Diversas encuestas realizadas en el último mes muestran un patrón consistente: el rechazo a la acción militar supera el apoyo a nivel general, mientras que dentro del Partido Republicano el respaldo a Trump sigue siendo mayoritario.
Un sondeo de NBC News realizado entre el 27 de febrero y el 3 de marzo indicó que el 52% de los votantes registrados consideró que Estados Unidos no debía haber lanzado la operación militar, frente a un 41% que la apoyó y un 7% indeciso. Se trata de un contraste con conflictos recientes como Irak y Afganistán, donde inicialmente predominaba el apoyo.
Sin embargo, dentro del electorado republicano el respaldo fue amplio: el 77% apoyó los ataques, cifra que asciende al 90% entre quienes se identifican con el movimiento Make America Great Again (MAGA).
Encuestas posteriores confirmaron la tendencia. Un relevamiento de CBS News/YouGov (17-20 de marzo) mostró que el 60% desaprueba la acción militar, frente a un 40% que la respalda, incluyendo el 84% de los republicanos.
En la misma línea, un sondeo de Fox News (20-23 de marzo) indicó que el 58% de los votantes registrados se opone a la intervención, mientras que el 42% la apoya. Entre los republicanos, el respaldo alcanza el 77%.
Más recientemente, una encuesta de Reuters/Ipsos (27-29 de marzo) señaló que el 60% de los estadounidenses desaprueba los ataques contra Irán, frente a un 35% que los respalda. Entre los republicanos, en cambio, el 74% se manifestó a favor.
El rechazo es aún más contundente respecto a una eventual escalada: tres de cada cuatro estadounidenses se oponen al envío de tropas terrestres a Irán, incluidos sectores mayoritarios dentro del electorado republicano. Solo el 18% apoyaría una intervención directa con tropas.
Esta tendencia se mantiene desde el inicio del conflicto. Un sondeo de CNN mostró que el 60% se opone al envío de tropas, frente a un 12% que lo respalda y un 28% indeciso.
En cuanto al impacto del conflicto, una parte significativa de la población considera que la guerra podría perjudicar la seguridad del país. Según Fox News, el 44% cree que la intervención hará a Estados Unidos menos seguro, frente a un tercio que considera que lo hará más seguro.
Además, crecen las preocupaciones económicas: amplios sectores de la población anticipan un aumento en los precios del combustible como consecuencia directa del conflicto. (ANSA)





