BUENOS AIRES – El anuncio del marco de Acuerdo sobre Comercio e Inversion Reciprocos entre Estados Unidos y Argentina genero reacciones mixtas en el sector agropecuario: mientras la Camara de Comercio Estados Unidos-Argentina (AmCham) celebro la iniciativa como una oportunidad para abrir mercados y atraer inversiones, la Sociedad Rural Argentina (SRA) pidio prudencia y reclamo conocer la “letra chica” antes de evaluar impactos concretos sobre produccion, empleo y exportaciones agricolas.
Reacciones del sector: optimismo empresarial y cautela agricola
La SRA, que representa a productores y empresas vinculadas al agro, expreso que aguardara el texto final del convenio para analizar como se distribuiran compromisos y obligaciones entre ambos paises. “Hasta el momento hemos observado que hay acceso de productos de Estados Unidos a nuestro mercado, entre ellos los relacionados a la carne vacuna, aviar y porcina”, afirmo la entidad, y reclamo informacion sobre eventuales reducciones arancelarias para carnes y sobre la revision de normas laborales y ambientales.
La organizacion presidida por Nicolas Pino destaco que el acuerdo llega en un contexto de apoyo financiero y entendimiento politico entre ambas naciones, pero subrayo que el avance hacia mayor apertura comercial exige reformas internas. “Reiteramos que es necesario que el Gobierno avance sobre las reformas laboral e impositiva ya que la produccion local requiere de una mayor competitividad”, senalo la SRA, y pidio que el acuerdo impulse crecimiento a largo plazo y genere un entorno transparente y basado en normas.
AmCham presento una vision marcadamente opuesta: califico el marco como “una senal contundente de confianza mutua” y planteo que el convenio posiciona a Argentina favorablemente frente a la reconfiguracion global de cadenas de valor. La camara estadounidense resalto que la potencial eliminacion de barreras arancelarias y paraarancelarias puede mejorar la competitividad del sector exportador, atraer inversiones y facilitar la integracion a tendencias como nearshoring y friendshoring.
Impacto potencial en la produccion y el comercio agropecuario
El sector agricola argentino depende en gran medida de la capacidad de acceder a mercados externos por la via de mayor valor agregado. Un acuerdo con Estados Unidos podria abrir nichos para productos con alto contenido tecnico y sanitario, como carne procesada, productos avicolas, porcinos, granos premium y subproductos con trazabilidad certificada. Sin embargo, los efectos dependeran de los compromisos concretos sobre aranceles, cupos, normas sanitarias y reglas de origen.
Los productores que exportan carne enfrentan particular atencion. Si el acuerdo supone una reduccion arancelaria para cortes o incrementa el acceso de carne estadounidense al mercado local, la cadena ganadera nacional podria recibir presiones de precio en el corto plazo. Para los ganaderos, la clave pasara por mejorar productividad por hectarea, optimizar logistica de frio y sumar valor con faena y procesamiento local, de modo que la competencia no se reduzca unicamente a precio sino a calidad y trazabilidad.
Para el complejo granario y oleaginoso, la apertura a inversiones en infraestructura (planta de molienda, almacenamiento y transporte) podria bajar costos y mejorar la competitividad logistica. La llegada de capitales y tecnologias estadounidense puede acelerar la adopcion de practicas agronomicas de precision, sistemas de riego eficientes y mejoras en postcosecha que reduzcan perdidas.
Retos agronomicos y reformas necesarias para competir
La SRA y diversos actores del agro coinciden en que la Argentina necesita politicas que reduzcan costos de produccion y mejoren competitividad. En ese marco, las reformas tributaria y laboral que pide la SRA apuntan a disminuir la carga que penaliza la inversion privada y frena la formalizacion de empleo en el sector. Sin reformas, la apertura comercial puede exponer a productores a una competencia para la cual no completen condiciones de costos ni de productividad.
Desde el punto de vista agronomico, productores y asesores tecnicos deberan reforzar tres frentes: 1) cumplimiento de normas sanitarias y fitosanitarias (SPS), 2) adopcion de tecnologias que incrementen eficiencia y resiliencia climatica, y 3) fortalecimiento de cadenas de valor locales para agregar valor antes de exportar. Mejorar certificaciones, trazabilidad y practicas de bienestar animal resultara fundamental para acceder a nichos exigentes del mercado estadounidense.
AmCham subrayo que la reconfiguracion global de cadenas de valor crea demanda por proveedores alternativos; en ese sentido, Argentina puede posicionarse ofreciendo commodities sustentables y cadenas mas cortas. No obstante, la llegada de inversiones dependerara de senales claras de politica economica y de una reduccion de la incertidumbre regulatoria.
Cinco claves que el agro debe seguir de cerca
1) Texto final del acuerdo: el sector necesita ver el calendario de reducciones arancelarias, reglas de origen y disposiciones sanitarias para proyectar exportaciones e inversiones.
2) Acceso de carne y productos animales: aclarar cuotas, aranceles y requisitos sanitarios para evaluar riesgos y oportunidades en ganaderia, avicultura y porcicultura.
3) Normas laborales y ambientales: conocer los compromisos sobre estandares laborales y ambientales para adaptar cadenas productivas sin perder competitividad.
4) Inversion y logistica: identificar incentivos para inversiones en frigorificos, plantas de procesamiento y cadena de frio que agreguen valor en origen.
5) Reformas internas: coordinar con el Gobierno medidas de competitividad fiscal y laboral que permitan sostener exportaciones frente a un mercado mas abierto.
Que deben hacer productores y empresas ahora
Los especialistas recomiendan que gremios, camaras y empresas soliciten acceso publico al borrador del convenio para disenar escenarios de impacto por producto y region. Las empresas agroindustriales deben actualizar planes de inversion en logistica, trazabilidad y cumplimiento SPS. Los productores deben priorizar mejoras en eficiencia y practicas de manejo que eleven la calidad exportable. Por su parte, el Estado debe acelerar la definicion de medidas complementarias para sostener la competitividad: reducir costos burocraticos, mejorar infraestructura y articular programas de adopcion tecnologica.
Balance: oportunidad condicionada por la letra chica
El acuerdo entre Estados Unidos y Argentina puede abrir puertas comerciales y atraer capitales que modernicen cadenas productivas. Sin embargo, el beneficio dependera de la concrecion de medidas internas y de detalles tecnicos que el Gobierno todavia debe comunicar. Mientras AmCham celebra la posibilidad de integrar a Argentina en la dinamica de nearshoring, la SRA exige transparencia y reformas para que la apertura no deje expuestos a los productores locales.
Los proximos pasos definiran si el convenio se traduce en mas exportaciones y empleo en el campo o si, por el contrario, la falta de reformas y la ausencia de reglas claras limitaran sus efectos. El sector agropecuario observara con atencion la “letra chica” y ajustara estrategias productivas y comerciales segun lo que el texto final revele.


