La mayor presión de gusano cogollero y orugas defoliadoras obliga a incorporar nuevos modos de acción para proteger maíz y soja en la campaña 2025/26.
La campaña 2025/26 de maíz y soja en Argentina avanza con una señal de alerta cada vez más clara: la presión de lepidópteros aumenta, aparecen fallas en materiales Bt y el control temprano vuelve a ser decisivo para evitar pérdidas de rendimiento. El escenario obliga a revisar estrategias y a sumar herramientas con nuevos modos de acción, en línea con los principios del Manejo Integrado de Plagas (MIP).
Los relevamientos técnicos muestran una situación dispar según regiones y cultivos. En soja, la incidencia general aún se mantiene en niveles moderados, aunque ya se detectan especies clave en estadios iniciales. En maíz, en cambio, los ataques tempranos y la intensidad del daño generan mayor preocupación entre técnicos y productores.
Datos del INTA confirman valores bajos en algunas zonas de Córdoba, pero advierten focos de alta intensidad en el norte de Santa Fe, donde los ataques precoces obligan a intervenir con rapidez para no comprometer el potencial productivo.
Fotos de cortesía de la EEAOC – Sección Zoología (Alejandro Vera).
Maíz: el gusano cogollero concentra las alertas
El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) vuelve a posicionarse como la plaga más compleja de la campaña. Las apariciones tempranas y los daños severos, incluso en maíces Bt, confirman un patrón que se repite en los últimos ciclos. En situaciones sin control oportuno, los técnicos estiman pérdidas de rinde del 20 al 30%.
En el norte santafesino, los informes del INTA indican alta intensidad desde octubre, con la recomendación de realizar monitoreos semanales, apoyados en trampas de feromonas y en la aplicación de umbrales de acción del 15 al 20% de plantas afectadas en estadios tempranos como V4. El daño sobre cogollos y plántulas no solo reduce el rendimiento, sino que también favorece la expansión del problema hacia el centro agrícola.
Soja: orugas defoliadoras con impacto temprano
En soja temprana, las capturas de polillas de oruga bolillera (Helicoverpa spp.) y oruga medidora (Rachiplusia nu)marcan una presión sostenida, especialmente sobre brotes apicales. Estos ataques alteran la arquitectura de la planta y pueden generar caídas de rendimiento del 10 al 15% cuando no se actúa a tiempo.

La presión aumenta en lotes tardíos del norte y centro del país, lo que refuerza la necesidad de monitorear huevos y larvas pequeñas para definir el momento óptimo de control. En este contexto, las variedades transgénicas con protección frente a lepidópteros, como Anticarsia gemmatalis, ganan terreno, aunque ya no alcanzan por sí solas para sostener la sanidad del cultivo.
Un escenario que exige nuevos modos de acción
La mayor presión de plagas y la aparición de resistencias obligan a diversificar herramientas y rotar modos de acción. En esa línea, Sumitomo Chemical Argentina presentó dos insecticidas que apuntan a cubrir este vacío tecnológico: SumiPleo® y Optera Duo®, diseñados para integrarse en esquemas modernos de MIP.
SumiPleo®: control específico y rápido del cogollero
SumiPleo® es un insecticida formulado a base de Pyridalyl 50% EC, un principio activo con modo de acción único (UN–IRAC). Su foco está puesto en el control de Spodoptera frugiperda y otros lepidópteros de importancia económica.
Entre sus atributos técnicos se destaca su alta especificidad, que permite controlar eficazmente la plaga objetivo sin afectar insectos benéficos. Actúa por contacto y por ingestión, presenta acción translaminar superior y una elevada resistencia al lavado por lluvias, lo que asegura mayor persistencia en el lote. Además, el insecto deja de alimentarse en menos de dos horas, reduciendo de inmediato el daño sobre el cultivo.
Optera Duo®: doble modo de acción para rotación sanitaria
El segundo lanzamiento, Optera Duo®, combina Clorantraniliprole 3% + Clorfenapyr 40% SC y se encuentra registrado para maíz y soja. Su formulación integra dos modos de acción complementarios, ampliando las alternativas para el manejo de resistencias.
El producto ofrece control rápido y eficaz, con interrupción casi inmediata de la alimentación y mortalidad del insecto en pocas horas. Su acción prolongada, junto con su condición de banda azul, lo posiciona como una herramienta robusta para esquemas de rotación, con excelente desempeño sobre el complejo de lepidópteros y trips.
Investigación y desarrollo como eje estratégico
“Este lanzamiento reafirma lo que sostenemos desde nuestros inicios: Sumitomo Chemical es una compañía de investigación y desarrollo, con fuerte foco en la generación de nuevas moléculas y tecnologías propias. En los últimos años ampliamos nuestro portafolio con soluciones que incorporan nuevos modos de acción, fundamentales para enfrentar los desafíos actuales de resistencia y acompañar sistemas productivos más eficientes y responsables”, señaló la Ing. Agr. Ma. Lucía Bracco, coordinadora de Marketing de Sumitomo Chemical Argentina.
Presentación técnica y llegada al mercado
Las nuevas soluciones fueron presentadas a la red de distribución mediante eventos técnicos especializados. El primero se realizó en Termas de Río Hondo, con una jornada presencial orientada a distribuidores del NOA y NEA, que incluyó exposiciones de especialistas del INTA y de la EEAOC, enfocadas en el manejo de plagas en maíz y soja.
Posteriormente, la compañía desarrolló un encuentro técnico virtual sobre las novedades para la campaña 2025/26, con la participación del Ing. Agr. Roberto “Beto” Peralta, especialista en protección vegetal, y la asistencia de distribuidores de distintas regiones del país.
Para más información sobre estas soluciones, se puede acceder al sitio oficial de Sumitomo Chemical Argentina.


