argentinas cotizan con “múltiplos muy bajos”, por lo que indicó que presentan una “oportunidad histórica de crecimiento”.

“Julio estuvo marcado por el desarme masivo de LEFIs, que generó una fuerte volatilidad en las tasas de interés y contagió a toda la curva de instrumentos en pesos, tanto ajustados por CER como a tasa fija. Pese a este ruido, los activos argentinos encontraron algo de tracción en la segunda mitad del mes, donde las acciones cerraron en terreno positivo impulsadas por una mayor demanda en el contexto preelectoral, con encuestas que favorecen al oficialismo”, indica Auxtin Maquieyra, gerente de Sailing Inversiones.

En cambio, los bonos en dólares con legislación de Nueva York llegaron a desplomarse en todo el mes hasta 15%, como fue el caso del emitido al 2029 (AL29D), seguido por el que tiene vencimiento en 2030 (AL30D)

Entre los CEDEARs, en julio resaltaron las subas de Ethereum (70%), NIO (61%) y AMD (42%).

Y, en paralelo, agrega que los bonos soberanos en dólares también mostraron recuperación, “favorecidos por la acumulación de reservas por parte del Tesoro y un entorno externo algo más constructivo”.

En resumen, para Agustina Savoia, asesora financiera de Cocos Gold, en julio ganó plata aquél ahorrista que “leyó el timing y se posicionó en dólar temprano, quienes estaban en instrumentos linkeados al dólar, o sea, con cobertura. También el que jugó caución con timing y el que siguió sosteniendo bonos hard dólar que, a pesar del ruido, mostraron buen comportamiento”.

El mes cerró con un balance mixto para los distintos activos del mercado argentino. En un contexto donde la desaceleración de la inflación se consolidó como una señal positiva y se espera que el Gobierno mantenga cierta estabilidad cambiaria de cara al proceso electoral. Por eso, los inversores comenzaron a recalibrar sus carteras con una mirada más táctica para el segundo semestre”, sentencia Isabel Botta, product manager en Balanz, a iProfesional.

“Julio dejó un mercado con señales mixtas y un agosto que invita a la selectividad”, afirma Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est.

En qué invertir en agosto, según expertos

Ahora bien, respecto a las inversiones recomendadas para agosto, las miradas estarán puestas en el comportamiento del precio del dólar y los pasos a seguir que tome el Gobierno.

En este sentido, Farro también sugiere invertir en las acciones de YPF y Transener.

Y agrega: “Para agosto, la estrategia pasa por mirar activos de calidad que combinen renta y cobertura: Pampa Energía se mantiene como una de las compañías mejor gestionadas del país, con bajo endeudamiento y negocios diversificados en electricidad y gas. Mientras que YPF, a pesar de enfrentar tensiones de financiamiento en Vaca Muerta en el corto plazo, sigue siendo clave para el desarrollo energético de la Argentina y mantiene atractivo en el largo plazo”. 

Por su parte, en deuda soberana en dólares, Botta propone el Global al 2041 (GD41), ya que “aparece como el bono más atractivo para capturar una compresión del riesgo país”. 

Del lado de la renta fija, Castro recomienda los bonos Badlar, como el de la Ciudad de Buenos Aires al 2028 (BDC28), ya que “siguen ofreciendo tasas competitivas en pesos con pagos trimestrales, y sumo a las Obligaciones Negociables en dólares, como la de IRSA al 2028 (IRCP0) o la de YPF al 2034 (YM34O), porque ganan protagonismo como cobertura en moneda dura y fuente de intereses en divisa para perfiles que buscan resguardo y un flujo estable”.

“De cara al segundo semestre, nuestra preferencia se orienta hacia el tramo corto de la curva de LECAPs, ya que las tasas reales elevadas ayudarían a limitar presiones sobre el tipo de cambio en el corto plazo. En términos de estrategia, conviene mantener exposición en tasa fija a corto plazo, mientras que para horizontes más largos, especialmente después de octubre, conviene posicionarse en instrumentos ajustados por CER (inflación)”, comenta Botta. 

También destaca los títulos emitidos al 2030 (AL30) y al 2038 (AE38), que cotizan significativamente por debajo de sus comparables bajo ley de Nueva York, “sin fundamentos claros que justifiquen esa diferencia”.

A ese plazo, recomienda el Boncer con vencimiento en diciembre de 2027 (TZXD7) ya que se presenta como una “alternativa sólida”, con una tasa nominal anual real superior al 13% TNA.

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