En Diputados, el Presupuesto 2026 salió sin los ajustes en los gastos previstos por el propio Presidente.
La última semana terminó con un sabor agrio para las filas oficialistas: contra todos los pronósticos, en el Congreso se trabó la estrategia del Gobierno para sacar rápido las leyes que considera primordiales, y que los inversores internacionales aguardan con ansias, como una muestra de que Javier Milei impondrá modificaciones estructurales en la economía argentina.
Está claro que Milei se siente mucho más cómodo navegando en las aguas de la economía, a pesar de que las últimas novedades todavía no muestran una actividad económica resplandeciente. Más bien lo contrario.
Y en la Cámara alta fue necesario postergar la discusión sobre el proyecto de flexibilización laboral auspiciado por la Casa Rosada.
Expectativas respecto a la inflación para después de las fiestas
La confianza de los funcionarios económicos hace eje en un par de variables: una baja de la inflación para después de las fiestas de fin de año.
Justamente, en el equipo económico creen que hay margen para mostrar buenos resultados en el corto plazo.
Como sea, el Gobierno espera una desaceleración inflacionaria para las próximas semanas. LCG -la consultora fundada por Martín Lousteau- reveló que la semana pasada hubo una leve deflación en los precios de los alimentos.
El Indec reconoció que los precios se movieron especialmente después de las elecciones -con empresas buscando una recomposición de los márgenes perdidos-, mientras que los funcionarios hablaron de un impacto en las góndolas del riesgo político, zanjado después del 26 de octubre.
No todo es la inflación: mejora en el nivel de empleo
Los últimos datos del nivel de desempleo le dejaron al Gobierno un alivio: hubo una mejora en el nivel de empleo, aunque el lado B de esa realidad refiere a puestos de trabajo precarios. Informales.
Las cadenas de supermercados, en tanto, llegan a las fiestas con un masivo lanzamiento de ofertas: intentan una recuperación de las ventas en medio de un ingreso disponible todavía golpeado en gran parte de la sociedad.
Reactivación de tasas y créditos
El Gobierno le pone fichas a que haya una reactivación de los créditos para el consumo, impulsados por la incipiente baja de las tasas de interés.
En una economía que muestra signos de estancamiento, con retrocesos claros en la industria y en el comercio, esa mejora en el empleo podría significar la base desde donde apoyar una recuperación. Aunque más no sea tenue, bajo el actual contexto.
Distintos bancos líderes ya encararon una estrategia agresiva para volver a colocar créditos personales. Empezaron por los clientes más confiables. Ya sea porque tienen “cuentas sueldos” o bien porque manejan buena cantidad de dinero en sus cuentas.
La estabilidad del dólar y el cambio de expectativas en el mercado jugaron a favor de que la tendencia a la baja de las tasas de interés se extienda a otros rubros. Al menos de manera incipiente, pero necesaria para que la actividad económica vuelva a expandirse.
Distintas consultoras económicas sostuvieron antes del fin de semana que el objetivo de u$s10.000 millones podría pecar de optimista.
La dinámica cambiaria tras los anuncios del BCRA
Santiago Bausili anunció la semana pasada que el Banco Central acumulará dólares durante el año 2026.
Por ahora, esas señales no son para nada convincentes.
La City y Wall Street, también, aguardan la señal de largada.
El jueves se desprendió de alrededor de u$s150 millones, de acuerdo a estimaciones en el sistema financiero. Se sumaron a los u$s17 millones de venta del martes y a los aproximadamente u$s20 millones del miércoles.
Después de un comienzo de semana auspicioso en el mercado cambiario, el Tesoro volvió a vender divisas para quitarle volatilidad al precio del dólar.
“El saldo positivo del mes se achica, pero todavía se mantiene. Considerando estas operaciones (aún no oficializadas), el saldo neto positivo del Tesoro en el mercado de cambios se reduciría a u$s396 millones en lo que va de diciembre, todavía por encima de los u$s280 millones de todo noviembre”, apuntó el último reporte a clientes de la consultora PPI.
A comienzos de la semana, el Tesoro había comprado u$s320 millones en el mercado, según reveló el propio Santiago Bausili, titular del Banco Central.
Serían alrededor de u$s30 a u$s35 millones por día. Es decir, entre u$s600 y u$s700 millones mensuales. O unos u$s7.000 a u$s8.000 millones a lo largo del año.
La compra de dólares en forma periódica
Para tener una dimensión de lo que viene en materia de adquisición de divisas, el anuncio de Bausili se corresponde con la siguiente dinámica: el anuncio del programa monetario oficial plantea que a partir del comienzo del nuevo año compraría dólares de manera periódica, por el equivalente de hasta 5% del volumen diario que mueva el mercado cambiario.
Bausili aclaró que tendrá en cuenta el comportamiento de la demanda de dinero y los flujos del mercado cambiario. Y no descartó compras adicionales en bloque. Con lo cual esas compras podrían estirarse hasta los u$s10.000 millones.


