En el documento, los jefes de Estado y de Gobierno exhortaron a “todas las partes” a garantizar la protección de los civiles y de las infraestructuras civiles, al tiempo que advirtieron contra cualquier acción que provoque nuevos desplazamientos.
Los líderes europeos reiteraron su “firme apoyo a la Unifil” y condenaron los “ataques inaceptables”” contra el personal de la misión de la ONU, exigiendo “Una investigación a fondo”.
“Tales ataques contra los peacekeepers de las Naciones Unidas constituyen una grave violación del derecho internacional, son totalmente inaceptables y deben cesar de inmediato”, precisó el texto.
El Consejo Europeo añadió además que condena “con fuerza” la decisión de Hezbolá de atacar a Israel en apoyo de Irán, y le pidió que detenga inmediatamente dichas acciones. Al mismo tiempo, los líderes de la UE acogieron con satisfacción la decisión de Beirut de prohibir las actividades militares de Hezbolá.
Las conclusiones también valoran la intensificación de los esfuerzos anunciados por los Estados miembros, incluso mediante una coordinación reforzada con socios regionales, para asegurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, cuando las circunstancias lo permitan.
En paralelo, el texto -recogido en un capítulo sobre Medio Oriente aprobado por los líderes- señala que, a partir de las lecciones de la crisis migratoria de 2015, la UE está dispuesta a activar plenamente sus herramientas diplomáticas, jurídicas, operativas y financieras para prevenir flujos migratorios incontrolados hacia la Unión y preservar la seguridad en Europa.
Asimismo, indica que el refuerzo de la seguridad y el control de las fronteras exteriores continuará como prioridad.
Por otra parte, el Consejo Europeo se hizo eco del plan de Chipre de iniciar un diálogo con el Reino Unido sobre bases británicas en la isla, y expresó su disposición a proporcionar la asistencia necesaria.
Los líderes de la UE también afirmaron que la Unión “apoya firmemente y de forma inequívoca” a los Estados miembros cercanos de la región y destacó la bienvenida al respaldo brindado, en particular mediante el despliegue de recursos militares en el Mediterráneo oriental y en apoyo a Chipre.
En un punto adicional, el Consejo Europeo pidió una moratoria sobre los ataques que afectan a infraestructuras energéticas y hídricas, alineándose así con el comunicado conjunto de siete países sobre la libertad de navegación en Ormuz.
Por último, los líderes subrayaron el papel de las operaciones marítimas defensivas de la UE Aspides y Atalanta, e invitaron a reforzarlas con medios adicionales, dentro de los mandatos respectivos, con capacidad de actuación en el mar Rojo, el golfo de Adén, el mar Arábigo, el golfo de Omán y el golfo Pérsico, así como frente a Somalia. (ANSA).




