El contrato de julio de la oleaginosa subió 1,51% (US$ 8,27) hasta los US$ 554,09 la tonelada, en tanto la posición agosto avanzó 1,94% (US$ 10,20) para posicionarse en US$ 534,80 la tonelada.
Los fundamentos de la suba radicaron en que no se registraron lluvias importantes sobre zonas productoras afectadas por la sequía en Estados Unidos, a lo que se sumó
que “los pronósticos para la segunda mitad de julio ahora son algo menos húmedos, pero mantienen la chance de temperaturas inferiores a los registros usuales en las próximas semanas”, indicaron desde la corredora Granar.
Los subproductos de la soja acompañaron las mejoras del poroto, con un avance del 4,01% (US$ 58,86) hasta los US$ 1.526,01 la tonelada, mientras que la harina subió 0,65% (US$ 2,98) para posicionarse en US$ 454,47 la tonelada.
El maíz, en tanto, tuvo un alza del 1,82% (US$ 4,04), en US$ 224,69 la tonelada, como consecuencia de los mismo motivos que impulsaron a la soja: carencia de lluvias en las Grandes Planicies norteamericanas y pronósticos menos humeros para los próximos 15 días.
Por último, el trigo cayó 0,50% (US$ 1,19) y se ubicó en US$ 233,78 la tonelada, debido “al progreso de la cosecha en los países de la Unión Europea y de la zona del Mar Negro, además de la agilidad que mantienen las exportaciones rusas, por existencias abundantes y por la devaluación del rublo”, explicaron desde Granar.





