Esas inversiones estarían muy vinculadas con sectores como el petróleo, el gas y la minería, de acuerdo con esas proyecciones.
El acuerdo firmado con los Estados Unidos puede abrir la llegada de al menos u$s10.000 millones de inversiones norteamericanas a la Argentina en el primer año de vigencia, según estimaciones oficiales y privadas.
En 2024, la Argentina logró un superávit comercial con Estados Unidos de aproximadamente u$s232 millones, el primero en casi dos décadas.
Argentina espera lluvia de dólares tras el acuerdo comercial con Estados Unidos
El convenio anunciado este jueves prevé una apertura de mercados recíprocos para productos considerados clave.
El comercio entre ambos países fue inferior a los u$s13.000 millones y entre las principales exportaciones argentinas se anotaron el petróleo crudo, aluminio y oro, mientras que las importaciones más importantes fueron gas, petróleo, petróleo refinado y fertilizantes.
Este resultado se debió a un aumento del 13,2% en las exportaciones argentinas (u$s6.395 millones) y una reducción del 28,6% en las importaciones (u$s6.163 millones). Sin embargo, el comercio total bilateral disminuyó un 12% respecto a 2023, situándose en u$s12.557 millones.
Por su parte, el canciller Pablo Quirno sostuvo que el acuerdo comercial con Washington “crea las condiciones para aumentar las inversiones de Estados Unidos en Argentina”.
Tras conocerse el anuncio del acuerdo, el presidente Javier Milei destacó la “tremenda noticia” y dijo estar trabajando para “hacer a la Argentina grande nuevamente”.
Minería, inteligencia artificial y carne, entre las industrias beneficiadas
En el marco de este acuerdo, la Argentina otorgará acceso preferencial a los mercados estadounidenses para exportaciones de bienes, incluidos ciertos medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas.
Ponderó, además, que “crea las condiciones para aumentar las inversiones de Estados Unidos en Argentina e incluye reducción de tarifas para industrias claves, aumentando el comercio bilateral entre ambos países”.
Adelantan que podría provocar un aumento de inversiones y sostienen que las empresas de la Argentina van a tener que prepararse para competir en el mercado mundial.
Expertos señalaron que se generará mucha inversión y destacaron que a Estados Unidos le interesa mucho que empresas americanas inviertan en la Argentina, produzcan minerales y exporten a ese país, que es el principal actor en materia de la economía del conocimiento.
Además, ambos países se comprometieron a mejorar las condiciones de acceso bilateral y recíproco para el comercio de carne vacuna.
En reconocimiento a la “agenda de reformas de Argentina y sus compromisos comerciales”, y en coherencia con el cumplimiento de los requisitos relevantes de seguridad económica y de la cadena de suministro, Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles, y artículos no patentados para su uso en aplicaciones farmacéuticas.
Asimismo, la Argentina eliminará gradualmente el impuesto estadístico a los productos estadounidenses.
La Casa Blanca destacó la eliminación de barreras no arancelarias y dijo que, con este Acuerdo, se ha comprometido a no exigir formalidades consulares para las exportaciones estadounidenses a Argentina.
También Argentina se comprometió a aceptar los certificados de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y las autorizaciones previas de comercialización para dispositivos médicos y productos farmacéuticos.
Argentina, por ejemplo, permitirá el ingreso de productos estadounidenses que cumplan con las normas norteamericanas o internacionales aplicables, las regulaciones técnicas estadounidenses o los procedimientos de evaluación de la conformidad estadounidenses o internacionales, sin requisitos adicionales de evaluación de la conformidad, y continuará eliminando las barreras no arancelarias que afectan el comercio en áreas prioritarias.
Había sido un aspecto muy cuestionado por Estados Unidos al poner tarifas del 10% a las exportaciones argentinas, en abril pasado.
Además, el gobierno de Estados Unidos celebró que Argentina emprendiera medidas contra “productos falsificados” y la “aplicación de la ley contra la falsificación y la piratería”.
También reconoce a Estados Unidos como “jurisdicción adecuada, conforme a la legislación argentina, para la transferencia transfronteriza de datos, incluidos los datos personales, y absteniéndose de discriminar a los servicios o productos digitales estadounidenses”.
A partir de este acuerdo, Argentina simplificará los procesos de registro de productos para la carne de res, los productos cárnicos, las vísceras y los productos porcinos estadounidenses, y no exigirá el registro de instalaciones para las importaciones de productos lácteos estadounidenses, según el acuerdo.
Desde la embajada de EE. UU. en Argentina agregaron que el acuerdo comercial “crea las condiciones para incrementar las inversiones” estadounidenses en el país, uno de los puntos en el que tanto el presidente Javier Milei como el equipo económico liderado por Luis Caputo habían hecho hincapié en sus visitas a territorio norteamericano.
La Casa Blanca explicó que Estados Unidos y Argentina “trabajarán con celeridad para finalizar el texto del acuerdo con miras a su firma y cumplir con los procedimientos internos de cada país antes de su entrada en vigor”.
La mirada de un experto
Para el especialista en comercio exterior, Marcelo Elizondo, explicó que a Estados Unidos “le interesa mucho que empresas americanas inviertan en la Argentina, produzcan minerales, exporten a los Estados Unidos, que es el principal actor en materia de la economía del conocimiento”.
“Es una clara señal de que la Argentina está abierta a nuevas oportunidades comerciales y traza una trayectoria de crecimiento para ambos países. El acuerdo incluye reducción de tarifas para industrias claves, alineamiento de estándares, fortalecimiento de protección de propiedad intelectual, y un compromiso conjunto para promover un comercio más justo y recíproco”, sumaron.
En cuanto al impacto que podría tener sobre el Mercosur, Elizondo consideró que ese acuerdo fue “exitoso, se celebró hace más de 30 años, permitió a la Argentina empezar a exportar, incrementó enormemente las exportaciones argentinas, pero terminó siendo un pacto muy cerrado, proteccionista. Lo que pretendió fue la integración de las 4 economías del bloque, pero no la integración del bloque con el resto del mundo”.
“La inteligencia artificial, el capital intelectual y el hardware requieren minerales, desde cobre hasta litio. O, por ejemplo, energía, y sobre todo energías convencionales, en las cuales Donald Trump quiere que sus empresas sean líderes mundiales. O en otros rubros, por ejemplo, la política automotriz”, explicó.
Pero recordó que el Brasil es “nuestro principal mercado en el mundo, le vendemos entre 11 y 12.000 millones de dólares por año, es el único mercado al cual le vendemos productos industriales, y es el principal mercado para las exportaciones PyME, entonces sería costoso perder el libre comercio con Brasil”.
“El Mercosur ha tenido una pérdida de importancia relativa para la Argentina y también para Brasil. Hoy para los países del Mercosur, también Paraguay y Uruguay, son más importantes los mercados asiáticos que el propio Mercosur. La Argentina hace 25 años vendía al Mercosur el 25% de todas sus exportaciones y hoy vende al Mercosur el 15%”, detalló.
“Creo que sería lo ideal la reformulación del Mercosur, que es algo que se está pidiendo hace mucho tiempo, incluso dentro de Brasil hay muchos que están pidiéndolo para que ocurra y deje de tener este modelo rígido que no se usa en ningún lado”, señaló Elizondo.




