La campaña de maíz 2024/25 dejó hasta ahora un balance más que alentador para los productores argentinos. Los rindes fueron de aceptables a muy buenos en gran parte del país, los precios acompañaron y, lo más importante para muchos, la presión sanitaria —particularmente del espiroplasma— fue significativamente menor. Este contexto favorable sienta las bases para una recuperación del área sembrada en la próxima campaña, y desde Supra Semillas ya se preparan para responder con una propuesta tecnológica ajustada a cada zona productiva.
Así lo explicó Santiago Felizia, gerente nacional de ventas de la compañía, en diálogo con Palabra de Campo: “El sabor de boca que deja esta campaña es muy bueno. Venimos de años de sequía y enfermedades que impactaron fuerte en el maíz, y sin embargo este ciclo mostró muy buenos resultados. Muchos productores hicieron caja anticipadamente, apostaron al maíz y fueron recompensados”.
Supra semillas y su apuesta al crecimiento del área maicera
Uno de los puntos centrales para la próxima campaña será la recuperación del área de siembra, que según Felizia “no es tanto un desafío como una realidad que empieza a tomar forma”. La demanda de maíz se sostiene tanto por cuestiones de rotación como por márgenes, y el cultivo se perfila nuevamente como una de las opciones más rentables de la campaña gruesa.
En este contexto, la clave estará en acompañar esa intención de siembra con tecnología, y Supra ya inició su ciclo comercial en marzo, con una propuesta que se articula en base a una premisa: no hay una solución única para todos. “Hablamos de soluciones a medida —aclara Felizia—. Puede sonar trillado, pero es así. Nuestra oferta parte de conversaciones técnicas con cada productor, donde definimos qué híbridos pueden funcionar mejor en base a destino, fecha de siembra, manejo y necesidades nutricionales”.
El objetivo es claro: lograr altos rindes con estabilidad, sin desatender la diversidad de sistemas productivos que coexisten en el país.
Tolerancia al espiroplasma y enfoque zonal: el diferencial genético de supra
Uno de los aspectos que más valoraron los productores en esta campaña fue la menor presión de enfermedades, en particular la ausencia del espiroplasma que en años anteriores afectó de manera severa zonas como el norte de Córdoba y el NOA.
Supra Semillas logró posicionarse con ventaja gracias a híbridos con tolerancia comprobada al espiroplasma, resultado de un trabajo conjunto con programas de mejoramiento en Brasil, donde esta enfermedad es endémica desde hace tiempo. “Fue clave para nuestras ventas en zonas del norte. Es un seguro que el productor ya empieza a exigir por defecto. Aunque no aparezca todos los años, si ocurre un brote, quiere estar cubierto”, explica Felizia.
Lo mismo ocurre con enfermedades como el Mal de Río Cuarto. En regiones como el sur de Córdoba o La Pampa, los híbridos con tolerancia media a alta ya forman parte de la demanda básica. “El productor aprendió que no puede arriesgarse a perder toda la cosecha por una enfermedad cíclica”, sostiene.
Expectativas por una campaña con mayor inversión tecnológica
El buen cierre de campaña, con precios sostenidos y rindes destacables, motiva a los productores a apostar por tecnologías más ofensivas. “El productor argentino es muy tecnológico —dice Felizia—. Sabe ajustar cuando las condiciones son adversas, pero también sabe invertir cuando los números acompañan”.
Este año, además, la humedad en los suelos comienza a recuperarse gracias a las lluvias del otoño. “Los perfiles se están cargando y eso invita a pensar en planteos de alto rendimiento para la próxima campaña”, añade.
En este sentido, Felizia anticipa que los meses de mayo y junio serán clave para la toma de decisiones: “La baja de retenciones vigente hasta el 30 de junio podría acelerar la liquidación de cosecha y, con eso, la compra de insumos. Estaremos muy activos, con propuestas concretas para que el productor pueda planificar a tiempo”.


