Innovacion, clima y seguridad alimentaria: el dilema de la fijacion de nitrogeno en cereales
En la apertura del World Government Summit 2026 en Dubai, el premio Nobel de Fisica Steven Chu planteo con claridad un desafio que atraviesa a la agricultura moderna: como reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a la produccion y uso de fertilizantes sin sacrificar la productividad necesaria para alimentar a los 8.200 millones de habitantes del planeta. Su intervencion, ademas de tecnica, fue explicita sobre los limites temporales y economicos de algunas soluciones prometedoras, lo que tiene implicaciones directas para inversores y actores del sector, como los nuevos accionistas de Profertil.
El sector fertilizantes es responsable de una fraccion significativa de las emisiones globales, tanto por la produccion industrial de amoniaco (principal insumo para fertilizantes nitrogenados) como por las perdidas de nitrogeno en forma de oxidos nitrosos (N2O) durante la aplicacion en suelos. Sin embargo, Chu subrayo que prescindir de estos insumos hoy seria inviable si se pretende sostener la produccion agricola mundial al precio mas bajo posible.
Fertilizantes “naturales”: la promesa de la fijacion biologica en cereales
Una de las lineas de investigacion mas comentadas en Dubai es la de introducir en cereales -maiz, trigo, arroz- la capacidad de fijar nitrogeno atmosferico, sea mediante la insercion de multiples genes en la propia planta o promoviendo simbiosis con microorganismos capaces de fijar nitrogeno. La expectativa es que una fijacion eficiente podria reducir el uso de fertilizantes quimicos hasta en un 50% o mas en ciertos sistemas.
Hay dos enfoques principales:
– Ingenieria genetica directa: transferencia de genes de bacterias fijadoras de nitrogeno a celulas vegetales o a organos especificos de la planta.
– Microbioma sintetico o bioinoculantes: disenar o seleccionar comunidades microbianas que establezcan una relacion simbiotica estable con cultivos no leguminosos.
Ambas opciones presentan ventajas potenciales: menores emisiones indirectas, reduccion de costos para productores y menor dependencia de cadenas de produccion de amoniaco. No obstante, Chu enfatizo que lograr una solucion escalable y segura requerira la introduccion masiva y simultanea de una docena de genes o de consorcios microbianos complejos, un reto cientifico y biotecnologico mayusculo.
Desafios tecnicos, regulatorios y temporales
Las barreras son multiples y significativas. A nivel tecnico, la fijacion de nitrogeno es un proceso bioquimico complejo que en las leguminosas se da en estructuras especializadas (nodulos) en asociacion con rizobios. Reproducir esa arquitectura biologica en cereales exige no solo transferir genes, sino reconstruir redes de regulacion, transporte de nitrogeno y comunicacion planta-microbio.
Regulatoriamente, los organismos modificados geneticamente estan sujetos a evaluaciones exhaustivas de biosafety, impacto ambiental y trazabilidad. La aprobacion y aceptacion social varian por region, y procesos de etiquetado o barreras comerciales pueden demorar la adopcion.
En terminos temporales y economicos, Chu senalo que, aun con inversiones sustanciales, estas vias demandaran probablemente entre 8 y 9 anos para mostrar resultados tangibles y comerciales, y posiblemente mas si se consideran etapas de campo a gran escala, aprobacion regulatoria y adopcion por parte de agricultores. Ademas, la inversion requiere recursos continuos: proyectos de biotecnologia a esta escala corren el riesgo de agotamiento de fondos y bancarrota si los hitos no se alcanzan a tiempo.
Alternativas inmediatas y complementarias
Dado que las soluciones disruptivas llevan tiempo, existen vias intermedias y complementarias que reducen emisiones y optimizan el uso de nitrogeno hoy:
– Fertilizantes de liberacion controlada y productos de eficiencia mejorada: reducen perdidas por lixiviacion y volatilizacion.
– Manejo de precision (agritech): dosis variables por suelo y cultivo, riego por demanda y monitoreo satelital para aplicar solo lo necesario.
– Produccion de amoniaco “verde”: electrolisis con energia renovable para producir hidrogeno y, a partir de ahi, amoniaco con menor huella de carbono.
– Agricultura regenerativa y rotaciones con leguminosas: aumentan materia organica y pueden reducir la necesidad de insumos externos en algunos sistemas.
– Captura y aprovechamiento de emisiones: tecnologias para mitigar N2O en suelos y mejorar la eficiencia del nitrogeno aplicado.
Estas medidas pueden implementarse con una fraccion de la inversion requerida por los desarrollos biotecnologicos y ofrecen reducciones inmediatas de emisiones y costos.
Implicaciones economicas y para inversores
Las declaraciones de Chu, especialmente sobre los plazos y riesgos, son un mensaje de cautela para inversores en la cadena de fertilizantes. Companias como Profertil, y sus accionistas, deben evaluar escenarios que combinan:
– Riesgo tecnologico: la posibilidad de que un proyecto innovador no alcance viabilidad comercial.
– Riesgo regulatorio y social: tiempos y obstaculos para la aprobacion y aceptacion de hijos biotecnologicos.
– Oportunidad de mercado: demanda sostenida de fertilizantes, y mercados emergentes para insumos verdes o mejorados.
Una estrategia prudente es diversificar inversiones entre proyectos a largo plazo (biotecnologia, fijacion biologica) y soluciones de corto y mediano plazo (fertilizantes mejorados, verde-amoniaco, servicios de eficiencia). Esto reduce la exposicion al “todo o nada” que podria llevar a quiebras si un proyecto disruptivo fracasa.
Que esperar en la proxima decada
Es realista esperar avances significativos en investigacion basica y ensayos de campo en los proximos 5-10 anos: mejor entendimiento del microbioma de raices, prototipos de plantas con capacidades parciales de fijacion, y bioinoculantes con efectos medibles en ciertos ambientes. La generalizacion a escala global, sin embargo, probablemente tardara mas, y dependera de financiamiento sostenido, marco regulatorio claro y aceptacion de agricultores y consumidores.
Mientras tanto, las reducciones de emisiones en la agricultura vendran en gran medida por la adopcion de tecnologias existentes y politicas que incentiven practicas de eficiencia y produccion de fertilizantes con menor huella de carbono.
Conclusion
La idea de cereales que fijen nitrogeno como la soja es prometedora y motivadora para la investigacion, pero no es una solucion inmediata. Las estimaciones de 8-9 anos para resultados iniciales, planteadas por expertos como Steven Chu, reflejan tanto el optimismo cientifico como la cautela necesaria ante desafios tecnicos, regulatorios y economicos. Para agricultores, empresas e inversores, la recomendacion practica es combinar apoyo a la innovacion a largo plazo con medidas probadas de eficiencia y reduccion de emisiones en el corto plazo, equilibrando riesgo y beneficio mientras se construye una agricultura mas sostenible y resiliente.


