En Quilino, Córdoba, la cabaña El Porvenir se convirtió en noticia nacional al vender el 50% del toro “Mafioso” por 272 millones de pesos, equivalentes a unos US$200.000. La operación se concretó con un grupo de cabañeros en sociedad con Select Debernardi, reconocido centro de producción y venta de semen. Se trata del valor más alto registrado en el país para un ejemplar de esta raza.
“Mafioso” no es un desconocido para el ambiente ganadero. En la última Exposición Rural de Palermo fue Reservado Gran Campeón Macho Brangus, repitiendo el mismo título en las Nacionales de Corrientes este año y en Palermo en 2024. Desde su etapa de ternero acumuló distinciones como “Mejor ternero Nacional” y “Mejor ternero de corral”, alimentando las expectativas sobre su proyección como reproductor.
Su pedigrí combina al toro “Picante” y a una vaca donante llamada “Barbie”, una mezcla genética inédita en el país que despertó el interés de centros de inseminación y criadores de alto nivel. “Se logra con esfuerzo y las combinaciones justas entre madres y padres para obtener animales genéticamente superiores. No es algo que pase todos los días”, explicó Walter Orodá, propietario de El Porvenir.
Genética de elite nacida en el semiárido
Lo llamativo es que esta genética de primer nivel se desarrolla en una zona con apenas 300 milímetros anuales de lluvia, sin verdeos ni alfalfa. El campo de El Porvenir está próximo a las Salinas Grandes, en el semiárido cordobés, donde producir exige planificación y resiliencia. “Llama mucho la atención que estemos haciendo genética en semejante lugar, pero es el lugar que nos tocó y decidimos apostar”, afirmó Orodá.
El proceso de selección de “Mafioso” incluyó la evaluación de parámetros como peso al nacer y final, estructura ósea, desarrollo del lomo, longitud corporal, masculinidad, área de ojo de bife, producción de grasa y ganancia de peso. Este conjunto de características lo consolidó como un ejemplar de referencia para la raza.
Orodá sostiene que esta genética puede utilizarse en todo el país, adaptándose con facilidad a zonas más favorables y con potencial de exportación a Paraguay, Brasil, Uruguay, México y Colombia, mercados donde la cabaña ya comercializa genética.
El remate sorprendió incluso a sus dueños. “Sabíamos que era un toro destacado, pero jamás pensamos en ese valor. Esto es un récord para nosotros y nos da más expectativas de seguir por el mismo camino”, comentó. La ganancia se reinvertirá en genética y en sostener la producción.
La historia de su nombre también tiene un toque fortuito. El plan era bautizarlo “Maligno”, en honor al ciclista cordobés José Augusto “Maligno” Torres Gil, pero un error al anotarlo terminó por dejarlo como “Mafioso”.
Tras la venta, Orodá reconoce que la repercusión fue inmediata: “Nos llamaron de todos lados. Es un logro de toda la familia y una gran responsabilidad. No estábamos preparados para tanta exposición, pero es el resultado de años de trabajo en un lugar donde producir nunca fue fácil”.


